14 agosto 2008
Politólogos no saben si el factor racial afectará los comicios en EE.UU.

Washington – Varios factores ayudan a entender por qué la campaña presidencial de 2008 en Estados Unidos sigue siendo reñida, según han comentado varios politólogos a America. gov.
La sabiduría popular dice que Barack Obama, el presunto candidato demócrata debería estar muy por delante del presunto candidato republicano John McCain, dado que las encuestas revelan que los demócratas les llevan ventaja a los republicanos en todo el país, también porque el presidente republicano George Bush tiene niveles de aceptación bajo entre el electorado estadounidense.
Sin embargo, Scott de Marchi, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, dijo que la competencia parece ser reñida “por un par de razones, que en general no se relaciona con las campañas” de los dos candidatos.
Según De Marchi, McCain “tiene, por el momento, un nombre mejor reconocido. Desde hace tiempo tiene presencia en la vida política de Estados Unidos y tiene un relato convincente”, que incluye haber sido prisionero de guerra durante la guerra del Vietnam.
Además, Obama “ha recorrido un camino más duro” en las primarias demócratas, que el que afrontó McCain en las primarias republicanas, “especialmente en lo que se refiere a ataques negativos” por parte de la adversaria de Obama, la senadora demócrata Hillary Clinton.
“Se ha puesto en entredicho” la supuesta falta de experiencia de Obama en la política nacional, señaló De Marchi, y “no es una ayuda” que el senador por Illinois sea afroamericano. De Marchi se refirió a los observadores políticos que citaron la raza de Obama como la causa de las victorias de Clinton en las primarias demócratas de 2008 en Virginia Occidental y Pensilvania.
Sin embargo, De Marchi considera que la raza de Obama “lo ayuda de igual forma en términos del voto de la población afroamericana”, lo que hace que algunos estados del sur estadounidense sean posiblemente competitivos, si hay amplia participación de la población negra en la región.
Obama también podría tener ventaja si se da una fuerte participación de los jóvenes, quienes prefieren al demócrata de Illinois, dijo De Marchi. Sin embargo, aseveró que “es muy difícil vaticinar la concurrencia a las urnas. Cualquiera que diga que sabe cómo funciona esto es porque tiene excesos de confianza”, dijo.
Según De Marchi, ninguno de los dos candidatos se destaca por lo que ha logrado con la publicidad en televisión. Obama aún “no ha mostrado una política lo suficientemente amplia” y la “tontería” de McCain, de difundir un anuncio comparando a Obama con famosas de Hollywood “no le ayuda” a ganarse electores que todavía no se han decidido.
De Marchi dijo que considera que la situación “no es tan reñida como demuestran las encuestas”.
“Cada vez es más difícil conseguir encuestas válidas, y si uno se fija en los grupos que apoyan a Obama, los jóvenes y las minorías, es un sector de la población que no tiene” teléfono fijo y los encuestadores “no les pueden localizar fácilmente”, dijo.
“Si uno se fija en el registro de electores y la recaudación de fondos, Obama tiene ventajas”, dijo De Marchi. (Véase artículo “Periodista dice que voto de los jóvenes es la clave en la elección 2008”).
En última instancia, dijo De Marchi, “yo apostaría por Obama” a la hora de ganar la presidencia “dada la ventaja financiera” que tiene sobre McCain y debido a las tendencias en el registro de electores, que favorece al candidato demócrata.
Lo principal, agregó, es que todavía queda un mes antes de que la campaña se anime en septiembre, antes de los comicios del 4 de noviembre. De Marchi dijo que poca gente presta atención a la campaña presidencial, a pesar de la intensa cobertura de la campaña por parte de la prensa.
OBAMA Y MCCAIN SON CONSIDERADOS CANDIDATOS CONVINCENTES
Darrell West, vicepresidente y director de estudios de gobernabilidad en la Brookings Institution, con sede en Washington, dijo que la elección está reñida porque cada partido “ha elegido a un candidato fuerte. Ambos tienen antecedentes personales convincentes y cada uno se desempeña bien entre los electores políticamente independientes”.
A diferencia de las críticas de De Marchi, West considera que ambos candidatos están mostrando anuncios publicitarios que tienen efecto. Opinó que el anuncio de McCain, titulado “Maverick” define al senador de Arizona como alguien que “ha arremetido contra su partido y contra grupos de intereses creados”.
Ese anuncio, dijo West, “es una gran manera de separar a McCain” de la impopular administración de Bush.
Mientras tanto, señala West, Obama “difunde anuncios que muestran a Bush y McCain juntos, argumentando que son hermanos siameses que piensan de la misma manera. Es una manera eficaz de proponer que la victoria de McCain representaría un tercer mandato de Bush.
West dijo que el hecho que Obama sea negro “afecta todos los aspectos de su campaña, desde las encuestas, hasta la cobertura de la prensa y la opinión pública”. Agregó que las encuestas de opinión pública han “sobrestimado el apoyo a los candidatos afroamericanos, por lo tanto esto es algo en que Obama debe fijarse”.
La población blanca estadounidense “puede que esté diciendo a los encuestadores que tienen previsto votar por Obama, cuando llegado el momento no lo harán”, aseveró West, que en septiembre participará en un seminario en Alemania, organizado por la embajada de Estados Unidos en Berlín, sobre el proceso electoral estadounidense.
LA CAMPAÑA SE ANIMA EN SEPTIEMBRE
“Yo no daría mucho crédito a las encuestas en este momento”, dijo John Geer, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Vanderbilt, en Tennessee. “Alrededor del 10 de septiembre comenzarán a ser importantes”.
En cuanto a los anuncios publicitarios, Geer considera que los anuncios publicitarios de McCain han llamado más la atención que los de la campaña de Obama.
“McCain se ha puesto negativo y con cierta actitud. Pero todavía no está claro si eso les hará cambiar el criterio a los votantes”, dijo.
Geer considera que el “contexto” general de la campaña presidencial favorece a Obama.
“Pero me parece que la campaña seguirá siendo reñida”, sostuvo.