08 octubre 2008
Richard Holden

Este artículo pertenece al periódico electrónico “Educación en los Colegios y Universidades de Estados Unidos”. Para consultar los demás artículos de este periódico, haga clic a la derecha.
El Earlham College, en Richmond, Indiana, es un colegio universitario independiente de artes liberales dedicado a suministrar educación de la mayor calidad, dentro del contexto de una institución cuáquera (Sociedad Religiosa de Amigos). Con énfasis en el aprendizaje y el respeto por la verdad, esta universidad alienta a sus estudiantes a que sean alumnos activos e inquisitivos y combinen sus objetivos intelectuales con una vida que haga énfasis en la educación mundial, la solución pacifica de los conflictos, la igualdad de las personas y las pautas morales elevadas en la conducta personal, tanto durante su época de estudiantes como más adelante en sus vidas. Richard Holden es ex director de información pública de Earlham College.
Si se toca el hombro de cualquier estudiante internacional de Earlham College se puede estar seguro de que se toca a un visionario. Esta pequeña escuela de artes liberales tiende a atraer a estudiantes en su mayoría a comprometidos a buscar soluciones justas y pacíficas a los trastornos del mundo. La mayoría no espera a recibir sus grados para interesarse en este mundo problemático. Dos que sienten profundamente esta obligación son Jawad Sepehri, de Afganistán e Yvette Issar, de Kenia. Estos estudiantes ya han encontrado muchas maneras de aplicar sus conocimientos académicos a los problemas sociales y políticos en todo el mundo.
Frecuentemente los estudiantes internacionales tienen experiencias personales de injusticia en su país de origen, lo que motivan su dedicación. Jawad es un ejemplo vivo de la forma en que la esperanza y el trabajo duro pueden superar circunstancias aparentemente imposibles. Este hijo de musulmanes chiítas analfabetos y pobres, que vivía en el caos de Kabul, confinado a una silla de ruedas debido al polio, tenía ante si un futuro desolado a finales de la década de 1990. El régimen talibán desalentaba la educación en general y en particular de las niñas y los impedidos. Un médico italiano de la Cruz Roja reconoció el potencial de Jawad e hizo los arreglos necesarios para que tuviera varios profesores, clandestinos. Los idiomas eran fáciles para Jawad, lo mismo que el manejo de las computadoras. Ya a la edad de 13 años trabajaba en la Cruz Roja como programador y comenzaba a vislumbrar una vida satisfactoria.
Luego de la caída del régimen talibán, su amistad con el médico y con un periodista italiano que conociera en 2002, dio como resultado su liberación de un Afganistán azotado por la guerra y su admisión a una escuela en Trieste, Italia. Cuando terminaba su bachillerato internacional allí, hizo solicitudes en varias universidades de Estado Unidos y Canadá. Earlham fue una de las instituciones académicamente rigurosas que lo aceptaron y le ofrecieron una beca completa.
"No podría sentirme más contento de estar aquí", dice Jawad, con una sonrisa amplia y fácilmente espontánea. "Pienso que aquí puedo trabajar en cosas en las que creo, mucho más de que lo que podría en una universidad grande". Actualmente en su segundo año en Earlham, Jawad concentra sus estudios en las ciencias, con asignaturas adicionales en humanidades y ciencias sociales. "Dadas las experiencias por las que pasé, cada día me interesa más el estudio de la paz desde un punto de vista naturalista", explica. "En la biología hay la cuestión de la competencia entre las especies. Puesto que el ser humano es una de esas especies, examino la cuestión desde ángulos diferentes en busca de la manera en que podemos ser competitivos en una forma humana". Tiene programado perseguir ese interés en una escuela para graduados y espera que ello le lleve eventualmente a una posición en una universidad, fundación o centro de estudios.
Jawad, siempre activo en la vida extraescolar y social de la comunidad universitaria, participa en el Modelo ONU (Organización de las Naciones Unidas), el Club de Estudios sobre la Paz y Mundiales, la Amnistía Internacional y la Unión de Estudiantes Asiáticos. Para suplementar su beca tiene una pasantía remunerada con el programa de Estudios sobre la Paz y Mundiales (PAGS) de Earlham, donde realiza investigación sobre la forma en que el programa PAGS puede hacerse más efectivo.
