17 septiembre 2008

Internet está cambiando el campo de juego

Internet cambia la forma en que los políticos llevan a cabo su campaña

 
Foto ampliada
Los aspirantes presidenciales demócratas Mike Gravel, Chris Dodd, John Edwards, Hillary Clinton, Barack Obama, Bill Richardson, Joseph Biden y Dennis Kucinich escuchan una pregunta del reverendo Reggie Longcrier de Hickory, Carolina del Norte, durante su participación en el debate patrocinado por CNN, YouTube y Google en el colegio militar The Citadel en Charleston, Carolina del Sur, en julio de 2007.
Los aspirantes presidenciales demócratas durante su participación en el debate patrocinado por CNN, YouTube y Google en julio de 2007.

Este artículo pertenece al periódico electrónico de octubre de 2007 “La larga campaña: Elecciones 2008 en Estados Unidos”. Para consultar los demás artículos de este periódico haga clic a la derecha.

Por Andy Carvin

Internet ha revolucionado las comunicaciones durante la última década, uniendo a la gente para todo tipo de propósitos que se pueda imaginar. El autor examina varias innovaciones en línea que han surgido en la arena política y el uso de la tecnología por parte de los candidatos y – de manera aún más creativa – por parte de los ciudadanos para influir en los votantes. Andy Carvin es el ex director de Digital Divide Network [http://www.digitaldivide.net] y escribe un blog llamado Learning.now para el Servicio Público de Televisión [http://www.pbs.org].

Las elecciones generales de 2008 en Estados Unidos serán sin duda un momento crucial en la historia de la nación, pero no necesariamente debido a un candidato o política en particular. Como ya ha ocurrido en recientes ciclos electorales, Internet ha llegado a ser una herramienta política poderosa para hacer campaña, recaudar fondos y facilitar la participación cívica. Lo que hace a este ciclo electoral tan interesante en particular, sin embargo, es que muchas de las innovaciones que tienen lugar no las hacen las campañas o los políticos sino el mismo público estadounidense.

El acceso a Internet no es en ningún caso un fenómeno nuevo en Estados Unidos. Desde mediados de la década de 1990, millones de estadounidenses han adquirido acceso a Internet y destrezas tecnológicas, ya sea en el hogar, en el trabajo o en la escuela. Según un informe del Proyecto Pew de Internet y Vida Estadounidense de junio de 2007, el 71 por ciento de todos los adultos estadounidenses tenían acceso a Internet desde el hogar, mientras que casi el 50 por ciento de los adultos tenía acceso por medio de banda ancha de alta velocidad.

De la misma manera, la vasta mayoría de las escuelas públicas y bibliotecas se encuentran conectadas en línea. Todavía hay brechas en cuanto al acceso y la pericia entre sectores de la población con carencias, particularmente en lo que se refiere a educación y niveles de ingreso, así como entre los ancianos, personas discapacitadas y minorías étnicas, pero la tendencia general de la última década ha sido de un aumento importante de la penetración de Internet.

Cuando el público estadounidense comenzó a entrar en línea, la mayoría del contenido disponible en Internet era producido por profesionales o gente con experiencia tecnológica. La publicación en línea exigía como requisito previo destrezas tecnológicas, así como la capacidad de producir grandes cantidades de contenido de alta calidad. En particular, se consideraba que el audio y el video en línea pertenecían generalmente al dominio de los grandes medios de prensa.

Esto no significa, sin embargo, que Internet careciera de contenido producido por el público. A partir de fines de la década de 1990 una cantidad creciente de personas comenzó a publicar sus propios diarios personales, bitácoras o “web logs” sobre las ocurrencias de su vida diaria. Algunas eran interesantes, aunque muchas no lo eran. Pero la idea de los web logs, o blogs, despertó el interés suficiente en algunos programadores en línea para que comenzaran a diseñar herramientas para facilitar la tarea de cualquiera que quisiera publicar textos en línea. Este fenómeno desarrolló rápidamente su propia terminología, en la cual los términos “Web 2.0” y “medios sociales” son algunas de las maneras más comunes de describir estas tendencias.

Comunidades virtuales

Un número creciente de usuarios de Internet también comenzó a participar en comunidades en línea. Estas comunidades no eran un fenómeno nuevo en ningún caso – los grupos de correo electrónico y de comunidades de tablones de anuncios y boletines en línea existen desde la década de 1970 – pero a medida que el uso de Internet se hizo más común, los tipos de grupos que se formaron en línea también se hicieron más comunes. En vez de estar dominada por grupos orientados hacia la tecnología, la gente comenzó a formar agrupaciones en línea en torno a comunidades geográficas, como ciudades o vecindarios, así como comunidades de interés, como pasatiempos o asociaciones profesionales.

