View Other Languages

We’ve gone social!

Follow us on our facebook pages and join the conversation.

From the birth of nations to global sports events... Join our discussion of news and world events!
Democracy Is…the freedom to express yourself. Democracy Is…Your Voice, Your World.
The climate is changing. Join the conversation and discuss courses of action.
Connect the world through CO.NX virtual spaces and let your voice make a difference!
Promoviendo el emprendedurismo y la innovación en Latinoamérica.
Информация о жизни в Америке и событиях в мире. Поделитесь своим мнением!
تمام آنچه می خواهید درباره آمریکا بدانید زندگی در آمریکا، شیوه زندگی آمریکایی و نگاهی از منظر آمریکایی به جهان و ...
أمريكاني: مواضيع لإثارة أهتمامكم حول الثقافة و البيئة و المجتمع المدني و ريادة الأعمال بـ"نكهة أمريكانية

05 agosto 2009

Unos superhéroes nacen de una vida en dos países

Entrevista con Naif Al Mutawa

 
Hombre rodeado de tres jóvenes lectores de cómics (Redux Pictures)
Al Mutawa creó el cómic THE 99 para sus hijos y para todos los niños.

El siguiente artículo es parte del número de agosto de 2009 de eJournalUSA La experiencia universitaria. Para saber más haga clic a la derecha.

Con una formación académica en psicología clínica y administración comercial, y experiencia laboral en terapia, periodismo y redacción literaria, Naif al Mutawa presenta una variada y ecléctica hoja de vida. Después de obtener su educación en Kuwait, su país de origen, y en Estados Unidos, Al Mutawa ahora divide su vida entre estos dos países en tanto establece una empresa internacional de medios, Teshkeel Media Group.

Su empresa ha negociado los derechos de publicación de la traducción al árabe de muchos cómics de reconocidos superhéroes de origen estadounidense. Teshkeel traslada las aventuras de Superman y de Batman a Oriente Medio, pero su principal producto es una novela gráfica en entregas titulada THE 99. Esta serie, publicada desde 2006, escrita por Al Mutawa e ilustrada por un equipo de artistas, trata sobre un diverso grupo de personajes oriundos de diversos países que encarnan virtudes asociadas a los 99 atributos de Alá y el Islam. En una entrevista con la editora gerente de eJournal USA, Charlene Porter, Al Mutawa describe como su experiencia y educación en dos culturas diferentes le ha llevado a emprender este proyecto.

Pregunta: Háblenos sobre su experiencia de vida en dos países diferentes.

Al Mutawa: Nací en Kuwait en 1971 y allí me crié. Solía pasar los veranos en Londres y luego en España. Al cumplir los ocho años, mis padres decidieron que convenía que conociera a Estados Unidos y me enviaron a un campamento de verano en Nueva Hampshire, un estado al noreste del país.

Mi niñez transcurrió asistiendo al colegio en Kuwait y yendo a campamentos en Nueva Hampshire. Aprendí desde temprano a vivir en dos mundos diferentes en una época en la que no había Internet y la experiencia de conocer otros mundos no era parte de la rutina diaria. Hoy día, cualquiera accede a Google o a YouTube y se entera de lo que pasa en el mundo, pero en ese entonces ni siquiera teníamos televisión por satélite.

Fue por ello que desde muy pequeño surgió en mí la inquietud por entender conceptos al parecer incompatibles, como era por ejemplo la opinión que se tiene de una persona que no es parte de nuestro grupo, “el otro”. Todos nos formamos un concepto de quien es ese “otro”, no importa si has crecido en Estados Unidos, Kuwait o China. Sin embargo, desde muy temprano me dí cuenta de que mi percepción de quién era “el otro” dependía del lugar donde me encontrara. Esa fue una lección importante para mí.

Al terminar la escuela secundaria, cursé mis estudios universitarios en Estados Unidos, en la Universidad de Tufts en Medford, Massachusetts, una institución con un alumnado muy numeroso y diverso, y en la que el tema del multiculturalismo predomina en la educación que allí se imparte.

