15 abril 2008

Las empresas estadounidenses optan por la tecnología verde

 
La compañía Citigroup ha adoptado medidas de ahorro energético
Citigroup ha adoptado medidas de ahorro energético con el propósito de ahorrarse casi 100 millones de dólares al año. (© AP Images)

Este artículo pertenece al periódico electrónico “Las empresas de Estados Unidos adoptan mejores prácticas ambientales”. Para consultar los demás artículos de este periódico, haga clic a la derecha.

Por Paul Natsu

Desde que las compañías han fabricado productos, siempre han buscado la manera de reducir los costos. Las empresas empiezan a darse cuenta de que los avances tecnológicos hacen posible que las alternativas ecológicas redunden en un aumento de las ganancias.

Paul Nastu es editor y director editorial de
Environmental Leader (en inglés), una revista electrónica que disemina, según sus propias palabras, “noticias diarias sobre cuestiones medioambientales dirigidas a directivos de empresas”.

Antes, cuando se hablaba de eficiencia energética se pensaba más en aumentar las ganancias que en la conservación del planeta. Hoy día, cada dólar de producción económica requiere la mitad de la energía que se necesitaba en 1970, según revelan las investigaciones recientes del Consejo estadounidense para una economía eficiente en el consumo de energía. En los últimos veinte años, el ahorro energético de la industria siderúrgica ha mejorado un 167 por ciento. Y el ahorro energético de los sistemas informáticos ha mejorado en 2,8 millones por ciento, una cifra asombrosa.

Dicho de otra manera, desde que las compañías han fabricado productos, siempre han buscado la manera de reducir los costos.

Pero los tiempos han cambiado. Ha cobrado un nuevo impulso para las empresas estadounidenses optar a favor de alternativas eficientes en el uso de la energía. La comunidad científica mundial ha declarado que, probablemente, el calentamiento mundial sea consecuencia de las acciones del hombre, y que el clima y los ecosistemas de la Tierra ya se han visto afectados por los gases de efecto invernadero.

Además, la opinión pública parece haber cambiado y ahora la gente insta a las empresas a que hagan cambios. Algunos consumidores han declarado que incluso estarían dispuestos a pagar más si las compañías fabrican productos que no perjudiquen el medio ambiente. Según Forrester Research, el 12 por ciento de la población adulta estadounidense —unos 25 millones de personas— está dispuesto a pagar más por artículos electrónicos que utilicen menos energía o que provengan de una empresa que respeta el medio ambiente.

Edificios ecológicos

Las empresas se han tomado muy en serio el concepto de la construcción ecológica, así como el posterior ahorro de energía, recursos naturales y dinero. Las nuevas tecnologías y la importancia cada vez mayor del programa de certificación en Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental (LEED), del Consejo de Construcción Ecológica de EE.UU. (USGBC), así como las nuevas normas de eficiencia energética, han contribuido a la adopción empresarial de estas prácticas.

El ahorro para las empresas puede ser enorme. El conglomerado financiero Citigroup, cuya cartera inmobiliaria representa a 8,5 millones de metros cuadrados en todo el mundo, ha adoptado medidas de ahorro energético, como por ejemplo apagar las escaleras mecánicas en los vestíbulos de los edificios y cambiar el diseño de sus sucursales bancarias para utilizar más luz natural y materiales reciclados. Según la empresa, cuando sus oficinas consumen menos energía el ahorro puede alcanzar hasta un dólar por cada 0,09 metros cuadrado por año, o casi 100 millones de dólares anuales.

Ese ahorro en potencia es lo que motiva a que empresas minoristas como Wal-Mart, Target, Starbucks, Best Buy, Lowe’s y REI construyan un prototipo de edificio ecológico para sus tiendas. Best Buy ha anunciado que, de ahora en adelante, solo construirá tiendas ecológicas, con certificación del USGBC a través del programa LEED.

Office Depot, una empresa que vende materiales de oficina, afirma haber logrado una reducción absoluta del 10 por ciento en las emisiones de dióxido de carbono del gas natural y la electricidad que consumen sus tiendas, almacenes y oficinas en América del Norte mediante la instalación de tecnología que hace uso más eficaz de la energía.

