03 octubre 2008
Los estados ofrecen recursos electorales, educación de votantes y opciones para votar

Washington — Se espera que la concurrencia de electores a los comicios presidenciales de 2008 en Estados Unidos alcance niveles sin precedentes, y esa predicción pone a prueba las nuevas reformas introducidas en la ley electoral.
En el 2004 votaron 125 millones de personas en las elecciones presidenciales, alrededor del 88 por ciento de los votantes empadronados. Los expertos creen que la concurrencia en 2008 estará entre los 125 y los 200 millones de votantes, la cantidad más alta de que haya constancia histórica.
De acuerdo con la Constitución de Estados Unidos, los gobiernos estatales, no el gobierno federal, son responsables de dirigir las elecciones. Hay aproximadamente 7.500 jurisdicciones electorales en Estados Unidos, y alrededor de 200.000 centros de votación. En años recientes, algunos funcionarios electorales en estas diferentes jurisdicciones han tropezado con escasez de personal, tecnología obsoleta, emergencias meteorológicas y crecientes litigios.
Pero hubo un evento que concentró la atención nacional en la necesidad de una reforma, la increíblemente reñida contienda presidencial en Florida en el año 2000. El resultado de la elección se mantuvo indeciso mientras los funcionarios luchaban para determinar la intención del votante en miles de papeletas. Como resultado, el Congreso aprobó en el año 2002 la Ley Ayude a Estados Unidos a votar (Help America Vote Act – HAVA). La ley proporciona dinero a los estados para que mejoren la administración de las elecciones federales.
“HAVA es un paso en la dirección correcta”, dijo Nathan Cemenska, de la Facultad de Derecho Moritz en la Universidad Estatal de Ohio, coautor de Key Questions for Key States (Preguntas claves para estados claves). “Hizo que los estados pusieran al día la tecnología electoral y les ofreció dinero para hacerlo. Debido a ello la tecnología electoral que tenemos es mejor”
HAVA financia también la educación de votantes y los programas de contacto conla comunidad, adiestrando a los que trabajan en los centros de votación y a los funcionarios electorales, y mejorando el acceso a estos centros.
EDUCACION DE LOS VOTANTES
Los gobiernos estatales y locales han venido trabajando horas extras para preparar las elecciones.
“Los espectaculares aumentos en las cifras de empadronamiento y las predicciones de una alta concurrencia electoral impulsan este año los preparativos de los estados”, dijo Pedro Cortés, secretario de Estado de Pensilvania, al declarar ante la Comisión de lo Judicial de la Cámara de Representantes”. En las elecciones primarias de 2008 para elegir candidatos a presidente votaron cerca de 58 millones de estadounidenses. Basándose en el éxito de ese resultado, todo indica que los estados estarán completamente preparados para una posible concurrencia electoral sin precedentes en noviembre”.
Cortés es presidente de la Asociación Nacional de Secretarios de Estado, que acaba de publicar un informe que detalla tales preparativos. Según el documento Engaging the Energized Electorate que intenta incentivar la participación del electorado con energía, educar a los votantes, tanto novatos como experimentados, tiene este año prioridad máxima.
Los estados han creado videos, folletos y sitios en la Web que hablan del empadronamiento, la ubicación de los centros de votación y los procedimientos a seguir el día de las elecciones, y han sido creativos en ese proceso. Algunos estados, entre ellos Nuevo México y Maine, mantienen competencias para producir el mejor anuncio de servicio público sobre votación y participación cívica. En Misuri, algunos funcionarios colocaron en vídeo una guía sobre la votación en My Space, YouTube y otros sitios de Internet donde se pueden ver y publicar vídeos.
HACER CONTACTO CON GRUPOS ESPECIFICOS DE VOTANTES
Muchos estados han singularizado específicamente a los votantes jóvenes. Una cifra sin precedentes de 6,5 millones de personas menores de 30 años votó en las elecciones internas del 2008, y se espera que la concurrencia electoral de este grupo demográfico sea también elevada en las elecciones generales.
Doce estados han utilizado sitios de redes sociales como Facebook y Twitter para llegar hasta los adultos jóvenes, y la mitad de todos los sitios electorales de los estados en la Web tienen páginas especiales dedicadas a los votantes jóvenes.
Los esfuerzos de publicidad se han concentrado también en llegar hasta los que no hablan inglés. Estados como Connecticut y Rhode Island han traducido a muchos idiomas la información sobre la votación, han entregado materiales de empadronamiento de votantes en las ceremonias de naturalización y han singularizado a los grupos que históricamente han estado subrepresentados.
A los votantes ancianos e incapacitados, los estados les brindan demostraciones y guías sobre utilización de equipos.
PREPARATIVOS PARA EL DIA DE LAS ELECCIONES
Además de la publicidad, estados como Arizona y Arkansas incrementan sus esfuerzos para reclutar y adiestrar a los trabajadores de los centros de votación.
El adiestramiento se ha vuelto más intenso en algunos estados. En Iowa, los trabajadores de los centros de votación deben completar un programa certificado de tres días, y en Delaware se les enseña en un ambiente colegial que incluye demostraciones prácticas de uso de equipos, con participación del estudiante. Cinco estados y el Distrito de Columbia (la ciudad de Washington), les permiten a los trabajadores de los centros de votación dividir sus turnos de trabajo, dándoles a los voluntarios la oportunidad de trabajar a tiempo parcial en los centros y aliviar así la escasez de personal.
Muchos estados esperan que la gente evite las grandes multitudes del día de las elecciones y vote temprano o mediante voto ausente. Treinta estados emplean el voto anticipado que permite votar antes del día de las elecciones. Muchos de los votantes anticipados no tendrán siquiera que pisar un centro de votación, sino que enviarán por correo un voto ausente.
Cinco estados, incluyendo Nueva Hampshire y Vermont, facilitan el voto por teléfono, lo cual le permite al votante marcar un número de una serie que le ofrece el teléfono al que está llamando que a su vez marcara una papeleta que será contada junto con las otras.
En seis estados, el personal militar en el extranjero puede empadronarse y recibir su papeleta de votación electrónica.
Para obtener más información acerca de las elecciones presidenciales y la votación, véase Las elecciones en Estados Unidos