04 agosto 2009
Ex funcionario ve un “reinicio” en las relaciones entre EE.UU. y el África subsahariana
Washington — El viaje por siete países de África de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton del 4 al 14 de agosto presenta una buena oportunidad para seguir desarrollando las relaciones establecidas por el presidente Obama durante su reciente visita al continente, dice el ex secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos Walter Kansteiner.
El primer viaje oficial de Clinton a África como secretaria de Estado incluye una escala inicial en Kenia para asistir al Foro AGOA de la Ley de Crecimiento y Oportunidad para África, seguida de visitas a Sudáfrica, Angola, la República Democrática del Congo (RDC), Nigeria, Liberia y Cabo Verde.
Kansteiner indicó que considera que la reunión de Clinton con altos funcionarios sudafricanos es especialmente oportuna. “Qué espléndida oportunidad tiene para que en verdad abra ese diálogo con el nuevo gobierno sudafricano como representante del nuevo gobierno estadounidense”.
“Esto es realmente un reinicio en las relaciones de Estados Unidos no sólo con Sudáfrica sino con toda el África subsahariana”, expresó Kansteiner a America.gov. “Y fue facilitado por el presidente Obama, que en su discurso en Ghana se dirigió al continente con un mensaje de esperanza así como de entendimiento de sus desafíos económicos y políticos”.
Kansteiner fue secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos durante el mandato del presidente George W. Bush de 2001 a 2003. Como miembro fundador del Grupo Scowcroft, una firma internacional de asesoría empresarial, ayudó a negociar la privatización de Telkom South Africa por un valor de 1,300 millones de dólares, una de las privatizaciones más grandes en África, y continua asesorando a corporaciones sobre fusiones, adquisiciones y privatizaciones en el continente.
El discurso de Obama pronunciado el 11 de julio ante al parlamento ghanés es “uno de los mejores discursos que haya escuchado alguna vez a un presidente de Estados Unidos pronunciar en relación a África”, expresó el ex diplomático.
“Fue franco y honesto. Desafió a los africanos diciéndoles cómo es la situación, y explicó la posición de Estados Unidos para ayudarles a vencer la pobreza. De manera que pienso que fue un muy buen punto de inicio de la capacidad de esta administración de colaborar y ser un socio con África”. (Véase Discurso del presidente Obama en Ghana).
En Accra, Obama reiteró el compromiso de 3.500 millones de dólares que hizo durante la reunión del G8 en Italia para mejorar la agricultura y seguridad alimentaria en África. Pero dijo que a cambio espera que los líderes africanos combatan la corrupción y desarrollen un ambiente propicio para las empresas porque “el desarrollo depende de un buen gobierno”.
El profesor Peter Pham, africanista que enseña ciencias políticas en la Universidad James Madison y que finalizó un libro sobre el renacimiento de Liberia, habló también sobre la importancia del viaje de Clinton.
“Pienso que es una visita muy significativa”, dijo a America.gov. “África es cada vez más reconocida como importante para los intereses estratégicos de Estados Unidos, por lo que es muy importante que la secretaria de Estado y otros altos funcionarios estadounidenses reconozcan este hecho públicamente con visitas como ésta”.
Pham indicó que la “historia personal” de Obama de tener un padre africano y ahora ser el primer presidente afroestadounidense elegido en Estados Unidos, “así como las medidas que ya ha tomado para ayudar al desarrollo en África, como una petición para una mayor financiación de la Corporación del Desafío del Milenio (MCC), envía las señales correctas de que Estados Unidos considera seriamente al continente”.
Otro programa que marca una diferencia, agregó Pham, es AGOA, la ley comercial que otorga acceso libre de impuestos a los mercados estadounidenses para los países africanos que liberalizan sus economías”.
Desde que el Congreso la aprobó en 2000, AGOA ha demostrado ser “extraordinariamente importante para el desarrollo empresarial en el continente”, afirmó Pham. “Hemos visto sus resultados positivos en ayudar a que los africanos expandan sus empresas en varios lugares, como Lesoto y Suazilandia, donde el empleo en la industria textil ha aumentado varias veces y las exportaciones hacia Estados Unidos subieron hasta el 700 por ciento desde hace una década.
“De manera que AGOA ciertamente destaca lo correcto: que el comercio, encontrar la posición única de África en la economía mundial e integrarla, son clave para el desarrollo sostenido y la prosperidad”, concluyó Pham.