16 septiembre 2008

Las elecciones en Estados Unidos

Elecciones presidenciales: requisitos para los candidatos

 
El aspirante a ser candidato presidencial republicano en 2008, Rudolph Giuliani, firma autógrafos en Bluffton, Carolina del Sur.
El aspirante a ser candidato presidencial republicano en 2008, Rudolph Giuliani, firma autógrafos. (© Joseph Kaczmarek/AP Images)

(El siguiente artículo pertenece a la publicación del Departamento de Estado, Las elecciones de EE.UU. en síntesis)

Todos los años impares se realizan elecciones para algunos cargos del gobierno federal y para la mayoría de los cargos de los gobiernos estatales y locales de este país. Algunos estados y varias jurisdicciones locales convocan a elecciones en años pares.

Por otra parte, los estadounidenses eligen cada cuatro años a un presidente y un vicepresidente. Cada dos años, eligen a los 435 miembros de la Cámara de Representantes y a cerca de la tercera parte de los 100 miembros del Senado de la república. Los senadores prestan servicio en períodos escalonados de seis años cada uno.

Estados Unidos se basa en un complejo sistema federal de gobierno donde el gobierno nacional es el factor central, pero los gobiernos estatales y locales también tienen autoridad sobre todos los asuntos que no han sido reservados para el gobierno federal. Los gobiernos estatales y locales gozan de diversos grados de independencia para organizar elecciones en sus propias jurisdicciones, pero todas las elecciones que realizan son frecuentes, decisivas y están bien administradas.

Tipos de elecciones en Estados Unidos

Hay dos tipos básicos de elecciones: las primarias y las generales. Las elecciones primarias se celebran antes de la elección general y en ellas se decide quiénes serán los candidatos de un partido en la elección general. Los candidatos que ganan las primarias siguen en la ruta para representar a su partido en la elección general (pero a veces tienen que satisfacer antes unos cuantos requisitos más para que su partido les permita hacerlo).

Desde principios del siglo XX, las elecciones primarias han sido el principal recurso electoral para escoger a los candidatos de los partidos. Con pocas excepciones, el triunfo en una elección primaria significa que el candidato será nominado por ese partido político para la elección general. En pocos estados, los candidatos del partido no son elegidos en primarias sino en convenciones locales de nominación, ya sea por tradición o a criterio de cada partido político.

Después de las elecciones primarias o las convenciones, la elección general se realiza para determinar quién será elegido para ocupar el cargo. En la elección general, los votantes toman la decisión final al escoger entre los candidatos de los partidos que figuran en la papeleta de voto. En las listas de la elección general pueden figurar también candidatos independientes (los que no están afiliados a ningún partido político importante) que logran su inclusión en la lista presentando un número específico de firmas de sus partidarios, en lugar de usar el método tradicional de ganar elecciones primarias. Además, en algunos estados la papeleta de voto tiene un espacio en blanco para “escribir en él” nombres de candidatos no designados por los partidos ni impuestos a petición de sus partidarios. Se puede decir que esos candidatos son “autodesignados” y de vez en cuando ganan elecciones para cargos públicos.

La aspirante a candidata presidencial demócrata Hillary Clinton (2008) visita a sus partidarios en Narbeth, Pennsylvania.
La aspirante a candidata presidencial demócrata Hillary Clinton (2008) con partidarios en Pennsylvania. (© Joseph Kaczmarek/AP Images)

En Estados Unidos, las elecciones pueden servir para algo más que decidir quién va a ocupar un cargo público. En algunos estados y localidades, la papeleta de voto contiene también propuestas de política pública para que el votante manifieste si las aprueba o no. Las medidas que la legislatura estatal o una junta o consejo local consultan con los votantes (referéndum) y las que se incluyen en la papeleta de voto a solicitud de los ciudadanos (iniciativas) suelen referirse a la aprobación de emisiones de bonos (a fin de obtener fondos en préstamo para proyectos públicos) o a la imposición de más obligaciones o restricciones al gobierno. Las consultas incluidas en las papeletas de voto en los últimos decenios han tenido repercusiones importantes, sobre todo en el presupuesto y la política de los estados y en particular con respecto al sistema de educación del estado de California.

