11 febrero 2009
Senado aprueba proyecto ley estímulo económico, próximo paso es decisión bicameral

Washington — El Senado de Estados Unidos aprobó su versión del proyecto de ley de estímulo económico, una ley que inyectaría más de 800.000 millones de dólares en la economía estadounidense por medio de una combinación de gastos públicos y recortes tributarios.
El proyecto de ley que se aprobó el 10 de febrero por 61 votos contra 37 debe reconciliarse con una versión anterior y distinta aprobada por la Cámara de Representantes. El Congreso espera lograr un compromiso entre las dos versiones rápidamente en un esfuerzo para estimular la economía al gastar en mejoras a la infraestructura, proyectos de energía renovable y cuidado de la salud.
La versión de la Cámara de Representantes incluye más gastos en educación y ayuda federal a los gobiernos estatales, mientras que la del Senado incluye más recortes tributarios. Los costos de los dos proyectos de ley de estímulo económico se aproximan. (La versión del Senado cuesta 838.000 millones de dólares, la de la Cámara de Representantes 819.000 millones).
Cualquiera que sea la legislación final que llegue al despacho del presidente Obama mostrará las diferencias entre las dos versiones, pero se parecerá más a la versión de la Cámara de Representantes según Gus Faucher, un analista de Moody’s Economy.com.
La Casa Blanca tiene la esperanza de que surja un acuerdo para finales de la semana, antes de que el Congreso entre en el receso del cumpleaños de Washington el 16 de febrero. El presidente Barack Obama urgió al Congreso que actúe con celeridad dejando de lado la política partidista para evitar un giro de proporciones catastróficas.
“El plan no es perfecto. No hay ningún plan perfecto”, dijo Obama al responder a sus críticos el 9 de febrero durante su primera conferencia de prensa como presidente, la víspera de que el Senado aprobase la propuesta. “Pero… hacer poco o no hacer nada en absoluto resultará en mayores déficits, incluso mayor pérdida de empleos, de ingresos y de confianza”.

“Hay suficiente presión política en este momento… como para lograr un compromiso en esta semana, si esperamos demasiado, perderemos el impulso y es posible que no veamos nada en absoluto”, dijo David Cross, presidente de la empresa de consultoría financiera Market Outlook.
Sin embargo, los resultados de la medida, una vez aprobada, serán más difíciles de predecir. Debido a que el clima económico actual no tiene precedentes, los analistas predicen que los beneficios se podrían ver tan pronto como en tres meses o tan tarde como en 2010.
“Hemos pasado del punto en que cualquier modelo aportado por nadie vaya a funcionar. Es un salto al vacío”, dijo Charles Morris, autor de la obra The Two Trillion Dollar Meltdown: Easy Money, High Rollers and the Great Credit Crash (Se derritieron los dos mil billones de dólares: Dinero fácil, acumulado por algunos y el gran derrumbe del crédito).
El paquete del estímulo económico estadounidense es uno de los muchos que se están promoviendo en todo el mundo en un intento de erradicar el agudo declive del crecimiento económico mundial que se espera que caiga del 3,5 por ciento de 2008 al 0,5 por ciento en 2009, según un informe publicado por el Fondo Monetario Internacional.
China anunció un fuerte paquete de 585.000 millones de dólares el año pasado de gastos para estímulo económico con fondos dirigidos al desarrollo de infraestructura, incluso viviendas de bajo costo, proyectos de electricidad y agua y la creación de programas de ayuda en caso de desastres.
Alemania, además de su contribución de 259.000 millones de dólares a un paquete de estímulo económico de la Unión Europea, ha inyectado más de 104.000 millones en su economía con gran hincapié en incentivos tributarios y gastos de infraestructura.
A pesar de estas y otras iniciativas, la mayoría de los países está esperan con interés que Estados Unidos apruebe un paquete de estímulo económico con la esperanza de que el efecto de dominó llegue hasta sus economías.
“La recuperación estadounidense va a comenzar antes [que en ningún otro lugar]”, predijo Tu Packard, economista principal en Moody’s Economy.com. “Cuando se recupere, será como una locomotora que tire del resto del tren”.