Diversidad

19 septiembre 2008

Niños contribuyen a diseño de Biblioteca Digital Internacional para Niños

Principales ejemplares de la biblioteca están en inglés, persa y mongol

 
Foto ampliada
Pantalla del sitio web de la ICDL (Foto cedida por ICDL)
Niños de varios países ayudaron a diseñar la interfaz de búsqueda para la ICDL, que actualmente está disponible en 14 idiomas.

Washington – Los libros están en 48 idiomas y son preciosos, y se puede realizar fácilmente una búsqueda de los que le hagan sentirse feliz, triste, asustado o alegre, o de los que tratan sobre insectos, gusanos y arañas. La Biblioteca Digital Internacional para Niños (ICDL), una fundación sin fines de lucro, ofrece al público su colección gratuita de más de 2.500 libros en un sitio web sin fines comerciales ni publicidad.

La biblioteca espera su visita, ya sea que le interesa aprender un idioma extranjero a través de la literatura, ampliar sus conocimientos del mundo, o simplemente encontrar un buen relato para leer usted mismo o leérselo a un niño.

El objetivo de la ICDL es irresistible: ofrecer los mejores libros infantiles del mundo en todos los idiomas y de forma gratuita; libros ejemplares que ayudan a los niños a comprender el mundo que les rodea y la sociedad global en la que viven.

Los fondos de la biblioteca para los diez idiomas principales son: inglés (1471), persa (407), mongol (237), español (123), alemán (80), serbio (77), francés (46), árabe (26), filipino/tagalog (24) y yídish (23).

Tanto en términos de erradicar el analfabetismo como de promover la lectura sobre distintas culturas, la ICDL puede desempeñar un papel importante al proporcionar acceso a materiales de todo el mundo. “Incluso en las zonas más ricas de países ricos, por ejemplo en Washington o Maryland, las escuelas públicas suelen tener a niños que hablan 30 o 40 idiomas distintos en el hogar. Ese es el mundo en el que vivimos”, dijo Ben Bederson, un director de la ICDL y profesor asociado de Informática en la Universidad de Maryland. “Si los padres de estos niños no se trajeron libros de su país de origen, puede que no tengan acceso a ellos”.

La ICDL cuenta con miles de voluntarios que trabajan para que todos los libros de la Biblioteca se publiquen en todos los idiomas. Le interesa recibir más libros de las editoriales y de los titulares de derechos, explicó Bederson.

Para citar otro ejemplo de cómo se puede ampliar el acceso, Bederson explicó la colaboración que ha desarrollado ICDL con el gobierno de Mongolia y la Fundación One Laptop Per Child en el marco de un proyecto de alfabetización financiado por el Banco Mundial. El gobierno de Mongolia publicó 200 libros infantiles nuevos y los distribuyó por todo el país en formato de papel, pero también quería tener acceso digital para investigar las posibilidades de las tecnologías de aprendizaje digital en zonas rurales. “Hemos elaborado una versión mongola de la biblioteca digital, hemos añadido los 200 libros y hemos puesto un servidor de la ICDL en Ulan Bator”, dijo Bederson.

Los usuarios más frecuentes fuera de Estados Unidos provienen de Sudáfrica, China, el Reino Unido, Canadá, Irán, Taiwán, Filipinas, Australia y Egipto.

Fundada en 2002, la ICDL recibió inicialmente financiamiento de la Fundación Nacional de Ciencias, el Instituto de Servicios de Museos y Bibliotecas y Microsoft Research. Un equipo de investigación interdisciplinario de la Universidad de Maryland llevó a cabo la labor de crear la biblioteca digital y su interfaz. Puesto que prácticamente no existía ningún trabajo de investigación sobre el tema y dado que los investigadores creían que el mejor diseño para un niño proviene de un niño, los diseñadores trabajaron con niños para averiguar qué es lo que les interesaba y cómo buscaban libros en Internet, dijo que Bederson, uno de los investigadores principales.

Cuatro niñas mongolas (Foto cedida por ICDL)
El Banco Mundial financia una asociación en Mongolia entre la ICDL y la Fundación One Laptop Per Chile.

La profesora asociada Allison Druin, colega de Bederson en la Universidad de Maryland y directora del proyecto de la ICDL, trabaja con los niños en el diseño y la comprensión de la utilización de la tecnología. Cuenta con lo que denomina un kidsteam, lo cual se refiere a un grupo de niños de entre seis y once años de edad que acuden al laboratorio dos tardes por semana y dos semanas completas durante el verano, para una especie de campamento intensivo, Bederson dijo.

Como resultado directo de la colaboración con los niños como socios de diseño, el equipo de Maryland desarrolló un interfaz de búsqueda único. Por ejemplo, los botones de búsqueda del sitio web de la ICDL permiten a los niños buscar libros en función del color de la tapa. “Muchas veces los chicos sólo quieren encontrar un libro para leer y no tienen nada en mente”, explicó Bederson. “Así que quizás sólo les interese el color del libro por la forma en que se sienten. Resulta que también es una magnífica forma de volver a encontrar libros, libros que uno ya ha leído, pero cuyo título no recuerda”.

Los niños también pueden realizar una búsqueda de libros que a otros niños les han resultado divertidos, o que les haya hecho sentirse feliz, triste o asustado.

El equipo de Maryland también llevo a cabo una investigación científica tradicional, analizando la capacidad de los niños con respecto a la interfaz de la computadora. Un descubrimiento importante fue que los niños pequeños tienen menos capacidad para controlar el ratón con precisión, de modo que los botones de la interfaz de búsqueda de la ICDL son cuatro veces más grandes que en el interfaz típico de la computadora de escritorio.

“Diseñar para los niños es parecido a diseñar cosas accesibles en todo el mundo. Hacer que las cosas sean más sencillas y más fáciles es bueno para casi todo el mundo, casi siempre”, dijo Bederson. “Ese es uno de los motivos por los que a la gente le gusta la ICDL, debido a que está pensado para niños también funciona muy bien para una porción importante de nuestra audiencia, es decir gente con menos experiencia con las computadoras y gente que puede que no sepa leer bien el idioma en el que está escrito el interfaz. Puede que estén aprendiendo el inglés como segundo idioma”.

LA ICDL ES AMIGA DE LAS EDITORIALES, NO RIVAL

La ICDL tiene contratos con los titulares de los derechos de cada libro que ofrece, a no ser que la obra esté en el dominio público. “El motivo por el que los titulares nos ceden los derechos de autor es, en parte, porque se trata de un servicio público, y en parte porque es un experimento de negocios”, dijo Bederson.

La industria editorial sigue tratando de averiguar si los libros en versión digital aumentan o disminuyen las ventas.

A diferencia de la música digital, en que la copia digital es igual que el original, los lectores prefieren libros de papel a pesar de que el costo sea mucho mayor. “Para tener una experiencia de lectura pura, sobre todo para niños y si quiere que su hijo se siente en su regazo, existe un valor real en los libros de papel”.

“Considero que los libros digitales son buena publicidad para los libros de papel”, dijo Bederson.

Para más información visite la página web de la Biblioteca Digital Internacional para Niños.

(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )

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