09 octubre 2008
Además, John McCain, Barack Obama difieren en estrategias antiterrorista

Washington — Los problemas en los mercados financieros continúan dominando los titulares de todo el mundo y John McCain y Barack Obama ocuparon más de la mitad de su segundo debate presidencial, el 7 de octubre, hablando sobre asuntos económicos.
El debate, que tuvo lugar en la Universidad de Belmont en Nashville, Tennesí, se realizo con formato de cabildo abierto. Los espectadores que eran votantes indecisos, hicieron preguntas a los candidatos, directamente. Por primera vez, el moderador también fue portavoz de las preguntas que algunos espectadores estadounidenses hicieron a través de Internet. Se presentaron más de 6 millones de preguntas pero sólo se respondió a un puñado.
Ambos candidatos explicaron sus planes para superar los actuales problemas financieros del país, considerados una crisis por los dos. Obama dijo que su plan proporcionaría un recorte tributario para la clase media, y destacó los gastos que las familias de clase media confrontan en materia de cobertura de salud y energía al decir que “tenemos que arreglar nuestros sistema de cobertura de salud, tenemos que arreglar nuestro sistema energético que implica una carga enorme para las familias”.
McCain dijo que ordenaría al secretario de Hacienda que compre las hipotecas defectuosas y las renegocie de acuerdo con el nuevo valor de las casas, lo que haría posible para los estadounidenses pagar el precio de sus viviendas y permanecer en ellas.
“¿Es este un plan costoso? Si, pero todos sabemos, amigos, que hasta que no estabilicemos los valores de las casas en Estados Unidos no vamos a empezar a superar esta situación y a crear empleo y a arreglar nuestra economía”, dijo el candidato republicano.
Un gran número de estadounidenses, el 82 por ciento según una encuesta llevada a cabo en septiembre por el Grupo de Investigación Estadounidense (ARG), considera que la economía está empeorando y sin embargo al preguntarles a los candidatos si están de acuerdo con esta premisa, ni Obama ni McCain dijeron que la economía empeoraría antes de mejorar.
“Tengo confianza en la economía estadounidense”, dijo Obama, “pero tenemos que tener un liderazgo en Washington que … establezca reglamentos mucho mejores para el sistema financiero”. Estos reglamentos incluirían limitaciones al papel de los cabilderos y los que tienen intereses particulares, indicó.
McCain dijo que la economía podría mejorar “si actuáramos de forma efectiva, si estabilizáramos el mercado de la vivienda … si nos deshacemos del favoritismo y los intereses particulares que influyen en Washington para que podamos actuar de modo más eficiente”.
CANDIDATOS DESCRIBEN POLÍTICA EXTERIOR
Miembros del público hicieron preguntas de política exterior a los candidatos durante la última media hora del debate de 90-minutos de duración, cuando los candidatos explicaron sus objetivos internacionales y debatieron sobre la mejor forma de combatir el terrorismo.

Los candidatos compartieron puntos de vista similares en cuanto a cuándo es necesario para Estados Unidos participar en misiones en el extranjero para mantener o para establecer la paz, pero no estabuvieron de acuerdo en otras metas de política exterior.
McCain dijo que “Estados Unidos … es la fuerza más grande en pro del bien, y debemos hacer todo lo que podamos para prevenir el genocidio, todo lo que podamos para prevenir estas terribles calamidades de las que hemos dicho ‘nunca más’. Sin embargo, también tenemos que medir nuestra capacidad para que resulte beneficiosa nuestra actuación en la situación. … Ello exige una persona que entienda cuáles son nuestros límites y nuestras capacidades”.
El senador de Arizona dijo que sus años de experiencia en política exterior le han dado la capacidad para juzgar la necesidad de determinar cuándo puede Estados Unidos tener un papel de influencia en establecer o mantener la paz.
“Es posible que no tengamos siempre en juego intereses de seguridad nacional, pero siempre tendremos en juego asuntos morales”, dijo Obama, al referirse a conflictos internacionales tales como el genocidio en la región de Darfur en Sudán y los disturbios en Somalia.
“Por tanto cuando ocurre un genocidio, cuando ocurre limpieza étnica en algún lugar del mundo y nos quedamos sin hacer nada, ello nos reduce, y por lo tanto, creo que tenemos que considerar estas situaciones parte de nuestros intereses, de nuestros intereses nacionales e intervenir cuando sea posible”, dijo el senador de Illinois.
Los candidatos explicaron distintos puntos de vista sobre cómo librar guerra al terrorismo. Gran parte del primer debate presidencial se centró en la lucha en Iraq, y este debate principalmente exploró la forma en la que los candidatos abordarían preocupaciones en materia de seguridad en Afganistán y Pakistán.
Obama reiteró su apoyo al repliegue de las fuerzas estadounidenses de Iraq y abogó por nuevas políticas hacia Pakistán.
“Si sabemos donde está Osama bin Laden y el gobierno de Pakistán no puede o no desea deshacerse de él, creo que tendremos que actuar y deshacernos de él. Mataremos a Bin Laden; acabaremos con al-Qaida. Esa debe ser nuestra principal prioridad en material de seguridad nacional”, dijo Obama.
Durante su campaña, Obama dijo que estaría dispuesto a actuar unilateralmente para deshacerse de objetivos terroristas en Pakistán si el gobierno de ese país no coopera. McCain ha dicho que este enfoque es un anuncio de los planes de atacar a ese país.
McCain dijo que pararía a los terroristas en la frontera entre Pakistán y Afganistán “trabajando y coordinando nuestros esfuerzos juntos, no amenazando con atacar Pakistán”. McCain dijo que cooperaría con los líderes del gobierno para ayudar a obtener el apoyo del pueblo en ese país para luchar contra el terrorismo, una estrategia que dijo haber funcionado en Iraq.
Según una encuesta llevada a cabo por la Corporación de Investigación de Opiniones/CNN, en los primeros 30 minutos después del debate, el 54 por ciento de los encuestados dijeron que Obama hizo una mejor presentación; el 30 por ciento dijo que McCain tuvo una mejor actuación.
Segmentos de vídeo del debate están disponibles en el sitio Web de C-Span. El debate presidencial final versará sobre la economía y otros asuntos nacionales y está programado para el 15 de octubre.