Hacia comienzos del 2000, la actividad de bitácora había levantado vuelo con fuerza, con miles de personas que creaban sus propios blogs. En cuestión de años esos miles llegarían a ser millones. No pasó mucho tiempo hasta que algunas personas comenzaran a publicar diarios en torno a cuestiones políticas. Pronto los bloggers o comentaristas en línea empezaron a alentar a sus partidarios sobre causas políticas o candidatos con los que simpatizaban. También comenzaron a usar herramientas de la comunidad en línea para coordinar su interacción.

Uno de los ejemplos mejor conocidos de estas comunidades populares en línea

YouTube, un servicio para compartir video en Internet, está desempeñando una función en la política de Estados Unidos.
YouTube, un servicio para compartir video en Internet, está desempeñando una función en la política de Estados Unidos.

- “netroots” o redes populares, como también se conocen - es el de la campaña presidencial de Howard Dean en 2004. Dean, considerado previamente por la prensa y los expertos como un candidato de tercera línea, despertó enorme apoyo en línea mediante el uso de bitácoras, campañas masivas de correo electrónico y discusiones comunitarias en línea. Pronto Dean recibió apoyo político, incluso contribuciones de campaña, de miles de personas de todas partes del país. A medida que aumentaba su presencia en línea, las organizaciones de prensa tradicionales comenzaron también a cubrir más sus actividades, tomando nota de su popularidad en las redes cibernéticas y de su éxito en la recaudación de contribuciones. Casi de la nada, surgió como una fuerza política a la que había que tener en cuenta. Aunque al final perdió la candidatura presidencial del Partido Demócrata, sus técnicas de organización en línea que tuvieron tanto éxito ayudaron a desarrollar una infraestructura en línea de activistas liberales preparados para movilizarse en apoyo de otras causas.

Otras campañas de redes populares antecedieron a la campaña de Dean y siguen hasta el día de hoy. Por ejemplo, los fundadores de una compañía de desarrollo de programas de computadora en el área de San Francisco comenzaron enviando mensajes de correo electrónico a amigos y colegas en 1997, instándoles a que exigieran de sus funcionarios elegidos que se pusiera fin al proceso de juicio político contra el entonces presidente Bill Clinton y que se siguiera adelante (move on) con otras cuestiones políticas. La campaña tuvo tanto eco que sus amigos y colegas comenzaron a pasar los mensajes de correo electrónico a otras personas. Con el tiempo, la pequeña campaña se estructuró como una organización de política pública actual dedicada a causas progresistas, en particular a terminar la guerra en Iraq. MoveOn.org es en la actualidad uno de los comités de acción política más poderosos en Estados Unidos, con millones de usuarios de Internet que participan en sus campañas políticas mediante el uso del correo electrónico.

CGU y las redes sociales

Al llegar las elecciones presidenciales de 2006, hubo dos tendencias de Internet nuevas que ofrecieron ejemplos de lo que estaba por venir durante el ciclo de 2008. Primero, hemos presenciado una explosión de lo que se describe como “contenido generado por el usuario” o CGU. El CGU es esencialmente cualquier tipo de material en línea producido por aficionados, incluso texto, fotos, audio y vídeo. Un ejemplo de CGU conocido internacionalmente es la grabación de la ejecución de Saddam Hussein, hecha con un teléfono portátil. Aunque el gobierno iraquí dio a conocer un video oficial documentando los preparativos de la ejecución, el que acaparó los titulares en todo el mundo fue el contenido generado por el usuario, grabado por una persona que presenciaba la ejecución.

No hay escasez de contenido generado por el usuario en Internet, gracias a sitios web que se especializan en compartir contenido multimedia, como YouTube (para video) y Flickr (para fotografía). Según el estudio publicado en 2006 por el Proyecto Pew de Internet y Vida Estadounidense, aproximadamente 40 millones de estadounidenses han publicado alguna forma de CGU en línea, mientras que uno de cada siete usuarios de Internet en Estados Unidos mantenían un blog.

Durante el ciclo electoral de 2006 ningún incidente capturó el poder del CGU más que el llamado “momento macaca”.

