26 septiembre 2008
Todos se benefician cuando los inmigrantes utilizan los servicios bancarios

Washington —Los hispanos tienen una creciente presencia en todas las facetas de la vida estadounidense, pero todavía es raro verles en los vestíbulos y pasillos de los edificios bancarios. Se trata de una situación que varios líderes tratan de cambiar.
Ana Escobedo Cabral, tesorera de Estados Unidos, se cuenta entre ellos. Escobedo Cabral, cuyos abuelos inmigraron desde México, trabaja a las órdenes del secretario de Hacienda, y se ocupa de la producción física de monedas y billetes y de educar al público en asuntos monetarios. Señaló que los inmigrantes que provienen de América Latina, al igual que los recién llegados de otras regiones, son menos proclives que el resto de la población a tener cuentas bancarias, depositar en fondos de jubilación u obtener préstamos bancarios para comprar su casa.
Esto se debe usualmente a la falta de familiaridad con los servicios bancarios, problemas de idioma y una falta de confianza. “Muchos latinos llegan de países donde las instituciones financieras no son necesariamente sólidas”, dijo Escobedo Cabral a America.gov.
Su oficina ha aumentado los esfuerzos de difusión de conocimientos financieros. El desafío consiste en encontrar “maneras más interesantes e incitantes” de educar, afirmó. Recientemente, la oficina de la tesorera empezó a trabajar con el principal productor de telenovelas en español de Estados Unidos, la cadena Telemundo, para desarrollar maneras de insertar información sobre asuntos bancarios personales junto con los temas de amor, riqueza y adulterio que se encuentran comúnmente en la trama de las telenovelas.
En septiembre del año 2008 el Departamento de Hacienda, en asociación con el Consejo para la Publicidad emprendió una campaña publicitaria bilingüe para instar a los jóvenes de 18 a 24 años a tomar control de su crédito y evitar endeudarse. La campaña cuenta con publicidad en televisión, radio y la Web, con el lema de “No deje que su crédito le ponga en apuros”.
Una transacción financiera ampliamente utilizada por los hispanos es el envío de dinero a sus parientes en sus países de origen. Hasta hace alrededor de cinco años, Western Union era la única compañía que ofrecía el servicio pero a tasas relativamente altas, dijo Escobedo Cabral. El Departamento de Hacienda y varias otras agencias gubernamentales y organizaciones comunitarias se unieron a varios bancos mexicanos y al consulado mexicano para ocuparse del problema. (México es la mayor fuente de inmigrantes hispanos en Estados Unidos).
Juntos crearon métodos nuevos y más baratos para enviar dinero. Algunos bancos ofrecen ahora el servicio. El costo medio de una transferencia ha bajado desde entre 25 y 50 dólares que cobraba Western Union hace unos pocos años hasta entre 10 y 15 dólares hoy día, dijo Escobedo Cabral.
Nuevas tecnologías han bajado los costos todavía más. Algunos bancos permiten que una persona que trabaja en Estados Unidos coloque dinero en una cuenta especial a la que puede tener acceso un pariente en México por medio de una tarjeta de crédito en un cajero automático.

Otro resultado de la colaboración fue la decisión de muchos bancos estadounidenses de permitir a los ciudadanos mexicanos que viven en Estados Unidos y no tienen un número del Seguro Social o una licencia de conducir estadounidenses abrir una cuenta usando una “matrícula consular”, la tarjeta de identidad que emiten los consulados mexicanos.
En el año 2003 comenzó en la región del medio oeste de Estados Unidos una iniciativa de colaboración liderada por la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC), que en su primer año dio cuenta de 50.000 nuevas cuentas bancarias abiertas con tarjetas de matrícula consular.
Tales esfuerzos cuentan con amplio apoyo, porque se considera que brindan grandes beneficios. Los bancos ganan más clientes y los inmigrantes pueden dejar de pagar tasas altas a las empresas que cambian cheques. Hay también un aspecto de seguridad pública: en ocasiones los criminales se fijan en las personas que salen de las agencias de cambio de cheques llevando dinero en el bolsillo. Esa es la razón por la que en Austin, Texas, y en varias otras ciudades los departamentos de policía locales han participado en proyectos para hacer que los inmigrantes abran cuentas bancarias.
Abrir una cuenta bancaria lleva a los clientes a usar otros servicios del banco, como préstamos para compra de vivienda. “Ser dueño de su propia casa estabiliza una comunidad”, dijo James Ballentine, padre, vicepresidente de la Asociación de Banqueros de Estados Unidos. “Beneficia a todos”.
La propiedad de viviendas aumentó del 42 por ciento de las familias hispanas en 1995 al 50 por ciento en el año 2006. Eso todavía está muy por debajo del 76 por ciento de las familias blancas que eran dueñas de su vivienda en 2006.
Los bancos van aprendiendo, dijo Ballentine, que los hispanos “sin banco” representan un enorme mercado inexplorado. Aprenden también que, para atraer a más hispanos, los bancos deben hacer algo más para crear un “nivel de comodidad” para esos clientes. Los bancos contratan oficiales bilingües, usan indicadores bilingües y habilitan vestíbulos y salones más amplios y hasta establecen áreas de juegos para niños. “Los latinos traen a menudo a sus familias” cuando vienen al banco, indicó.
Algunos bancos han llegado más lejos. El First National Bank de Omaha, el mayor banco de propiedad privada del país, abrió en el año 2005 el Centro Latino de Educación Financiera en el lado sur de la ciudad, donde la población hispana crece más rápidamente.
Hasta ahora, cerca de 5.000 personas han participado en la clases bilingües y gratuitas de educación financiera y conocimientos de la microempresa, según dijo Deborah Keating, vicepresidenta del banco.
El Centro Latino ha procesado 290 solicitudes de compra de vivienda de prestatarios de ingresos bajos y medianos. Algunas solicitudes se rechazan. “No decimos simplemente ‘no’”, explicó Keating. “Nos sentamos con nuestros clientes y hablamos acerca de cómo pueden mejorar su evaluación de crédito para que puedan obtener un préstamo en el futuro”.
Para obtener información sobre la campaña del Departamento de Hacienda para ayudar a los jóvenes a evitar endeudarse, véase el comunicado de prensa de la campaña.
Un anuncio (archivo MP3) en español es parte de la campaña del Departamento de Hacienda.