04 septiembre 2008
Mayor concurrencia y preferencia por demócratas, podrían decantar una elección reñida

Washington – Ambos partidos políticos cuentan con votos afroestadounidenses en la elección presidencial de 2008, que según tanto encuestadores como expertos, es probable que sea extremadamente reñida.
Los demócratas parecen tener una ventaja: los ciudadanos de raza negra han sido un componente clave de la base del partido durante más de cuatro décadas, y esa inclinación probablemente se vea incrementada por la selección de los demócratas de Barack Obama como el primer candidato presidencial afroestadounidense de un partido político principal en Estados Unidos.
Con la dirección del voto afroestadounidense prácticamente asegurada, el volumen de votantes se convierte en un factor crítico. Los demócratas intentarán maximizar la concurrencia a las urnas, especialmente en estados en los que la población afroestadounidense es mayor y el resultado de la elección se prevé reñido. En esos estados su voto podría inclinar la balanza.
Los republicanos no han cedido el voto afroestadounidense. Su candidato presidencial John McCain, como lo ha hecho Obama, se ha dirigido a conferencias nacionales de grupos de interés como la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) y la Liga Urbana Nacional.
Se centró en asuntos como la educación y las oportunidades económicas y se comprometió con “la gran y honorable causa de la igualdad de oportunidades”.
McCain se ganó el aplauso de la conferencia de la Liga Urbana con su estilo “directo” frente a una pregunta de la audiencia respecto a la razón por la que en 1983 votó en contra de establecer un día feriado federal en honor al héroe de los derechos civiles Martin Luther King Jr. “Porque estaba equivocado”, contestó.
Ambas campañas han establecido páginas dirigidas a los afroestadounidenses en sus sitios Web.
La Coalición afroestadounidense en la página de McCain trata de los mismos asuntos, educación y oportunidades, que este candidato destaca en sus discursos: “En la sociedad de hoy, y en el mundo en que viven y vivirán los niños de hoy y de mañana, la capacidad de competir y tener éxito estará marcada por la calidad de la educación”.
El sitio más amplio “Afroestadounidenses por Obama” es más emotivo. Comienza con una cita de un discurso de 2007 que conmemora las campañas pro derechos civiles de la década de 1960. “Estoy aquí porque alguien participó en una marcha. Estoy aquí porque todos ustedes se sacrificaron por mí. Me apoyo en los hombros de gigantes”.
“No hay mejor defensor de los afroestadounidenses que Barack Obama”, indica el sitio. “Barack conoce su historia por que esta es su propia historia. Las causas que a ustedes les importan son las causas de su vida. Barack se ha pasado toda su carrera luchando por la justicia”.

LEALTAD AL PARTIDO FAVORECE ACTUALMENTE A LOS DEMÓCRATAS
Históricamente, la población de raza negra no ha estado siempre tan aliada con el partido Demócrata. Desde los tiempos del primer presidente de la república, Abraham Lincoln, en la década de 1860 existía un vínculo de estos con el partido Republicano. Esto no cambió hasta la época de la política del Nuevo Trato del demócrata Franklin Roosevelt en las décadas de 1930 y 1940. La década de 1960 trajo una mayor consolidación cuando el demócrata Lyndon Johnson impulsó legislación sobre derechos civiles y votos que marcó la historia.
Los datos de las encuestas indican que el voto de los ciudadanos de raza negra por los demócratas llegó al 94 por ciento cuando Johnson se presentó a las elecciones en 1964, y nunca ha bajado del 82 por ciento desde entonces.
La ventaja demócrata se subraya en una guía de la convención publicada el 22 de agosto por el Centro Conjunto de Estudios Políticos y Económicos, una institución de investigación no partidista que se centra en asuntos relativos a las minorías.
“Los cambios demográficos y políticos, junto con la organización de base y de Internet de la campaña de Obama probablemente cambien el mapa electoral” de 2004, cuando el republicano George W. Bush fue reelegido a la presidencia, indica el informe del centro.
Al destacar que varios estados claves de los que ganó Bush -- inclusive Indiana, Ohio y Virginia – tienen una gran población afroestadounidense, dice que “a juzgar por la participación de la población de raza negra en las primarias presidenciales demócratas, en las cuales su concurrencia a las urnas se incrementó en un 115 por ciento, las posibilidades de los demócratas parecen ser excepcionalmente buenas”.
El centro indica, por el contrario que “las posibilidades de un aumento en el voto republicano por parte de la población de raza negra [del 11 por ciento registrado en 2004] son inexistentes”.
En una guía paralela para la convención Republicana, publicada el 29 de agosto, el grupo proyecta serias dificultades para McCain respecto a los votantes afroestadounidenses. Ambos estudios fueron realizados por David Bositis, el analista político principal del centro.
“Es muy probable que John McCain reciba una parte históricamente pequeña del voto afroestadounidenses”, indica Bositis, y cita “la candidatura histórica del senador Obama, la profundidad y genuino entusiasmo que despierta en la comunidad afroestadounidense y la asociación del senador McCain con el presidente Bush, una figura extremadamente impopular entre los afroestadounidenses”.
Tales resultados electorales no serían sorprendentes dados los márgenes enormes que Obama tiene asegurados en los votos que la población afroestadounidense emitió durante la campaña de las primarias demócratas en la que superó a Hillary Clinton. Las encuestas de salida de las urnas mostraron que Obama consistentemente obtuvo porcentajes del nivel del 70, el 80 y hasta el 90 por ciento.
El impulso en la inscripción de votantes en 2008 contrasta con los antecedentes de la población de raza negra generalmente rezagada detrás de la población de raza blanca tanto en inscripciones para votar como en la votación en sí. Los datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos muestran que en 2004, la diferencia era de 3,5 puntos porcentuales en la inscripción y de 4.0 en la votación.
El estudio del Centro Conjunto muestra que el papel de los afroestadounidenses en las políticas de partido está creciendo y que la expansión ocurre mayoritariamente en el lado demócrata. La Convención Nacional Demócrata de este año tuvo un número sin precedentes de 1.079 delegados de raza negra, o de un 24,3 por ciento del total. Por el contrario los republicanos sólo han listado a 36 delegados, un 1,5 del total.