04 septiembre 2008
Candidatos deben ofrecer debate del asunto del comercio y no buscar culpas

Washington — Es probable que el comercio internacional resurja como asunto electoral al exarcerbarse la competencia presidencial entre el candidato demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, según los especialistas en comercio.
El comercio merece ser un asunto primordial en la elección, según Gary Gereffi, director del Centro de Globalización, Gobierno y Competitividad de la Universidad de Duke. “Tiene que haber un debate serio y honesto sobre como incrementar la competitividad de la economía estadounidense para continuar siendo líderes mundiales en materia de innovación y crear empleos de alto nivel en el sector manufacturero”, dijo a America.gov.
Hasta el momento tal debate no ha ocurrido, dijo. Los principales candidatos republicanos han defendido el estatus quo, y los principales líderes demócratas han prometido hacer el comercio más justo para los trabajadores estadounidenses que argumentan que están perdiendo empleos frente a países en que los salarios son más bajos.
Edward Gresser del Instituto de Política Progresista, asociado al partido demócrata, declaró a America.gov que los puntos de vista de McCain sobre comercio son algo diferentes a los del presidente Bush. Por ejemplo, en contraste con Bush, McCain ha sido reticente a apoyar la protección a industrias y granjeros estadounidenses.
Sin embargo, ninguno de los dos republicanos tiene interés en tratar las ansiedades económicas de los trabajadores y del público en general, dijo Gresser.
Según numerosas encuestas, hay más estadounidenses que creen que las políticas comerciales del pasado han perjudicado a la economía estadounidense que los que creen que han sido beneficiosas. En dos sondeos realizados en Junio, la mayoría de los encuestados culparon a los acuerdos de libre comercio de la pérdida de empleos.
Estas ideas no se basan en pruebas. Las investigaciones sugieren que se han perdido muchos más empleos manufactureros en Estados Unidos en las últimas décadas debido a progresos tecnológicos como la automatización de plantas que al traslado de las operaciones de empresas estadounidenses a países en desarrollo. La globalización es responsable por los bajos precios y la variedad de productos manufacturados que existe en los comercios estadounidenses.
Sin embargo, Gresser dijo que cree que el público en general tiene una idea acertada en cuanto a que al cambiar la economía cada vez más rápido, más trabajadores pierden sus empleos, su cobertura de salud (que en Estados Unidos en su mayor parte está patrocinada por el empleador) y sus pensiones. Ambos candidatos prometen tratar el asunto de la cobertura en caso de desempleo y de los programas de capacitación adicional para trabajadores desplazados, pero Obama tiene propuestas más amplias y preactivas que McCain, dijo Gresser.
Obama también desea hacer que en el futuro todos los acuerdos comerciales tengan normas laborales y ambientales, mientras que McCain no, según su asesor económico principal de Douglas Holtz-Eakin.
Frederic Mayer, científico politico de la Universidad de Duke, dijo que los líderes politicos deben darse cuenta de las virtudes del libre comercio, incluyendo la distribución de beneficios entre diferentes países y grupos sociales, que ahora es examinada de nuevo en todo el mundo. “Me parece que la antigua fórmula de libre comercio y acuerdos paralelos sobre asuntos laborales y medioambientales es bastante insuficiente”, indicó a America.gov.
Durante las elecciones primarias, los candidatos demócratas Hillary Clinton y Obama indicaron que deseaban ir más allá de un reajuste para los nuevos acuerdos comerciales. Solicitaron la renegociación del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA/TLCAN). Esto y un tono general antiglobalización en los discursos demócratas ha incomodado a los defensores del libre comercio en Estados Unidos y los legisladores en otros países.
Michael Barone, académico del Instituto American Enterprise, una organización conservadora de investigación de políticas, dijo que Clinton y Obama han recibido presión de los sindicatos de trabajadores que impulsan con firmeza hacia las restricciones en el comercio. Bajo la misma presión, la mayoría demócrata en el Congreso ha bloqueado la consideración de acuerdos comerciales con Colombia y Corea del Sur que la administración había concluido.
Barone, también reportero de las revistas U.S. News y World Report dijo a America.gov que el candidato demócrata Obama cada vez pierde más por que hay dos corrientes importantes en el partido Demócrata, los sindicatos de trabajadores y los principales financieros que apoyan el partido que provienen en su mayor parte de Wall Street y consideran que las restricciones al comercio no tienen sentido alguno.
El candidato demócrata parece haber retrocedido respecto de su postura inicial en cuanto a NAFTA: Recientemente dijo a los periodistas que sus comentarios respecto a dicho acuerdo habían sido malinterpretados. Gereffi cree que Obama prodría estar suavizando su discurso, el sitio Web de la campaña de Obama indica en respuesta a reacciones negativas en Ottawa y la Ciudad de México que “trabajará con los líderes de Canadá y México para arreglar NAFTA de modo que funcione para los trabajadores estadounidenses”.
En su discurso de aceptación de la candidatura demócrata el 28 de agosto, Obama se refirió a la globalización sólo una vez, y dijo que propondría incentivos para las compañías estadounidenses que creen empleo en Estados Unidos en lugar de hacerlo en el extranjero.
La mayoría de los expertos espera que el debate sobre el comercio sea menos politizado en los próximos meses ya que ambas campañas se dan cuenta de que ahora se les observa con más cuidado que durante las primarias en busca de signos indicativos de futuras políticas.
Gereffi indicó que culpar a la globalización o a otros países por lo que se percibe como males económicos en Estados Unidos no sería bueno para Obama. Se perdería “muchísimo en cuanto a lo que es un verdadero desafío en materia de competitividad para Estados Unidos”.
Indicó que tanto las campañas demócrata como republicana tienen una oportunidad de redefinir el debate sobre el comercio y establecer planes que se fijen de nuevo en los verdaderos problemas, tales como mejores educación y capacitación e incentivos a la innovación.
Los puntos de vista oficiales de Obama y McCain en materia de comercio pueden consultarse, en los sitios Web de sus respectivas campañas.