05 agosto 2009
Por Mangala P.B. Yapa

El siguiente artículo es parte del número de agosto de 2009 de eJournalUSA La experiencia universitaria. Para saber más haga clic a la derecha.
Cuando Mangala Yapa envió a su hija Shanika a estudiar desde Sri Lanka a una universidad estadounidense, sabía que estaría tan lejos como el teléfono — una distancia menor de la que lo separó de su hogar cuando él estudió en el extranjero hace 30 años. Yapa es ejecutivo de una empresa de embarques en Colombo, Sri Lanka.
Puede decirse que el camino que mi hija Shanika tomó para ser estudiante de intercambio comenzó con mi propio viaje al extranjero en la década de 1970.
Viajé a Canadá cuando tenía unos 17 años y allí pasé tres meses en el programa de intercambio de Canada World Youth. Fue una estancia breve, pero realmente disfruté de mi experiencia y de mi contacto con América del Norte.
Regresé a Sri Lanka e intenté proseguir estudios superiores. Para ese entonces, los jóvenes de Sri Lanka no tenían las mismas posibilidades de elegir que existen hoy. No era posible optar por el lugar de hacer estudios superiores. La oportunidad que se me ofreció fue la de cursar estudios en Rusia. Se preguntarán, ¿por qué en Rusia? Pues, porque esa fue la oportunidad que tuve y afortunadamente era una beca con todos los gastos pagados. Mis padres no tenían los medios para pagarme una educación superior en el extranjero.
De modo que mis estudios universitarios los hice en Rusia, lo que me dio una perspectiva totalmente diferente de la vida. Esto era, por supuesto, en los años de la Guerra Fría y como había visitado América del Norte antes de Rusia, comencé a tener una visión diferente y de conjunto del mundo que me hubiera sido imposible tener si otra hubiera sido mi situación. Había visto ambos lados.
Durante mi estancia en Rusia viajé mucho. De hecho, a punto de finalizar mi educación rusa, mi esposa, en ese entonces era mi novia, se encontraba en el Reino Unido obteniendo su educación superior y experiencia de trabajo. Hoy es doctora en medicina, pero en aquellos tiempos nos reuníamos en el Reino Unido o en otras partes de Europa. Como consecuencia de estos viajes y experiencias nuestra perspectiva de muchas cosas era muy abierta. Teníamos una comprensión bastante informada de lo que estaba sucediendo en el mundo.
Un mundo diferente
Cuando Shanika nos dijo que estaba realmente interesada en estudiar fuera de Sri Lanka, mi esposa y yo la alentamos a hacerlo considerando nuestra propia experiencia. Nos alegraba enviarle al extranjero y que entrara en contacto con otras culturas. Fue por supuesto una decisión importante para la familia, pero no teníamos dudas.
El mundo de hoy es totalmente diferente al nuestro cuando éramos estudiantes internacionales. Echaba de menos a mi familia cuando a su misma edad me encontraba en Canadá y Rusia. Las comunicaciones no eran buenas, no existía el correo electrónico, no había conexiones por teléfono. Sólo teníamos cartas y tardaban semanas y semanas en llegar, así que era difícil. Hoy, por el contrario, las comunicaciones son mucho más fáciles. Se puede hablar por teléfono. Hasta se pueden ver el uno al otro por medio de videoconferencias. Si mi hija me necesita, puede telefonearme, enviarme un mensaje de texto o un correo electrónico. Son tantas las maneras. Si hay una situación urgente, puede tomar un vuelo y regresar a Sri Lanka. En esos días, no eran posibles las transferencias rápidas de dinero, no se podía comprar un pasaje aéreo con tanta facilidad. No tenías los medios para comprarlo. Había muchos problemas. Aun cuando las comunicaciones estuviesen disponibles, no todos tenían acceso a ellas. Sin embargo, pienso que ahora la globalización ha llevado al mundo a otro plano diferente, lo que es fantástico porque hace la vida más fácil para todos.
Es posible que al integrarse al mercado laboral mi hija descubra que hay todo un mundo nuevo que empieza a surgir. La globalización y los ciudadanos del mundo son cosas del futuro. Estados Unidos de América es un gran lugar para estar en este momento de desarrollo y ella puede prepararse mejor y participar más en ese cambio que tendrá lugar a nivel mundial. El cambio es el tema del presidente Obama, ¿por qué no ser parte de ello?
De modo que me complace mucho que Shanika tenga la oportunidad de estar en Estados Unidos en un momento de tantos cambios. He animado a mi otra hija a adoptar un enfoque similar y a partir del otoño cursará estudios universitarios en arquitectura y diseño en el Instituto Pratt en Nueva York.
Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista ni las políticas del gobierno de Estados Unidos.
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )