15 abril 2009
Prometedora iniciativa en el sector de la construcción estadounidense

Washington — En 2005, Jeff Rogers comenzó a planear la remodelación de su casa en Massachusetts. Quería que la casa generase su propia electricidad y calefacción, pero se topó con dificultades para obtener el asesoramiento de diseño y los materiales de construcción que necesitaba.
Así que Rogers se cambió de profesión e intercambió su oficio de ingeniero medioambiental por otro empleo “ecológico”, transformando la ferretería y el almacén de madera que su familia había tenido durante 21 años en una empresa de materiales de construcción ecológicos llamada New England Green Building.
La empresa sigue vendiendo los tradicionales materiales de construcción, pero está cambiando todo su inventario a productos ecológicos.
Según Rogers, los precios al por mayor de mercancías de eficiencia energética han sufrido un ligero bajón a medida que aumenta el número de empresas que fabrican estos productos. (Sus clientes no siempre han sentido el impacto de los bajos precios, debido a las tasas de combustible que se han agregado a los precios del transporte a causa de los altos precios del petróleo en 2008).
El negocio pionero vende de todo, desde paneles solares para tejados hasta pinturas a base de soja, libres de productos tóxicos, así como encimeras y materiales para tejados fabricados con material 100 por ciento reciclados. La línea de productos que ofrece Rogers incluye bombillas de larga duración que utilizan un 85 por ciento menos de electricidad que las bombillas comunes, material aislante libre de aldehído fórmico y productos de limpieza biodegradables.

Toda la madera que Rogers vende tiene certificación de haber sido cultivada y cosechada sin perjudicar el medio ambiente, por compañías que tratan bien a sus obreros.
Los clientes de Roger provienen de los siete estados del nordeste de Estados Unidos. Su negocio y su vivienda atraen la atención de los arquitectos y diseñadores de la región, que acuden para aprender sobre los materiales ecológicos.
El empresario proporciona asesoramiento a sus clientes sobre la construcción de viviendas y tiene unos 20 empleados, dependiendo de la temporada. A diferencia de muchas otras pequeñas empresas afectadas por el bajón económico, la empresa de Rogers no tiene previsto despedir a empleados.
La creciente popularidad de la construcción ecológica entre quienes desean comprar una vivienda es, según las declaraciones de Rogers a America.gov, un foco prometedor del sector de la construcción estadounidense.
Rogers instaló en su propia casa ciertos elementos de ahorro energético, como bombas de calor basadas en la tierra y un sistema de electricidad solar. Para conservar la energía tapa las grietas con material aislante y masilla libre de tóxicos.
En 2007, la vivienda de Rogers recibió la certificación del Consejo de Construcción Ecológica de EE.UU. por haber cumplido sus más altas normas de conservación de energía. La vivienda fue la primera casa de Nueva Inglaterra y una de las pocas de Estados Unidos en recibir la distinción “platino” en la categoría de Líder en energía y diseño medioambiental.
En la página web de New England Green Building (en inglés), encontrará más información al respecto.
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )