26 junio 2008

Recursos de energía botánica, tema de investigación actual

Jardín Botánico Nacional muestra el poder de las plantas como energía del futuro

 
El muy eficiente miscanthus proporciona más energía que el mijo según las pruebas de la Universidad de Illinois.
El muy eficiente miscanthus proporciona más energía que el mijo según las pruebas de la Universidad de Illinois.

Washington – El uso de las plantas como fuentes de energía renovable es el tema de actualidad en el Jardín Botánico Nacional de Estados Unidos, que a partir del 21 de junio presenta una exposición especial durante los Días de Conciencia Bioenergética.

La exposición “Plantas energéticas” (Power Plants) muestra flora de todo el mundo, cosechas, palmeras, árboles y flores de ciclo anual. La exposición que ocupa un acre de terreno pretende educar a los visitantes sobre la biomasa y los materiales primarios.

“Aquí tenemos una muestra de 21 plantas que se utilizan en la actualidad para producir etanol y biodiesel o que podrían utilizarse para eso. La gama cubre desde cosechas tradicionales como maíz, centeno y soja y plantas tropicales y subtropicales como la caña de azúcar, la jatropha y la cuphea, e incluso algunas plantas inusuales como las algas”, dijo el director del Jardín Botánico Thomas S. Elias.

Indicó que diferentes regiones del mundo tienen distintos recursos orgánicos renovables de energía.

“Este jardín ofrece a la gente la oportunidad de ver las plantas en vivo”, dijo Elias.

“¿Es la soja la respuesta? ¿Es el maíz la respuesta? Tratamos un asunto muy relevante con los ejemplos que aquí mostramos para que la gente pueda venir y verlo y les ayudamos a entender el tema”.

El director del jardín Scott Aker dijo sobre un sembrado único de soja “este cultivo es interesante porque los tallos pueden utilizarse como celulosa para papel o para etanol” y las semillas para alimentos. “Crecerán hasta los 1,8 metros de altura y rendirán gran cantidad de soja, una planta muy buena para cosechar” en granjas, dijo.

Cerca de ahí, bajo una gran carpa, representantes de 27 universidades estadounidenses que participan en investigación sobre energías renovables explican sus proyectos.

AMPLIA GAMA DE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN PROMETEDORES

Steve Taylor, director del Centro de Bioenergía y Bioproductos de la Universidad de Auburn, de pie junto a un motor de gasificación de biomasa portátil, explicaba el proceso mientras éste estaba en marcha: “ponemos astillas de madera en un lado y por el otro sale electricidad”, dijo, y sostenía una jarra con diesel sintético “muy limpio” hecho de fuentes de biomasa tales como madera o mijo.

La unidad que tiene el tamaño de un gran contenedor puede transportarse fácilmente a los sitios donde se acumulan residuos de cosechas.

El aceite de Cuphea, que puede utilizarse a temperaturas extremas, podría servir como combustible para aviones. (Keith Weller USDA/ARS)
El aceite de Cuphea, que puede utilizarse a temperaturas extremas, podría servir como combustible para aviones. (Keith Weller USDA/ARS)

“Típicamente hay residuos que no se pueden transportar muy lejos debido a que el costo no es efectivo. El motor se puede utilizar en el sitio para generar potencia propia y otros combustibles” en vez de simplemente incinerarlo, dijo Taylor. “Es energía local de un recurso local”. Una meta es reducir el costo de estas unidades de energía.

Robb Walt, presidente de la Corporación de Energía Comunitaria (Community Power Corporation), socios de la investigación de Auburn añadió que “en teoría absolutamente se podría proporcionar energía para una casa” con los desechos producidos en la casa, pero el enfoque actual es “ofrecer a las granjas la oportunidad de ser independientes en materia energética”.

Entre las plantas con gran potencial están las algas. K.C. Das de la Universidad de Georgia explicó por qué las algas son buenas candidatas para la generación de energía. “Es una planta, aunque no tenga raíces u hojas. Hace lo mismo: fotosíntesis, y es la planta que más rápidamente crece en el mundo”.

Su productividad supera a otras plantas y tiene lípidos, “aceites que pueden extraerse para hacer biodiesel, lo cual es muy atractivo”, indicó Das. Es un aceite no alimenticio así que su demanda no afecta a los suministros de alimentos.

Las algas necesitan mucha agua para propagarse, una tonelada necesita 3,78 millones de litros de agua pero pueden crecer en ambientes dulces o salinos. Experimentos en el cultivo de las algas en contenedores cerrados han rendido resultados prometedores, según dijo.

Los contenidos lípidos, hidratos de carbono y proteínas de las algas las convierten en posibles recursos para la obtención de plásticos biológicos, biocombustibles, alimentos y comida para animales. Varias universidades investigan el campo de las algas.

La Universidad de Maine, localizada en el boscoso noreste de Estados Unidos, convierte en energía los desechos forestales por medio de la Iniciativa de Investigación de Productos Biológicos Forestales (FBRI). La universidad recientemente recibió una subvención de 30 millones de dólares del Departamento de Recursos Energéticos de Estados Unidos (DOE) para construir una biorefinería comercial a pequeña escala.

El director de FBRI Stephen Shaler dijo que los bioproductos forestales incluyen no sólo combustible y electricidad sino productos químicos y plásticos. “Los avances en la ciencia junto a un mayor conocimiento de los ecosistemas, la biología del crecimiento de los árboles y la química en la que se descompone la madera” hacen la refinería más eficiente, dijo.

Invernaderos innovadores que utilizan todo el espacio disponible con plataformas de cultivo múltiples. Pastillas de combustible, plásticos no derivados del petróleo hechos de biomasas y desechos agrícolas son otras tecnologías en desarrollo.

Ernie Shea, del copatrocinador de la exposición 25x25, dijo que los agricultores son cruciales en el esfuerzo hacia la energía sostenible. Si se hace correctamente, dijo, se puede establecer una meta clara y “producir energía de forma sostenible … lo que mejora la calidad del suelo, el agua y aire, de forma que no se compromete la producción de alimentos. Consideramos que podemos producir alimentos, piensos, combustibles y fibra simultáneamente para cubrir las necesidades de la sociedad, y hacerlo de modo asequible”.

El Jardín Botánico Nacional fue establecido en 1927 y es administrado por el Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Para saber más sobre la potencia energética de las plantas y la naturaleza, visite el sitio Web del Jardín Botánico Nacional de Estados Unidos.

Véase también Avances tecnológicos preparan biocombustibles para un futuro limpio

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