28 octubre 2008
Partido Demócrata podría tener mayoría legislativa en el Congreso de 2009

Washington – A medida que se aproxima el día de las elecciones, muchos demócratas esperan algo más que la victoria de Barack Obama en la campaña presidencial. Los electores también elegirán a más de un tercio de los senadores que integran el Senado de Estados Unidos, y el Partido Demócrata podría lograr suficiente ventaja como para aprobar más leyes.
Entre los miles de cargos oficiales que serán elegidos el 4 de noviembre en Estados Unidos figuran los 435 miembros de la Cámara de Representantes y 35 miembros del Senado de Estados Unidos. Expertos políticos y activistas del partido están observando el resultado de docenas de competencias altamente disputadas en todo el país.
En la actualidad, los demócratas tienen la mayoría en ambas cámaras del Congreso, habiendo logrado el control con grandes victorias en las elecciones de mitad de término en 2006, aunque tienen la mayoría más pequeña posible en el Senado. Los expertos políticos esperan que los demócratas no solamente retengan el control de ambas cámaras en 2009, sino que también aumenten la cantidad que integran esas mayorías.
En el Senado hay 12 titulares demócratas que buscan su reelección y solamente uno de ellos parece afrontar un desafío serio. Los republicanos están defendiendo 23 escaños, incluyendo cinco en manos de legisladores que se están jubilando. Muchos de los titulares restantes afrontan duras batallas por su reelección.
Actualmente son 49 senadores demócratas, junto con Joe Lieberman y Bernie Sanders, senadores independientes que votan por los demócratas, los que conceden a los demócratas su leve ventaja. Pero el partido espera aumentar su mayoría en el 111 Congreso, que inicia sus labores en enero de 2009. Los demócratas están por conseguir los escaños que actualmente ocupan legisladores republicanos que van a jubilarse, como los de Virginia y Nuevo México, estados en los que el candidato demócrata le lleva ventaja al candidato republicano, según las encuestas. Es posible que también ganen en otros estados.
LOS DEMÓCRATAS ESPERAN GANAR 60 ESCAÑOS EN EL SENADO
El Partido Demócrata espera ganar suficientes victorias en el Senado para aumentar de 51 a 60 su coalición de demócratas y demócratas independientes
Disponer de 60 escaños es importante por se necesitan 60 votos para acabar con lo que en Estados Unidos se denomina filibuster, un procedimiento parlamentario que les permite a los senadores debatir sin plazo fijo y con ello bloquear o postergar el voto a favor o en contra de una medida o designación. Esta medida se ha utilizado con eficacia en la historia de Estados Unidos. Era una táctica a la que los senadores del sur del país recurrieron con frecuencia, en su intento de bloquear las leyes de los derechos civiles en los años sesenta. En fechas más recientes, esta maniobra obstruccionista ha sido utilizada una cantidad de veces sin precedentes en el 110 Congreso, evitando de hecho que el Senado vote en relación a ciertos temas.
El término filibustero, que proviene de la palabra holandesa para pirata, se comenzó a utilizar en la década de 1850. Pero la práctica del filibusterismo de impedir que el cuerpo legislativo vote un proyecto de ley, es de mucho antes. En 1917, los senadores adoptaron un reglamento para acabar un debate con el voto mayoritario de dos tercios. El procedimiento, denominado “clausura”, o cierre, puede suspender la maniobra obstruccionista, pero fue usado rara vez porque resultaba muy difícil conseguir el apoyo de tantos senadores. En 1975, el Senado redujo la cantidad de votos a tres quintos (60 votos) para aprobar el cierre del debate.
Demócratas destacados han estado haciendo campaña por senadores en todo el país, recordando a los votantes que la meta del partido es conseguir 60 escaños. Los encargados de la campaña dicen que si Obama gana las elecciones podrá aprobar muchas más de sus propuestas si tiene 60 senadores de su lado.
“Sesenta es la cifra mágica. Si alcanzamos los 60 demócratas en el Senado entonces se acabó los días del obstruccionismo republicano”, dijo Hillary Clinton, senadora por Nueva York, en un correo electrónico que envió a sus partidarios el 21 de octubre. “Barack Obama necesita a esos senadores para tener una mayoría a prueba del obstruccionismo”, añadió.
“Los republicanos han efectuado maniobras obstruccionistas 94 veces, una cantidad sin precedentes, durante los dos últimos años”, dijo Wes Clark, ex comandante de la OTAN y candidato presidencial demócrata en 2004, en un correo electrónico que envió a electores demócratas el 22 de octubre. “Imagínense qué harán cuando se enfrenten al plan político de cambio que propone Barack Obama”, agregó.
Los demócratas no son los únicos que hacen campaña con este tema. La republicana Elizabeth Dole, que afronta un disputado enfrentamiento por su reelección contra la senadora estatal Kay Hagan, hace poco sacó un anuncio por televisión que anima a los votantes a tener en cuenta el impacto que podría tener para los republicanos una mayoría con 60 escaños.
“Los liberales quieren tener el control completo del gobierno en época de crisis. Todos las ramas del gobierno. Ningún peso ni contrapeso, ningún debate, ninguna independencia. Si gana Hagan, los demócratas tendrán un cheque en blanco”, dice el anuncio.
El anuncio insinúa que si Obama gana la presidencia y los demócratas cuentan con suficientes miembros para invocar la clausura, las propuestas del presidente demócrata podrían ser aprobadas por el Senado con un debate mínimo.
Pero incluso si el próximo Congreso de Estados Unidos tiene 60 senadores demócratas o senadores independientes que votan con los demócratas, eso no significa que el partido podrá evitar siempre las maniobras obstruccionistas. Los senadores tienen una amplia gama de criterios políticos, y no todos los miembros del partido estarán de acuerdo en cerrar el debate en torno al mismo tema. Por otro lado, incluso si los demócratas no ganan los 60 escaños es posible que en ciertos temas puedan invocar la clausura del debate con la ayuda de algunos republicanos moderados.