Durante su campaña para la reelección el senador George Allen, de Virginia, fue seguido regularmente por un joven llamado S.R. Sidarth, quien trabajaba para la campaña de su rival, Jim Webb. La función de Sidarth era registrar las presentaciones públicas de Allen en video, a fin de grabar todo lo que dijera públicamente, en caso de que pudiera usarlo la campaña de Webb. Durante una visita de la campaña en agosto de ese año, Allen reconoció públicamente la presencia de Sidarth a los participantes en el acto, refiriéndose dos veces a Sidarth como “macaca”. Sidarth, quien es de origen indio, publicó el vídeo con los comentarios de Allen en YouTube y en otros sitios de la Red, donde pronto fue visto por cientos de miles de usuarios de Internet. Rápidamente el video pasó a ser un incidente importante de la campaña, cuando Allen tuvo que defenderse de acusaciones de que la palabra “macaca”, que denomina a un género de primate, fue utilizada de modo derogatorio en cuanto a una raza. Allen pidió disculpas y sostuvo que, para él, la palabra no tenía ningún sentido insultante. Más tarde en noviembre Allen perdió su reelección por una votación muy reñida y muchos comentaristas especularon que el contenido generado por el usuario grabado por Sidarth tuvo influencia en la derrota de Allen por Jim Webb.

El contenido generado por el usuario probablemente nunca habría llegado a ser una fuerza importante en la política en línea si no hubiera sido por una segunda tendencia importante: el crecimiento de las redes sociales en línea. Las comunidades en línea existen desde los primeros días de Internet. Pero en los últimos siete años el número y tamaño de las comunidades en línea han crecido significativamente con la mejora de la tecnología y al ser más fácil para los usuarios cargar su contenido e interactuar entre ellos. Sitios como MySpace y Facebook se expandieron de comunidades reducidas usadas por adolescentes y estudiantes universitarios a poderosos sitios en línea con decenas de millones de miembros. Según un informe de julio de 2007 realizado por Ipsos, Inc., el 24 por ciento de los usuarios estadounidenses de Internet habían participado en una red social durante el mes previo, mientras que una tercera parte de todos los usuarios en línea habían descargado vídeo. Los candidatos durante los comicios de 2006 aprovecharon estas tendencias creando semblanzas personales en línea en los principales sitios de interacción social, mientras que algunos también cargaron anuncios de campaña y otros materiales multimedia.

Innovaciones en línea para 2008

El ciclo electoral 2006 fue sólo una muestra de lo que podríamos ver para 2008. Desde la campaña electoral previa, los posibles candidatos comenzaron a llevar la interacción social más adelante al crear redes sociales dedicadas específicamente para sus campañas. Los aspirantes demócratas Barack Obama y John Edwards en particular se han destacado con sus grandes redes sociales, y utilizan estos instrumentos para entusiasmar a sus partidarios y, desde luego, atraer contribuciones a los cofres de sus campañas.

Los aspirantes de ambos partidos políticos principales han adoptado el vídeo en línea como una manera natural de interactuar con sus bases de apoyo, algunos de ellos llegando tan lejos como a anunciar su candidatura mediante un vídeo por Internet.

De la misma manera en que los candidatos han comenzado a crear sus propias redes sociales, se observa ahora una tendencia completamente nueva en la que miembros del público también están creando las suyas, atrayendo a personas que piensan de manera parecida con respecto a los intereses políticos que comparten. Las redes sociales hechas por uno mismo no se conocían siquiera en el otoño de 2006, pero en el breve tiempo transcurrido desde entonces, herramientas en línea como Ning.com hacen posible que cualquiera arme una red social orientada hacia temas de su interés. Ahora los individuos, así como las campañas que comienzan con recursos financieros limitados, pueden usar estas herramientas para forjar la base de una red popular.

También ha surgido el desarrollo reciente de redes sociales que se concentran específicamente en la recaudación de fondos. Una de las más interesantes es un sitio llamado Change.org. El sitio fue fundado originalmente para permitir que las personas se congregaran en torno a causas caritativas pero ahora la red social ha rediseñado su estructura para permitir que la gente se junte en apoyo de causas o candidatos políticos. Por ejemplo, un grupo de activistas del derecho a poseer armas de fuego puede usar el sitio para formar un comité de acción política informal y recaudar fondos en apoyo de candidatos que estén de acuerdo con sus posiciones políticas. Si el candidato no ha sido escogido todavía, Change.org puede mantener el dinero en una cuenta hasta que el partido político pertinente lo designe, y cuando el candidato reciba oficialmente el dinero de estos activistas en línea, su rival recibe una carta diciendo que el otro candidato recibió el dinero de Change.org, informándole que hay ciudadanos que están recaudando fondos en su contra debido a su posición con respecto al tema.

En suma, aunque que la campaña de 2008 todavía tiene que correr su curso, hay una cosa cierta: Internet ha cambiado para siempre la manera en que los candidatos y el electorado de Estados Unidos interactúan unos con otros. No sólo los candidatos principales pueden tener éxito en recaudar fondos, y los candidatos ya no pueden controlar completamente su mensaje. La gente ha adoptado las herramientas Web 2.0 para hacer oír su voz; ahora es sólo cuestión de ver cuan bien la escuchan los candidatos.

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista o políticas del gobierno de Estados Unidos.

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