20 octubre 2008
Es probable que las lecciones de la crisis lleven a una convergencia de reglas

Washington — Una reforma del orden financiero mundial fortalecerá y armonizará la regulación financiera a través de las fronteras al tiempo que los países tratan de impedir una repetición de los excesos que llevaron a la actual crisis financiera, señalan los expertos.
En una declaración de 15 de octubre, el Grupo de los Siete (G7) países industrializados más la Unión Europea (UE) y Rusia urgen que se introduzcan “cambios en los regímenes reglamentarios e institucionales de los sectores financieros del mundo”. Los países consideran celebrar “en un futuro próximo, con el fin de aprobar una agenda de reformas”, una cumbre de líderes que incluiría a algunas naciones de mercados emergentes.
La arquitectura financiera internacional moderna quedó establecida en 1944 en Bretton Woods, Nueva Hampshire, donde los líderes de 44 países occidentales crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y sentaron las bases para reducir las barreras comerciales y facilitar el movimiento de capital a través de las fronteras.
El primer ministro británico Gordon Brown y otros líderes internacionales dijeron que la actual crisis financiera ha generado el impulso político a favor de cambios radicales en este sistema.
Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, que desempeña la presidencia rotativa de la UE, ha pedido una regulación y supervisión coordinadas a nivel mundial de las transacciones internacionales bancarias y financieras. Junto con otros líderes europeos, ha planteado varias ideas específicas entre las que se incluye la creación de un cuerpo supervisor internacional, una regulación más estricta de los fondos de cobertura altamente especulativos y la reforma de las agencias que evalúan el crédito.
El 18 de octubre tuvo lugar una reunión del presidente Bush con Sarkozy y con José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, para discutir la respuesta internacional a la crisis financiera.
El portavoz adjunto de la Casa Blanca, Tony Fratto, dijo el 16 de octubre que en la cumbre de los líderes – cuya fecha no ha sido fijada todavía – se considerarían “todas las buenas ideas”. Pero tanto él como otros funcionarios estadounidenses advirtieron que el reacondicionamiento de la estructura financiera mundial no debe restringir la corriente del comercio y la inversión.
Barry Eichengreen, profesor de economía en la Universidad de California en Berkeley, señaló que es probable que los líderes mundiales reformen la estructura financiera mundial durante una serie de reuniones y discusiones, en lugar de hacerlo en una cumbre donde la situación se definiría sin otra alternativa que la aprobación o la ruptura. Necesitarán tiempo para tener en cuenta los diferentes intereses de los diferentes países, dijo a America.gov. Presionarán también para que se concedan nuevos poderes a las instituciones existentes – tales como el FMI o el Foro para la Estabilidad Financiera – más que para crear nuevos organismos.
Los países deben fortalecer la regulación financiera y armonizarla mejor a través de las fronteras, pero no necesariamente hacerla uniforme, agregó Eichengreen.
Steven Schwarcz, director del Centro de Mercados Mundiales de Capital, en la Universidad de Duke, dijo que las turbulencias actuales demuestran la necesidad de que haya “un proveedor de liquidez internacional de última instancia”. Un servicio de ese tipo estaría autorizado no sólo a prestarles a las instituciones, sino también a comprar valores problemáticos en mercados desbordados por el pánico, le explicó a America.gov.
Schwarcz pronosticó la crisis financiera en estudios que publicó en el año 2007, y propuso una solución similar al plan de rescate presentado originalmente por el Departamento de Hacienda. Reclamó una mayor transparencia de las transacciones financieras complejas, de modo que quienes participan en el mercado puedan “evaluar los valores en un mercado presa del pánico”.

La congelación del crédito ha ocurrido debido a que la incertidumbre en torno a cuánta deuda problemática tienen los bancos y otras instituciones financieras ha vuelto a estos reticentes a prestarse entre sí así como a otras entidades del mercado, aseguran los expertos.
La crisis ya ha provocado alguna convergencia y coordinación internacionales de las políticas monetaria y financiera, pero, a medida que los países presionan a favor de una regulación y supervisión más estrictas de los mercados financieros, observó Eichengreen, es probable que se aparten del modelo estadounidense de autorregulación y se inclinen por una mayor dependencia de la regulación gubernamental.
Este movimiento, combinado con una importante intervención del gobierno en los mercados privados, señalará el fin del capitalismo estilo estadounidense que conocemos hoy, declararon los medios de comunicación y algunos observadores del mercado.
La mayoría de los expertos del sector privado y los funcionarios estadounidenses están en desacuerdo.
¿A DONDE IRA EL CAPITALISMO?
El presidente Bush afirmó que la intervención del gobierno en los mercados privados es limitada en tamaño, alcance y duración.
Schwarcz dijo que el gobierno de Estados Unidos ha intervenido anteriormente en los negocios privados, al comprar, por ejemplo, títulos de la Corporación Chrysler para salvar esa firma de la quiebra, pero, tanto en ese como en otros casos, cuando terminó la crisis se desprendió de su participación.
Lo que vuelve diferente a esta intervención es el alcance de las medidas utilizadas por la Reserva Federal y el Departamento de Hacienda y la cantidad de dinero involucrado. Esa es la razón por la que Eichengreen piensa que se necesitarán años para que el gobierno salga de los mercados.
Añadió que, aunque esto no signifique el fin del capitalismo estadounidense, sí es el fin del enfoque estadounidense de regulación financiera, que ha dado origen a mercados sumamente liberalizados.
Es probable que del nuevo Congreso estadounidense surja en 2009 una regulación financiera más autoritaria, dijo Eichengreen.
Agregó que los estadounidenses descubrirán nuevamente los objetivos fundamentales de la regulación: asegurar la estabilidad del sistema, preservar la integridad del mercado y proteger a los consumidores; y los intentarán lograr vigorosamente.
“Hemos ido demasiado lejos en la dirección de que ‘el mercado puede ocuparse de sí mismo, el consumidos puede ocuparse de sí mismo”, afirmó. “Ahora nos vamos a columpiar en la otra dirección”.
Las declaraciones de Bush del 17 de octubre y la declaración del Grupo de los Ocho están disponibles en el sitio Web de la Casa Blanca (en inglés), así como las declaraciones del 18 de octubre de Bush, Sarkozy, y Barroso en Camp David (en inglés).