10 marzo 2009
En Ginebra, Clinton busca renovar las relaciones con Moscú

Washington — Al “presionar el botón de reajuste” para impulsar sus relaciones con Rusia, Estados Unidos busca reforzar las asociaciones sobre los temas mundiales compartidos, con un diálogo equilibrado, abierto y respetuoso en lo que respecta a las diferencias. “Hay mucho que podemos hacer juntos”, dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton.
“Entramos a nuestra renovada relación con nuestros ojos bien abiertos. Y vamos a hacer todo lo posible para identificar la mayor cantidad posible de intereses comunes”, dijo Clinton ante una audiencia en un salón colmado en Bruselas el 6 de marzo, durante una conferencia pública auspiciada por el Parlamento Europeo.
Posteriormente Clinton se dirigió a Ginebra para sostener conversaciones privadas con el ministro ruso de Relaciones Exteriores Sergey Lavrov, para preparar el escenario de la primera reunión oficial del presidente Obama con el presiente ruso Dmitry Medvedev, el próximo mes, al margen de la reunión de economías en surgimiento y desarrolladas del Grupo de los Veinte, a celebrarse en Londres.
Al inicio de su reunión con Lavrov, Clinton le presentó un obsequio: una pequeña caja con un botón de “reajuste” en la tapa, para simbolizar un nuevo comienzo en las relaciones ruso-estadounidenses.
“La administración Obama considera que existen diversas áreas de importancia para dialogar con los rusos”, indicó Clinton a la Radio Pública Nacional durante el día. “Consideramos que existen muchos retos y amenazas que hemos heredado y que tenemos que enfrentar, pero también existen oportunidades”.
Desde que ocupó el cargo en enero, Obama ha intercambiado cartas y varias llamadas telefónicas con el presidente ruso Dmitry Medvedev. El vicepresidente Biden continuó las conversaciones con el viceprimer ministro ruso Sergey Ivanov, al margen de la Conferencia de Seguridad de Munich celebrada en febrero, al comprometerse a dar marcha atrás a un “peligroso sentido” en las relaciones ruso-estadounidenses. Los vínculos se perjudicaron debido a la invasión rusa en 2008 de Georgia y su disputa energética en 2009 con Ucrania, al igual que por las preocupaciones rusas sobre la expansión de la OTAN y un sistema propuesto de defensa de misiles con base en Europa. (Ver Obama busca mejorar relaciones con Rusia)
El subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, William Burns, ex embajador de Estados Unidos en Rusia— regresó recientemente de Moscú, donde se reunió con altos diplomáticos rusos para desarrollar la agenda para Ginebra de Clinton y Lavrov, que se espera incluya una propuesta para acelerar la renovación de un importante tratado ruso-estadounidense para control de armas.
“Tenemos una larga lista, en ambas partes, de temas donde vamos a intentar identificar algunas áreas de cooperación”, expresó Clinton en una entrevista con la cadena noticiosa inglesa BBC el 6 de marzo. “Nuestros esfuerzos contra el terrorismo, nuestras iniciativas a favor del control de armas y la no proliferación. Debatir sobre áreas que consideramos que tenemos que entendernos mejor el uno al otro e intentar eliminar la fricción”.
Algunos acontecimientos recientes ilustran la importancia de la fuerte cooperación entre Estados Unidos y Rusia, agregó Clinton. Como miembros del Cuarteto para la Paz en Oriente Medio con las Naciones Unidas y la Unión Europea, Clinton y Lavrov se reunieron brevemente el 2 de marzo en el centro turístico egipcio de Sharm el-Sheik durante una conferencia internacional de donadores para ayudar a reconstruir Gaza.
El 4 de marzo, diplomáticos rusos y estadounidenses se reunieron en Viena con miembros del grupo P5+1 —China, Francia, Alemania y el Reino Unido— para comprometerse con a mantenerse unidos en las iniciativas para convencer a Irán de que suspenda el enriquecimiento nuclear y se integre a las conversaciones internacionales. Se espera que funcionarios rusos y estadounidenses se reúnan durante los próximos días en Seúl, ciudad capital de Corea del Sur, con anticipación a los esfuerzos para reiniciar las Conversaciones de las Seis Partes, grupo que trabaja para dar marcha atrás al programa de armas nucleares de Corea del Norte.
Buques de las armadas rusa y estadounidense forman parte actualmente de un patrullaje de seguridad multinacional contra la piratería frente a las costas de Somalia. Rusia ha acordado también en permitir el transporte de productos no militares para apoyar la misión de mantenimiento de la paz de 41 naciones encabezada por la OTAN, que trabaja para estabilizar Afganistán — una alta prioridad de la administración Obama.
El 5 de marzo en Bruselas, Clinton se reunió con aliados transatlánticos para reanudar el Consejo OTAN-Rusia, que fue suspendido como consecuencia de la guerra entre Rusia y Georgia. Este acontecimiento subraya el reto posterior de administrar las diferencias políticas en una nueva relación entre Washington y Moscú, agregó Clinton.
En Bruselas, Clinton destacó que una nueva estrategia hacia Rusia no disminuirá el apoyo de Estados Unidos para sus aliados de la OTAN, tales como Polonia y la República Checa, o aspirantes a la alianza como Georgia y Ucrania. (Ver OTAN acuerda reanudar vínculos de alto nivel con Rusia)
“Mi país condena duramente las acciones rusas en Georgia. También estamos muy preocupados por el uso de la energía como herramienta de intimidación”, señaló Clinton. “Nuestro compromiso con Rusia de ninguna manera debilita nuestro apoyo a países como Georgia, los pueblos bálticos, la península de los Balcanes o cualquier otro lugar en Europa”.
En Moscú, funcionarios del ministerio de Relaciones Exteriores indicaron que Rusia espera las conversaciones “con un cauteloso optimismo”.