03 noviembre 2008
El 4 de noviembre culmina campaña de casi dos años

Washington – Después de una campaña de casi dos años, el día de las elecciones casi está aquí. Se espera que acudan a las urnas cifras sin precedentes de votantes para elegir cargos de presidente, senadores, representantes del Congreso y miles de funcionarios de localidades de todo el país.
Para los trabajadores de campañas, funcionarios electorales y observadores electorales, el 4 de noviembre será la culminación de meses de planificación para el último día de la campaña de 2008.
En Estados Unidos no hay elecciones nacionales; en lugar de ello, los 50 estados y el Distrito de Columbia celebran elecciones, explicó John Fortier, investigador del Insituto de la Empresa Norteamericana, a los periodistas que se encontraban en el Centro de la Prensa Extranjera en Washington, el 30 de octubre. “Los resultados de esas elecciones determinan en última instancia el ganador”.
“No hay una sola autoridad que supervise las elecciones en Washington, sino que existen distintas prácticas en los diferentes estados”.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos enviará a cientos de empleados a más de 65 ciudades y condados en aproximadamente 20 estados para observar las elecciones. El Departamento, que se encarga de proteger los derechos de los votantes y evitar el fraude, también ha abierto una página web y número de teléfono gratuito donde los ciudadanos pueden presentar denuncias.
La población estadounidense, así como gente de todo el mundo, estará pegada al televisor mientras aguarda noticias acerca de quién será el próximo presidente de Estados Unidos, John McCain o Barack Obama.
El día de las elecciones, expertos políticos, así como el estadounidense medio seguirá de cerca:
Las urnas en la Costa Este: Los servicios noticiosos informarán sobre los resultados en un estado tan pronto como hayan cerrado la mayoría de las urnas en ese estado y sientan que tienen suficientes datos como para determinar quién será el probable ganador.
En estados donde las encuestas indiquen un fuerte apoyo por McCain o por Obama, las cadenas de noticias declararán al ganador segundos después de que cierren las urnas. En estados donde las campañas sean más reñidas, las cadenas de noticias esperarán hasta tener más datos, lo cual podría tardar horas –o en un estado sumamente reñido, días– en recopilar.
El primer estado en cerrar las urnas será Indiana, a las 18:00 horas (Hora del Este), para la parte del estado que se encuentra en el huso horario del este de EE.UU. Las urnas en el resto del estado, que se encuentran en el huso horario de la hora central, cerrarán una hora más tarde. En años anteriores, las cadenas noticiosas han anunciando al ganador del estado al cierre de las primeras urnas en Indiana. Sin embargo, en 2008, Indiana es un estado indeciso, por lo que puede ser que se esperen a anunciar al vencedor hasta que el resto de las urnas hayan cerrado.
Al mismo tiempo, las urnas de otros estados “cerrarán, incluidas las de dos importantes estados indecisos de Virginia y la Florida. (Algunos recintos electorales en la Florida permanecerán abiertos hasta las 20:00 h). Estos estados, junto con Ohio, donde las urnas cerrarán a las 19:30 h, están entre los más importantes para observar, dijo Fortier.

“Si vemos que Barack Obama ha ganado Ohio, la Florida y Virginia, o incluso uno de esos estados, y sin duda dos de ellos, es muy difícil ver cómo John McCain podría ganar el mapa electoral”, dijo Fortier.
Si McCain gana algunos de esos estados o los resultados no se han anunciado para cuando hayan cerrado las urnas de los estados occidentales, los expertos políticos pondrán la mira en Nevada, Nuevo México y Colorado, dijo Fortier. Las urnas de Nuevo México y Colorado cierran a las 21:00 h (Hora del Este), y las de Nevada las 22:00 horas.
En la página web de The Green Papers (en inglés) se encuentra la lista completa de las horas de cierre de las urnas.
Concurrencia a las urnas: Más estadounidenses votaron en las primarias y asambleas electorales de 2008 que nunca antes, y muchos estados han informado de números sin precedentes de votantes nuevos. Muchos estadounidenses han votado ya. Sin embargo, la mayor participación en la votación anticipada no equivale a un aumento de electores el día de las elecciones, aclaró Fortier. A los expertos políticos les entusiasma la posibilidad de que se produzca una concurrencia a las urnas sin precedentes, pero advierten que la mayor cantidad de votantes podría significar que los estados necesiten más tiempo para computar los resultados. (Véase “Es posible que hasta un tercio de los estadounidenses voten antes del día de las elecciones”).
Participación de los jóvenes: Uno de los motivos de la posible mayor concurrencia a las urnas es el aumento significativo del número de votantes jóvenes inscritos. En anteriores elecciones se especuló sobre si aumentaría el número de votantes jóvenes, pero muchos expertos políticos creen que 2008 será el año en el que los jóvenes por fin acudan a las urnas en grandes números. (Véase “Cantidades sin precedentes de jóvenes votarán en elección de 2008 en EE.UU.”).
Irregularidades: Desde que las elecciones del 2000 pusieron de relieve los problemas de las papeletas de papel, los estados han tratado de mejorar sus sistemas de votación. Muchos han introducido máquinas electrónicas, pero a algunos estadounidenses les preocupan estos sistemas. Los funcionarios de los estados prestarán especial atención a cualquier problema que se informe con respecto a las máquinas de votación. (Véase “Votantes de Estados Unidos todavía desconfían de la tecnología electoralista”).
Elecciones para el Senado: “Sabíamos que, más allá de quien ganase la presidencia, los demócratas ganarían un buen número de escaños”, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, dijo Fortier. “En los últimos días [...] hemos visto aún más y más republicanos en problemas”.
En el Senado, el Partido Demócrata espera conseguir suficientes victorias en el Senado como para aumentar su coalición de demócratas e independientes que tienden a votar demócrata, de 51 a 60. Tener 60 escaños es importante, ya que se necesitan 60 votos para poner fin a una maniobra obstruccionista, es decir, un procedimiento parlamentario que permite a los senadores continuar indefinidamente un debate y bloquear o retrasar una votación con respecto a una medida o nombramiento. (Véase “Demócratas esperan conseguir más escaños en el Senado”).
“Hace un mes hubiera dicho [que ganar 60 escaños] era casi imposible”, dijo Fortier. “Hoy, creo que sí es posible”. Los estadounidenses puede que tengan que esperarse hasta entrada la noche para saber si los demócratas han conseguido su objetivo, puesto que una de las carreras reñidas en el Senado se encuentra en Alaska.
Los expertos políticos aconsejan hacer caso omiso de una cosa el día de las elecciones: los resultados de las primeras encuestas y sondeos a pie de urna que se informen en Internet.
“Las cadenas noticiosas cada vez más de cerca vigilan de cerca sus resultados de las encuestas a pie de urna”, comentó Fortier, de modo que la información no se hace pública hasta que los estadounidenses terminen de votar. La información que se filtra a Internet durante el día podría ser incompleta o incluso incorrecta. Además, señaló Fortier, las encuestas a pie de urna son “sólo una pieza del rompecabezas”. (Véase “Los medios se adelantan en difundir resultados de la elección presidencial en EE.UU.”).
America.gov realizará charlas y transmisiones web, (en inglés) el día de las elecciones.
Para más información visite Elecciones en 2008.