Para 1990, mi primer año en Tufts, me había quedado sin patria. Kuwait había sido invadido y a mis padres les fue imposible regresar al país después de sus vacaciones estivales. En ese momento no tenía una casa, pero no me faltaba un hogar porque me acogió una familia estadounidense a la que había llegado a conocer muy bien. El padre de esa familia, Lawrence Durocher, se convirtió en mi asesor en lo personal y, hoy día, es mi asesor principal en Teshkeel. Durocher era el propietario de la revista Rolling Stone y de otras empresas. De modo que me fue posible intimar con muchas personas. Todas estas experiencias se insertan en las actividades que realizamos en la actualidad.

P: ¿Puede ampliar con más detalles su comentario sobre “el otro”? ¿Cómo manejó este concepto durante los años que pasaba un tiempo en Kuwait y otro en el campamento en Nueva Hampshire? ¿Hizo intentos por conjugar dos definiciones distintas de “el otro”?

Al Mutawa: En el año 1979 nadie sabía donde estaba Kuwait. La mayoría de los niños en el campamento al que iba en Nueva Hampshire eran judíos. Había niños de Ohio y de Pensilvania, pero no discutíamos sobre política o religión o nada parecido. Era un ambiente relajado, y yo era sólo el chico mono y regordete que venía de un país del que nadie había oído hablar. Era diferente, pero nunca me sentí como “el otro”.

P: ¿Sabía usted que este es un concepto bien arraigado en muchos entornos sociales?

Al Mutawa: Según me fui haciendo mayor, absolutamente. Hice muchas amistades en el campamento y, debido al tamaño de Kuwait y a la política de la región, se existían varios estereotipos que se daban por verdaderos y fui capaz de desafiar esas falsas percepciones. Los estereotipos se centraban en un desprecio de “el otro” debido mayormente a la falta de interacción entre los grupos. En el caso del conflicto árabe-israelí, estaba claro quién era “el otro” cuya presencia se hacía más numerosa en mi parte del desierto.

Foto ampliada
Caricatura de Al Mutawa rodeado de ejemplares de THE 99 (Teshkeel Media Group)
Esta caricatura de Al Mutawa fue realizada por el equipo de artistas de su empresa, Teshkeel Media Group.

P: Usted ha tomado la firme decisión de convertir THE 99 en una empresa comercial internacional. ¿Cómo influyeron sus experiencias anteriores en este proceso decisorio?

Al Mutawa: Una de las razones principales por las que he creado THE 99 es porque soy psicólogo clínico. Estoy autorizado para ejercer en el estado de Nueva York. Hice mi práctica en el Programa del Hospital Bellevue para superviviente de torturas por motivos políticos. Como hablo árabe, los pacientes que traté provenían mayormente del mundo árabe, aunque allí hay ingresadas personas de todas partes del mundo.

Un tema muy común y que siempre oía de los diversos ex prisioneros árabes era la profunda y dolorosa decepción que sentían por haber crecido con la imagen de su líder como un héroe y que, luego al ser adultos, les torturara la maquinaria política de ese mismo héroe. Eso me hizo pensar sobre cuál es el mensaje que reciben nuestros hijos cuando les hablamos sobre lo que es, lo que debe ser y a lo que debe aspirar un héroe. Comprendí que mi deseo era crear héroes para los niños en esa parte del mundo.

Sin embargo, también sabía que cualquier cosa que me propusiera hacer debía captar el interés del público en Occidente y en Asia. Había oído y leído sobre muchos proyectos cuyo punto débil había sido su limitado atractivo para el mercado de Oriente Medio. En algunos casos, una sola llamada telefónica de una persona descontenta había sido suficiente para cancelar todo un programa. Me dí cuenta de que al participar en algo como THE 99, pondría mi alma y corazón en ello. Era imprescindible asegurarme de que el proyecto atraería a todo el mundo.

Fue así como desde el principio inventé el concepto de 99 héroes diferentes provenientes de 99 países diferentes. La historia no contiene tonos religiosos. No hay un intento de ninguna religión de ganar adeptos. La prensa ha escrito que es una historia de superhéroes musulmanes y, aunque está inspirado en la religión islámica, hay también otras influencias. THE 99 se refiere a los 99 atributos divinos que según el Corán caracterizan a Alá pero las rocas mágicas de las que emanan los poderes de los 99 superhéroes contienen la sabiduría colectiva de todas las religiones y civilizaciones.

