05 noviembre 2009
EE.UU. se prepara para Conferencia de Copenhague

Washington – Una importante conferencia internacional que se inicia el 7 de diciembre en Copenhague presenta la oportunidad para que Estados Unidos y el mundo de demuestren un compromiso firme de enfrentar el desafío que el cambio climático representa, dice un alto diplomático estadounidense.
"La elección que encaramos no es entre continuar simplemente como de costumbre y un futuro algo más limpio y más verde”, dijo Todd Stern, el enviado especial del Departamento de Estado para el cambio climático, en una declaración ante el Congreso el 4 de noviembre. "Si continuamos por nuestra senda de altas emisiones de carbono, pondremos en riesgo a nuestra economía, la salud y la seguridad de nuestro medio ambiente y nuestra seguridad nacional".
El Senado de Estados Unidos considera ahora un proyecto de ley sobre energía que limitaría las emisiones de gases con efecto invernadero y apoyaría nuevos métodos para abastecer de combustible a los hogares, así como vehículos con menos emisiones de bióxido de carbono. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó su versión de la legislación anteriormente este año.
La 15ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre el Cambio Climático de la ONU, que incluirá a representantes de 192 países, se realiza del 7 al 18 de diciembre en Copenhague. El acuerdo sobre el clima que será elaborado en la reunión de Copenhague será el sucesor del Protocolo de Kioto de 1997, que requería que 37 países industrializados redujeran las emisiones de gases de efecto invernadero un promedio de un 5 por ciento para 2012. Estados Unidos no ratificó el Protocolo de Kioto y rechazó ese objetivo porque no imponía exigencias a los principales países en desarrollo.
"Nada de lo que Estados Unidos puede hacer es más importante para el proceso internacional de negociación que aprobar legislación enérgica y completa sobre energía limpia tan pronto como sea posible”, declaró Stern ante la Comisión de Asuntos Exteriores de Cámara.
El presidente de la comisión, Howard Berman, coincidió en que la demora en aprobar una legislación clave limitaría la flexibilidad de Estados Unidos para negociar en Copenhague porque el Congreso aún tiene que proporcionar una guía clara en cuanto a niveles de emisiones y asuntos relacionados.
"En junio, la Cámara aprobó legislación que reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos un 17 por ciento por debajo de los niveles de 2005 y proporcionaría ayuda a los países pobres para adaptarse a los impactos del cambio climático, desarrollar tecnologías de energía limpia y reducir las emisiones causadas por la deforestación”, dijo Berman.
La representante de Florida Ileana Ros-Lehtinen, la republicana de mayor rango en la comisión, dijo que el presidente ha dejado claro su deseo de tratar de alcanzar lo que se califica de acuerdo histórico para reemplazar el Protocolo de Kioto que se vence pronto.
"Sin embargo, hay preocupación creciente acerca de la implicación de tal acuerdo. Muchas de las propuestas ya presentadas en nombre de la lucha contra el cambio climático mundial contienen provisiones que, de adoptarse, harían gran daño a los intereses de Estados Unidos”, dijo Ros-Lehtinen.
Ros-Lehtinen dijo también que muchas de las propuestas a ser discutidas son tan drásticas que la economía de Estados Unidos tendría que reestructurarse para lograr muchas de sus metas. "No se ha presentado un cálculo fidedigno del verdadero [costo] para nuestra economía en función de dinero, pérdida de empleos y rendimiento económico”, agregó.
El presidente Obama se reunió con líderes de la Unión Europea el 3 de noviembre en la Casa Blanca. Una declaración publicada después de la reunión promete que en la reunión de Copenhague Estados Unidos y la Unión Europea trabajarían juntos para lograr "un acuerdo que aspire a una meta mundial de una reducción del 50 por ciento de las emisiones mundiales para 2050 y que refleje los esfuerzos respectivos de mitigación a medio plazo de todas las principales economías, desarrolladas y en desarrollo". La declaración reconoció también la opinión científica de que las temperaturas mundiales no deberían exceder un promedio de 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.
“Todos nosotros concordamos en que es imprescindible que redoblemos nuestros esfuerzos en las semanas entre ahora y la reunión de Copenhague para asegurar que crearemos un marco para el progreso al abordar lo que es un potencial desastre ecológico”, dijo Obama en una reunión informativa a la prensa con funcionarios de la Unión Europea.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )