28 julio 2009

Estados Unidos y China sientan las bases del futuro

 
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Hillary Clinton en la conferencia entre EE.UU. y China el 27 de julio con el viceprimer ministro Wang y el consejero de Estado Dai
Hillary Clinton en la conferencia entre EE.UU. y China el 27 de julio con el viceprimer ministro Wang y el consejero de Estado Dai

Washington — Estados Unidos y China sientan las bases y el marco de futuras conversaciones en relación con una amplia gama de asuntos que van desde la crisis económica mundial hasta la no proliferación nuclear, dice la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton.

“Piedra a piedra estamos sentando las bases de una relación más firme, mejorando las líneas de comunicación, aumentando la comprensión, estableciendo prioridades y creando un plan de trabajo”, dijo Clinton el 27 de julio en la apertura del Diálogo Estratégico y Económico entre Estados Unidos y China que se celebra en Washington y tiene dos días de duración. “Las soluciones a muchos de los desafíos mundiales de hoy están al alcance si trabajamos juntos en lo que nuestros intereses están yuxtapuestos, y en los aspectos en los que no podemos trabajar juntos, seremos sinceros uno con otro”.

Dirigen la delegación de más de 150 altos funcionarios de China el viceprimer ministro Wang Qishan y el consejero de Estado Dai Bingguo.

El presidente Obama inauguró las conversaciones que se concentrarán en asuntos de política exterior así como preocupaciones económicas respecto al comercio y los valores monetarios. Dijo a las delegaciones reunidas que las relaciones entre Estados Unidos y China contribuirán en gran parte a dar forma al curso de la primera parte del siglo XXI.

Durante la administración del presidente George W. Bush, las conversaciones de los dos países se centraron en aspectos problemáticos de cada economía, especialmente en el valor de la moneda y los déficits comerciales y presupuestarios. Durante la cumbre económica del G20 en Londres, a principios de abril, el presidente Obama y el presidente chino Hu Jintao acordaron restablecer el diálogo estratégico y económico con un alcance más amplio. Obama quiso ampliar las conversaciones para incluir asuntos de política exterior como el desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte e Irán, los conflictos en Afganistán, Pakistán, el cambio climático, la energía limpia y la pobreza mundial, según dijo Clinton.

“Para cubrir estas amenazas debemos hallar puntos en común y trabajar juntos por ese propósito conjunto, aunque estemos en desacuerdo en algunos asuntos”, expresó Clinton. “Ninguno de estos problemas, aunque tengamos la cooperación más estrecha, es fácil de resolver, y los resultados no se verán de la noche a la mañana”.

El diálogo ha sido diseñado para ser integral e incluir una amplia gama de capacidades de ambos gobiernos en una manera para la que los enfoques burocráticos tradicionales no lo han sido, comentó.

El consejero de Estado Dai Bingguo reconoció que China y Estados Unidos son dos sistemas sociales y políticos diferentes con culturas muy diferentes e historias completamente distintas.

“Estamos aquí en un espíritu de respeto mutuo, nos tratamos como iguales, buscamos el beneficio común y vamos progresando para tener un diálogo sincero y profundo con Estados Unidos para conversar sobre asuntos estratégicos generales y encaminados al futuro que son esenciales para la subsistencia de los pueblos, para la paz y el desarrollo”, indicó Dai.

El secretario de Hacienda Timothy Geithner dijo que las acciones que Estados Unidos y China han emprendido han amainado la fuerza de la recesión económica y han restaurado la confianza en la economía mundial. Ambos países han hecho compromisos firmes de establecer programas de estímulo económico y han prometido mantenerlos hasta que la recuperación esté firmemente arraigada, comentó Geithner.

“Nuestras reuniones se celebran en un momento crítico en que China y Estados Unidos, como países líderes de la economía mundial, tienen tanto la oportunidad como la responsabilidad no sólo de actuar para beneficio de sus propios ciudadanos, sino para el de la economía mundial”, expresó Geithner. “Tenemos que diseñar un marco para sentar las bases de un crecimiento más sostenible y equilibrado en el futuro, así como de una transición sin incidentes a una economía mundial más ecológica”.

Geithner dijo que Estados Unidos procede a reparar sus sistemas financieros y establece una serie de reglamentos eficientes y conservadores para reducir las posibilidades de otra crisis similar. Agregó que Estados Unidos está comprometido también a reducir los déficits fiscales, que se proyecta que este año alcanzarán los 1,84 billones de dólares, para que tengan niveles más sostenibles una vez que la recuperación plena esté establecida.

“China y Estados Unidos han sido algunos de los grandes beneficiarios del sistema de comercio mundial, y compartimos la responsabilidad especial de asegurar que el comercio y la inversión mundiales permanezcan abiertos y se basen en reglas”, indicó Geithner.

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