La historia se origina en 1258 cuando la ciudad de Bagdad cae ante las fuerzas de Hulagu Khan. Los invasores pretenden detener el progreso de la civilización islámica y el califa y los bibliotecarios de la legendaria Dar al Hikma toman medidas para salvar y preservar la sabiduría de todas las religiones que se aloja en la biblioteca. Es por ello que las 99 piedras preciosas guardan la luz de la razón y de ellas provienen los poderes de los superhéroes.

Me había propuesto formar una empresa de alcance internacional, así que primero tenía que izar una vela y esperar que un viento favorable nos impulsase por el Atlántico y el Pacífico y, gracias a Dios, hemos tenido suerte y recibido el viento para convertirla en una empresa mundial.

P: Desde el punto de vista artístico, THE 99 tiene su origen en los cómics de superhéroes de Estados Unidos, en el dibujo animado japonés y en personajes como Pokemon. Usted no es el ilustrador, pero ¿no fue usted quien concibió la idea de unir ambas tradiciones artísticas?

Al Mutawa: Sí. Algo que aprendí en la facultad de gestión empresarial es que cuando se desarrolla un producto nuevo, no puede ser algo demasiado “nuevo”. Si es un producto con demasiada novedad, las ventas se reducen a una sola persona, a uno mismo. Necesitaba encontrar un medio ya aceptado, y tanto los dibujos animados como los cómics de superhéroes eran ya, desde décadas, una lengua común. La idea de los personajes que son humanos y que se transforman en superhéroes es un concepto que data de la década de 1930. Los personajes que trabajan como equipo es un concepto asiático porque son culturas que se organizan como grupos. Lo que es realmente novedoso es el arquetipo del que se derivan las historias. Quería que este proyecto se sostuviese por sí solo como una empresa aunque tiene un mensaje social muy claro. Creo firmemente en el mercado.

P: ¿Qué aspira lograr con esta novela gráfica en entregas y qué puede enseñar a los jóvenes del mundo?

Al Mutawa: Mis aspiraciones van desde el plano empresarial hasta el plano social. En el plano empresarial, quiero que llegue a ser una empresa como Disneylandia y hay indicadores claros de que, Inshallah (si Alá quiere), se podrá lograr. Imagino a THE 99 tomando su justo lugar al lado de Superman, Batman, Spiderman y Pokemon como embajadores de nuestra parte del mundo.

En cuanto al mensaje, pues hay dos mensajes, uno para el mundo occidental y otro para el mundo islámico. El mensaje para el mundo islámico es: Basta, basta ya de no asumir responsabilidad personal por lo que sucede en el mundo. No hago más que oír quejas de que “se está deshonrando nuestro buen nombre” o “la imagen que da la prensa de nosotros es falsa”. En reacción a ello veo mensajes que se basan en el argumento de que “¿hacen ver a los árabes como que son los malos?, pues escribiremos historias en las que los estadounidenses sean los malos.”

Es hora de que los pueblos del mundo islámico asuman responsabilidad personal y rindan cuentas por la manera en la que los demás nos ven. Es algo que hago ante todo por mis hijos, pero también por los hijos de todo el mundo. Mis hijos no vivirán sus vidas aislados del resto del mundo.

El mensaje al mundo no islámico es: “Este mensaje sobre el choque de las civilizaciones, de las guerras religiosas—¡basta ya!” Si se miran los valores morales que fundamentan la religión musulmana, los conceptos en THE 99, Alá y el Corán—generosidad, sabiduría, previsión, misericordia—son todos valores compartidos por todas las civilizaciones. En el terreno de los valores morales, todos somos iguales.

 

Las opiniones expresadas en esta entrevista no reflejan necesariamente los puntos de vista ni las políticas del gobierno de Estados Unidos.

(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )

Marcar página con:    ¿Qué es esto?