27 abril 2009
En Washington el 27 y 28 de abril en preparación de convención ONU en Copenhague

Washington — La administración Obama ha convocado a una reunión de 17 países principales del 27 al 28 de abril en Washington para comenzar las conversaciones sobre medidas internacionales en cuanto al cambio climático. Las conversaciones son un preludio de la convención de la ONU programada para diciembre en Copenhague donde se espera que se elabore un nuevo tratado sobre reducción de gases de efecto invernadero.
Los países desarrollados y en desarrollo que asistirán a la reunión de Washington son responsables por el 75 por ciento de las emisiones de carbón del mundo e incluyen países de Europa Occidental, Japón, Corea del Sur, Brasil, China, India, Indonesia y México.
“Creemos que es crítico que estos 17 puedan hacer progresos en los asuntos más relevantes y alcancen el consenso político para que pueda producirse un acuerdo en Copenhague”, dijo a los periodistas el 24 de abril en el Centro de la Prensa Extranjera del Departamento de Estado Michael Froman, viceasesor de seguridad nacional para asuntos de economía internacional. La reunión se realiza unos días después de que en Estados Unidos ha celebrado el Día de la Tierra en su trigésimo novena ocasión. Para destacarlo, la secretaria de Estado Hillary Clinton habló sobre la urgencia de abordar el cambio climático.
“Es un desafío político, es una fuerza económica, es una amenaza a la seguridad y un imperativo moral”, dijo Clinton en un discurso pronunciado en el Departamento de Estado el 22 de abril con motivo del Día de la Tierra.
TECNOLOGÍAS DEL SIGLO XXI
El desarrollo de tecnologías de energía sostenible también será objeto de discusión en las sesiones del 27 y 28 de abril, dijo el enviado especial de Estados Unidos para el Cambio Climático Todd Stern, con las esperanza de que los países acuerden trabajar juntos para terminar la dependencia del mundo de los combustibles a base de carbón que emiten los gases que se creen causa del efecto invernadero.
Stern dijo que la discusión sobre energías renovables en la reunión probablemente abarque varios amplios ángulos y podría tratar las tecnologías de carbón limpio, normas de construcción con eficiencia energética, energía solar, vehículos eléctricos y “una cantidad de cosas”. Su objetivo no es desarrollar una larga lista de proyectos de tecnología, sino que llegar a algunos acuerdos entre los países para el desarrollo concertado de “tecnologías innovadoras” que sean menos contaminantes y más sostenibles.
Stern y Froman dijeron que la crisis económica mundial no debería detener las nuevas iniciativas sobre cambio climático. Ambos desafíos son urgentes y deben tratarse al mismo tiempo, según Froman.
“La solución al cambio climático … es la energía. La transformación de la economía mundial hacia una de bajo nivel de emisiones de carbono es de lo que todo esto se trata”, declaró el enviado especial.
El plan de recuperación económica de la administración Obama, aprobado a principios de año, incluye 80.000 millones de dólares de gastos nuevos y garantías de préstamo para acelerar la transformación nacional hacia formas de energía más limpias, dijo Stern.
Salir de la recesión con una “recuperación de energía limpia”, dijo Stern, es “gravemente importante”.
UNA ERA DIFERENTE
El director de inteligencia nacional de Estados Unidos identificó en febrero el cambio climático como una amenaza a la seguridad nacional. En meses recientes, Estados Unidos ha venido examinando sus propias políticas de cambio climático. El Congreso ha comenzado el debate de una propuesta de ley que ordena reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero. A principios de este mes, la Agencia de Protección Ambiental anunció que la contaminación de gases de efecto invernadero es un problema serio y que trataría de establecer reglamentos al respecto.
Durante la administración del presidente Clinton, Stern fue miembro del equipo que negoció el protocolo de Kioto, un compromiso entre los países industrializados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Subsecuentemente Estados Unidos no ratificó el tratado y no es parte del protocolo.
“No deseamos una repetición de una situación en la que firmamos un bonito acuerdo en una capital extranjera y luego no lo aprobamos aquí”, dijo.
En las negociaciones de Kioto, el equipo negociador trabajó con “un vacío de política interna”, dijo Stern. “No se hizo ningún esfuerzo [en Estados Unidos] para obtener una propuesta de ley que limitara la contaminación de carbono de la forma que se esta haciendo ahora”.
La conciencia del público, política y de las empresas sobre la amenaza del cambio climático ha cambiado el contexto en Estados Unidos hacia la aceptación de un acuerdo internacional sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, dijo. “La conexión, el alineamiento entre lo que ocurre a nivel interno e internacional es absolutamente crítica para Estados Unidos y tenemos esto muy en cuenta”.
Stern dijo que la administración Obama trabaja con el Congreso en un plan para reducir las emisiones de bióxido de carbono de Estados Unidos entre el 14 y el 16 por ciento para 2020, y en 80 por ciento para 2050. Destacó que el punto importante en las negociaciones es que todos los países demuestren que se están tomando medidas las recomendadas por los científicos hacia la reducción para evitar un calentamiento mundial catastrófico.
Para más información sobre cambio climático, lea los comentarios de Stern (en inglés) en el sitio DipNote del Departamento de Estado.