En el verano pasado fue uno de los 40 delegados de los colegios comunitarios en Estados Unidos a la Conferencia Japón-Estados Unidos, en la Universidad de Stanford en Stanford, California. Luego pasó a trabajar en la Sociedad de Profesionales Afganos en Estados Unidos, con sede en Fremont, California. Este año su trabajo recibió el premio de la Asociación Nacional Paz y Justicia, que se otorga al mejor estudiante "por su contribución al mantenimiento de la paz y la búsqueda de la justicia en la universidad, en la comunidad y en todo el mundo". Este honor viene acompañado de un premio similar de la Conferencia Estudiantil de Paz Plowshares, celebrada en Goshen College, en Goshen, Indiana.
Jawad, a la edad de 20 años, con antecedentes afganos, italianos y estadounidenses, se llama a si mismo "un ciudadano mundial" y agrega: "ahora todo lo que necesito es un visado mundial".
Yvette Isaar cursa el tercer año de su especialidad en su área especializada, los estudios internacionales, en Earlham. La atrajo la tradición cuáquera de esta institución y su característico manifiesto espiritual de "no violencia, simplicidad y justicia social". Yvette nació y se crió en Nairobi, Kenya, de padres oriundos de India. "Considero que soy de ambos lugares, aunque quizá me identifique más con India", dice. "Cuando vine a Earlham pensé que detestaría vivir en una pequeña ciudad del oeste medio", admite, "pero he descubierto que es un lugar maravilloso. La comunidad universitaria aquí es increíble y hay mucho sentido de dedicación entre la gente que lo rodea a uno".
En Earlham Yvette organizó la filial Estadounidenses para la Democracia Informada (AID), que celebra videoconferencias cara a cara con estudiantes universitarios en todo el mundo, para discutir problemas mundiales y buscar consenso para sus soluciones. Hoy hay 70 filiales de AID dirigidos por estudiantes en Estados Unidos y el exterior. "Todo comenzó cuando fui a un retiro de AID y conocí a gente con ideas sorprendentes sobre la mejor forma de presentar otros países al estadounidense común y al mismo tiempo hacer al estadounidense promedio más asequible para la gente en otros países".
En lo corrido de este año Yvette ha organizado cuatro conferencias, en las que estudiantes de Estados Unidos intercambian ideas con sus contrapartes en lugares como Pakistán, Australia, Filipinas, Honduras, Sri Lanka y muchos otros países. Entre los temas que los estudiantes han explorado están: "Respuesta mundial a los desastres naturales" y "¿Debe Estados Unidos buscar con afán la democracia en el exterior?"
Al igual que Jawad, Yvette participa intensamente en el Modelo ONU. El año pasado representó al Líbano en una sesión regional del modelo en Chicago. "Consiste en ponerse uno en el pellejo de otros para representar los intereses de otro país", explica. "Más allá de ello, se trata de aprender cómo trabajar con otros en la coordinación de los esfuerzos, de asumir compromisos para el bien mundial".
Yvette también encuentra tiempo para disfrutar su pasión por la música como miembro del coro de concierto de Earlham. En la primavera pasada participó en el Semestre Coral en Viena de la universidad. "Fue una experiencia increíble", expresa, "poder ir al corazón de Europa y cantar en esas catedrales gloriosas. Nunca lo olvidaré".
Cuando se le preguntó cuáles eran las lecciones más importantes que haya aprendido en la universidad en Estados Unidos, Yvette miró pensativamente el techo. "La lección es que una de las cosas más importantes que una persona puede tener es la comunidad. Sin amor y sin contactos con otros, uno es sólo una isla en medio de la infelicidad. He aprendido que las personas deben cuidarse unas a otras, que deben cuidar de sus vecinos. Quizá siempre lo supe, pero en Estados Unidos realmente lo aprendí".
Las opiniones expresadas en este artículo no necesariamente reflejan los puntos de vista o las políticas del gobierno de Estados Unidos.