30 marzo 2009
Asistirá a cumbres de G20, OTAN y UE, y también visitará Turquía

Washington – El presidente Obama parte en viaje oficial a Europa, donde tratará varios temas, desde la economía global y la regulación financiera, hasta la seguridad, en especial en Afganistán y Pakistán, la proliferación nuclear y Oriente Medio.
En su primer viaje a Europa como presidente, Obama visitará cinco países en ocho días. Estará en Londres el 1 y 2 de abril para la cumbre del G20 de economías avanzadas y emergentes. A continuación asistirá a la celebración del 60 aniversario de la Cumbre de la OTAN en Estrasburgo, el 3 y 4 de abril, y a la Cumbre de la Unión Europea el 5 de abril en Praga. Terminará su gira con una visita a Ankara y Estambul el 6 de abril.
En su recorrido, el presidente también tendrá reuniones bilaterales con presidentes, primeros ministros y un rey; pronunciará importantes discursos y participará en encuentros con estudiantes.
La secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, viajará a La Haya el 31 de marzo para sumarse a los ministros de Relaciones Exteriores de más de 80 países para hablar sobre el futuro de Afganistán. Su viaje sucede al anuncio que el presidente Obama hizo la semana pasada con respecto a una nueva estrategia de Estados Unidos para Afganistán y Pakistán. Estados Unidos espera obtener la participación de a Irán en la conferencia patrocinada por la ONU sobre Afganistán, según dijo un funcionario de la Casa Blanca el 28 de marzo.
“Nuestra esperanza es que lo consideren como una oportunidad para participan constructivamente en esta cuestión”, explicó Denis McDonough, viceasesor de Seguridad Nacional.
G20 ANALIZARÁ LA RECESIÓN GLOBAL
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo que Obama tiene dos objetivos principales en la cumbre del G20: la acción concertada para reactivar el crecimiento económico y la reforma regulatoria para evitar que esto vuelva a ocurrir. “El presidente, y Estados Unidos, estarán en Londres tanto para escuchar como para dirigir”, dijo el 28 de marzo, durante una conferencia de prensa por teléfono desde la Casa Blanca.
“Los más de 20 países que se reunirán representan más del 85 por ciento de la economía mundial”, constató Michael Froman, vice asesor de seguridad nacional para asuntos económicos internacionales, en la misma conferencia con Gibbs.
Obama presentará un programa de cuatro partes en la conferencia de los dirigentes del G20. El primer paso es establecer un estímulo importante para recuperar el crecimiento económico, dijo Froman.
El plan del presidente también entraña la reparación de los sistemas financieros, para que comience el flujo de préstamos; evitar el proteccionismo, y minimizar la propagación de la crisis en mercados emergentes y países en vías de desarrollo, agregó Froman.
El funcionario acotó que con la reforma regulatoria Estados Unidos pretende aplicar la regulación a instituciones de importancia sistémica, a productos y a mercados, lo que incluye los fondos de cobertura; para crear códigos de conducta para los centros financieros de ultramar, también conocidos como paraísos fiscales; para acordar reformas sobre el sistema financiero mundial, e impulsar una mayor cooperación entre los reguladores internacionales.
EL PRESIDENTE VIAJA A LONDRES
La primera escala en el viaje de Obama es Londres, donde se reunirá con el primer ministro británico Gordon Brown y con David Cameron, líder del Partido Conservador, y también será presentado formalmente a la reina Isabel II, según dijo McDonough. Durante sus dos días en Londres también se reunirá por separado con el presidente ruso Dmitry Medvedev y con el presidente chino Hu Jintao, así como con el rey Abdula de Arabia Saudita, el primer ministro de la India Manmohan Singh y el presidente surcoreano Lee Myung-bak.
El 2 de abril Obama participará en las reuniones del G20, agregó.
Después de la cumbre de Londres, Obama viajará a Estrasburgo (Francia) y Khel (Alemania) el 3 de abril, donde tendrá reuniones con el presidente francés Nicolás Sarkozy y la cancillera alemana Angela Merkel, a las que seguirá la tradicional cena de gala de trabajo de los líderes de la OTAN. Obama también pronunciará un importante discurso sobre la alianza transatlántica de Estados Unidos y responderá a preguntas que le hagan estudiantes europeos.
El 4 de abril será una jornada repleta de reuniones del Consejo del Atlántico Norte y también la celebración del 60 aniversario de la alianza de la OTAN.
“Estamos trabajando arduamente para lograr un nuevo nivel de diálogo y un nuevo nivel de debate y consultas con nuestros aliados y amigos de todo el mundo”, declaró James Jones, asesor de Seguridad Nacional, en una sesión informativa realizada el 27 de marzo. A Estados Unidos “le interesa, evidentemente, dirigir, pero también colaborar con otros países para afrontar los desafíos comunes. Afganistán y Pakistán, y la región, por supuesto que son un desafío”.
Entre otros temas a tratarse en la OTAN figuran el nuevo concepto estratégico de la OTAN que refleje los desafíos del siglo XXI, las afiliaciones, el Consejo de Rusia y la OTAN, y la defensa contra los misiles, dijo McDonough.
Durante su estadía en Praga, para la Cumbre de la Unión Europea el 5 de abril, Obama pronunciará un importante discurso sobre la no proliferación nuclear y tendrá reuniones con Vaclav Klaus, presidente de la República Checa; con el primer ministro Mirek Topolanek, que renunció formalmente luego de un reciente voto de no confianza en el Parlamento; y con el ex presidente checho Vaclav Havel. Topolanek seguirá en el cargo hasta la formación de un nuevo gobierno checo. También es el actual presidente de la Unión Europea.
El presidente también tiene previsto reunirse por separado con el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero.
Finalmente Obama concluirá su primer viaje a Europa con encuentros separados, el 6 de abril, en Ankara y Estambul (Turquía). Se reunirá con el presidente turco Abdullah Gul y con el primer ministro Tayyip Erdogan, según informó McDonough.
McDonough agregó que Obama quiere dejar sentado en su viaje que Turquía es un aliado esencial, un miembro vital de la OTAN y un socio bilateral esencial para Estados Unidos, en diversos temas, como por ejemplo su liderazgo para facilitar las conversaciones entre Israel y Siria.