03 junio 2009
Importadores y empresas de flete encaran más dificultades
Washington — Hace más de dos años, la empresa Thar Technologies encontró un comprador en Turquía para sus innovadoras tecnologías de disolventes orgánicos, pero antes de que los ejecutivos tuvieran la oportunidad de abrir las botellas de champán, el comprador anunció que no podía conseguir el crédito necesario para financiar el trato, debido a las restrictivas condiciones del mercado crediticio.
Thar recurrió al Grupo de Comercio Mundial PNC que, en conjunción con el Banco de Exportaciones e Importaciones estadounidense, otorgó un préstamo de cinco millones de dólares al comprador turco.
El Banco de Exportaciones e Importaciones respalda las exportaciones estadounidenses a mercados emergentes y países en desarrollo en los que no hay acceso al crédito o éste es demasiado costoso. También proporciona seguros de crédito a las exportaciones, garantías prestatarias y otros servicios.
La misión del banco retomó nueva importancia cuando las restricciones de crédito afectaron a los mercados mundiales. Bancos privados de todo el mundo redujeron las líneas crediticias y otros servicios relacionados con el comercio para los clientes de empresas.
Aunque aún hay crédito disponible, es más difícil de obtener debido a los altos costos, un escrutinio más estricto y mayor rivalidad entre las firmas, debido a la reducción de la financiación. Los costos significativamente más altos y las garantías crediticias colocan la financiación del sector privado fuera del alcance de muchas pequeñas y medianas empresas. En algunos casos en China, Turquía, Pakistán, Argentina y Bangladesh, el costo de una carta de crédito —la modalidad más común de financiación comercial— se ha duplicado o triplicado, según informa la Cámara de Comercio Internacional.
“El costo de la financiación del crédito se ha disparado hasta el techo”, indica un informe la cámara de noviembre de 2008.
El impacto de la restricción de la financiación comercial se siente en partes de Asia y afecta a casi todos los comerciantes de África.
La pequeña y mediana empresa estadounidense también “está hambrienta de soluciones financieras”, dijo John Koch, presidente de la firma World Trade Consult LLC. Su compañía, con sede en Memphis (Tennessee), asegura riesgos comerciales para pequeñas y grandes empresas. Notó intereses más agresivos en este tipo de seguros a comienzos de 2008. Desde entonces, los ingresos de su firma se han triplicado.
El Banco de Exportaciones e Importaciones informa que se ha producido un incremento de un 90 por ciento en programas de capital de trabajo, un incremento casi del 130 por ciento en un programa de seguros comerciales y un incremento del 110 por ciento en el número general de transacciones de pequeñas empresas desde los primeros seis meses del año fiscal 2008 hasta el mismo período de 2009.
Para dar cabida a la mayor demanda, el banco ha relajado algunas reglas, introducido procedimientos de vía rápida, y ha comenzado a utilizar una autoridad raramente ejercida que le permite prestar dinero directamente a compradores no estadounidenses de productos estadounidenses. Por ejemplo, en 2008 prestó alrededor de 12 millones de dólares para hacer posible la venta de helicópteros a Brasil.
Koch, consultor de seguros de Memphis, dijo a America.gov que muchos exportadores que tradicionalmente habían utilizado bancos y corredores privados para su financiación comercial, descubrieron que pueden recibir apoyo del Banco de Exportaciones e Importaciones
Sin embargo los fondos del Banco de Exportaciones e Importaciones no son suficientes para satisfacer la demanda, según su vicepresidente, Robert Morin, que habló en la conferencia anual de la entidad el 16 de abril.
Los exportadores han tenido algo de éxito al recurrir a la Administración de la Pequeña Empresa y a otros organismos federales y estatales. Al menos 27 estados tienen programas para ayudar a los exportadores a encontrar financiación comercial.
Sin embargo, los importadores estadounidenses están en una situación menos envidiable. No pueden contar con la amplia red de apoyo que tienen los exportadores. En septiembre de 2008, al presenciar la reducción de los envíos que vienen del extranjero, la empresa UPS (United Parcel Service Incorporated) que es la mayor empresa de entrega de paquetes y mensajería exprés del mundo, ofreció a los pequeños importadores de Estados Unidos la opción de utilizar su servicio de envíos en tránsito como colateral para los préstamos, reduciendo así la necesidad de cartas de crédito.
A pesar de los problemas para obtener financiación comercial, algunas empresas están mirando al futuro.
Linda Denny, presidenta del Consejo Nacional de Mujeres de Negocios y Empresa, que ofrece certificaciones a empresas cuyas dueñas son mujeres, dijo a America.gov que las miembros de su organización se están colocando en posiciones para cuando lleguen mejores tiempos. Están haciendo arreglos anticipados de financiación comercial para aprovechar oportunidades comerciales cuando la economía se recupere.