Además de las elecciones federales, estatales y locales que se realizan en años pares, algunos estados y jurisdicciones locales convocan a elecciones en períodos “no electorales”, en años impares. Muchas jurisdicciones organizan también elecciones especiales que pueden programar en cualquier fecha con un propósito específico cualquiera, como llenar una vacante inesperada en un cargo de elección.

Elecciones presidenciales

La elección general del presidente de Estados Unidos tiene lugar cada cuatro años, el primer martes siguiente al primer lunes de noviembre. Antes de esa elección general, los estados celebran elecciones primarias o caucus para elegir a los delegados que enviarán a las convenciones de nominación en las que los candidatos del partido serán seleccionados. De ordinario, esas elecciones primarias y caucus de estados individuales tienen lugar entre enero y junio, y las convenciones nacionales se celebran después, en julio, agosto o septiembre.

A partir de la década de 1970, la identidad de los candidatos presidenciales que serán designados por los principales partidos se conoce desde antes de las convenciones, porque son precisamente los que ganan el apoyo de la mayoría de los delegados al final de la temporada de elecciones primarias y caucus. A causa de esto, las convenciones se reducen ahora, en gran parte, a simples ceremonias. Los momentos culminantes de las convenciones son el discurso temático por uno o varios dirigentes del partido, el anuncio de quién será el candidato a la vicepresidencia del nominado, la lectura de la lista de votos de delegados por las delegaciones estatales, y la ratificación de la “plataforma” del partido (el documento que define su posición frente a los temas importantes). Por tratarse de actos políticos televisados que marcan el inicio de la campaña hacia las elecciones generales, las convenciones brindan al partido la oportunidad de promover a sus candidatos y definir sus diferencias con la oposición.

El porcentaje de votantes elegibles que acude a las urnas varía de una elección a otra, pero en términos generales la afluencia de electores es más baja que en la mayoría de las democracias, aun en las elecciones presidenciales. Desde 1960, la presencia de votantes se ha reducido, en general, de 64 por ciento (1960) a poco más de 50 por ciento (1996), si bien en las dos últimas elecciones aumentó de nuevo a poco más de 60 por ciento. Varias razones explican la afluencia relativamente baja de votantes en Estados Unidos. A diferencia de otras democracias, en este país el votante tiene que registrarse para poder ejercer su derecho al voto y el registro varía de un estado a otro. Otra explicación es que la votación es voluntaria, no obligatoria como en algunas naciones. Debido al gran número de elecciones que se requieren para elegir al más de un millón de cargos de elección popular que hay en todo el país, también es posible que la fatiga del votante contribuya a reducir su participación.

Las estadísticas indican que la concurrencia de votantes puede decrecer cuando el público está contento con la situación política o cuando las encuestas anuncian la victoria inevitable de un candidato. A la inversa, la afluencia puede aumentar cuando la contienda entre candidatos es muy cerrada o cuando se dirimen asuntos controvertidos en la elección.

Requisitos del candidato

Para cada cargo federal de elección se imponen distintos requisitos, según consta en los Artículos I y II de la Constitución de Estados Unidos. Por ejemplo, el candidato a la presidencia debe ser ciudadano por nacimiento, tener 35 años como mínimo y haber residido en territorio nacional durante 14 años por lo menos. El vicepresidente debe cumplir con los mismos requisitos. Bajo la Duodécima Enmienda a la Constitución de la república, el vicepresidente no debe provenir del mismo estado que el presidente.

Los candidatos a la Cámara de Representantes de la nación deben tener 25 años de edad por lo menos, ser ciudadanos estadounidenses desde hace siete años o más, y ser residentes legales del estado que pretenden representar en el Congreso. Los candidatos al Senado de la república deben tener 30 años por lo menos, haber sido ciudadanos estadounidenses durante nueve años y ser residentes legales del estado al que desean representar. Los que aspiran a cargos estatales o locales deben cumplir con los requisitos establecidos por esas jurisdicciones.

La Vigésima Segunda Enmienda a la Constitución de Estados Unidos, ratificada en 1951, prohíbe que una persona sea elegida presidente del país en más de dos ocasiones. Sin embargo, la Constitución no impone límites a la gestión de los representantes y los senadores en el Congreso, pese a que varios grupos políticos han cabildeado a lo largo de los años para imponer alguna limitación. Los límites de la gestión (en caso de que los haya) aplicables a funcionarios estatales y locales están especificados en la constitución del estado y en las ordenanzas de la localidad.

Marcar página con:    ¿Qué es esto?