Energía ecológica

Paneles solares de la fábrica Frito Lay en California.
Paneles solares de la fábrica Frito-Lay generan electricidad para hornear diariamente unas 145.000 bolsas de papas fritas.(© AP Images)

Los adelantos tecnológicos también han animado a las empresas estadounidenses a utilizar fuentes alternativas de energía. A ello se suman las iniciativas del gobierno que hacen que estas fuentes alternativas de energía, como la energía eólica y la solar, resulten más viables en términos económicos.

Google tiene previsto invertir cientos de millones de dólares en proyectos de energía renovable. El objetivo de la iniciativa “Energía renovable más barata que el carbón” que impulsa este gigante de los motores de búsqueda en la web es promover la generación de electricidad a partir de fuentes de energía renovables y menos costosas que el carbón. Google centrará inicialmente sus gestiones en las fuentes de energía solar térmica avanzada, energía eólica, sistemas geotérmicos y otros adelantos de la tecnología de energía limpia.

Las empresas también han encontrado maneras menos costosas de utilizar energía que proviene de fuentes que no perjudican el medio ambiente. Kettle Foods, una compañía que fabrica papas fritas y otros aperitivos, ha instalado 18 turbinas eólicas en el techo de su fábrica en Beloit (Wisconsin). Se estima que las turbinas generarán anualmente alrededor de 28.000 kilovatios/hora, lo suficiente como para producir 56.000 bolsas de papas fritas.

La empresa especializada en nanotecnología, Applied Materials, está instalando paneles solares en el techo y en la zona de estacionamiento de su campus de investigación en Sunnyvale (California), con una capacidad de generar más de 1,9 megavatios de electricidad. Una vez que se complete el proyecto en 2008, el sistema de Applied Materials generará anualmente más de 2.330 megavatios/hora, es decir, suficiente electricidad para 1.400 hogares.

West Virginia Alloys, el productor de silicona más importante de Estados Unidos, ha contratado los servicios de Recycled Energy Development para construir un sistema de generación de electricidad que capture los gases calientes que emanan de los hornos durante la fabricación de silicona para producir vapor y operar los generadores.

La empresa de alimentos listos para consumo Frito-Lay utilizará gas metano para operar la caldera de su planta en Casa Grande (Arizona). También instalará paneles fotovoltaicos en una superficie de 20 hectáreas, como mínimo, y un generador de biomasa.

Operaciones ecológicas

Para comprender hasta qué punto las empresas se han tomado en serio reducir el consumo de energía en sus operaciones, basta con examinar la gestión de la empresa General Electric. GE prometió invertir 1.500 millones de dólares todos los años en la investigación y desarrollo de su programa ecomaginación, hasta el 2010. La inversión en investigación y desarrollo, que fue uno de los cuatro compromisos que asumió en 2005, ha superado los 2.500 millones de dólares desde el comienzo del programa. En mayo de 2007, GE anunció que en los dos años anteriores había duplicado las ventas de productos que no perjudican el medio ambiente, alcanzando los 12.000 millones de dólares.

Wal-Mart mide la cantidad de energía que se emplea para fabricar productos en toda la cadena de distribución, lo cual incluye adquisiciones, fabricación y distribución. La empresa ha puesto en marcha un programa piloto junto con un grupo de proveedores para encontrar maneras nuevas de asegurar que su cadena de suministro sea más eficaz en el uso de energía.

SC Johnson, un importante fabricante de productos de limpieza, completó en fechas recientes un proyecto de transporte y planificación logística que eliminó 1.882 toneladas de gases de efecto invernadero a lo largo de un período de 12 meses, utilizó 2.098 camiones menos de su flotilla, redujo el uso de combustible en 168.000 galones y ahorró cerca de 1,6 millones de dólares.

El futuro

Las compañías se han dado cuenta de que las alternativas ecológicas pueden traducirse en un aumento de ganancias. Algunos expertos de la industria creen que una reducción repentina en los costos de energía no supondría necesariamente el fin de la adopción de tecnologías que no perjudican el medio ambiente, como sucedió en la década de 1970 cuando las empresas estadounidenses tantearon con la ecología. Al contrario, según Estados Unidos se dispone a establecer un sistema de límites máximos y comercio de emisiones (que otorga incentivos económicos a la reducción de la contaminación), la adopción de tecnologías ecológicas por parte de las empresas está destinada a aumentar.

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente el punto de vista ni la política del gobierno de Estados Unidos.

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