15 octubre 2008
Administración actuará en base a plan acordado internacionalmente

Washington — El gobierno de Estados Unidos adquirirá propiedad de parte de algunos de los bancos más grandes del país y aplicará otras medidas extraordinarias y agresivas para devolver la confianza a los mercados financieros y restaurar su capacidad para otorgar préstamos a consumidores y empresarios.
El presidente Bush anunció el 14 de octubre que el gobierno federal inyectará 250.000 millones de dólares en bancos estadounidenses en buena situación, a cambio de acciones preferenciales de sus valores como parte del plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares que el Congreso aprobó a principios de octubre.
La administración dice que se está movilizando lo más rápido posible para poner en práctica todo el paquete de rescate.
El gobierno también asegurará todos los depósitos en cuentas de banco que no paguen intereses y garantizará temporalmente la mayoría de la nueva deuda que los bancos contraigan. Asegurar las cuentas que no paguen intereses junto con el plan antes elaborado de comprar deuda de empresa a corto plazo conocida como “papel comercial” debería ayudar a empresas pequeñas y grandes a obtener préstamos bancarios para financiar salarios de los empleados y otras operaciones de rutina. La garantía temporal de la deuda de los bancos es para restaurar el flujo de crédito entre las instituciones financieras reticentes a prestarse entre ellas.
Bush calificó el plan de adquirir parte de los bancos estadounidenses de “medida de corto plazo esencial para asegurar la viabilidad del sistema bancario de Estados Unidos”. Nueve de los principales bancos de Estados Unidos han acordado participar en el programa que coloca restricciones a la compensación de ejecutivos y contiene protecciones para el contribuyente.
Algunos economistas del sector privado han promovido el programa como un componente necesario del paquete de rescate. Martin Baily y Robert Litan, de la Institución Brookings, argumentaron en un documento fechado el 10 de octubre que todas las otras medidas serían insuficientes por sí solas para persuadir a los bancos de concederse préstamos entre ellos.
Después de que el secretario de Hacienda, Henry Paulson, participara en una reunión en la Casa Blanca junto con Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, dijo que el gobierno está actuando para hacer que la falta de confianza de los inversores retroceda ya que esa es la raíz del problema.
“Si no están seguros de que sus necesidades financieras más básicas vayan a tener cobertura, los estadounideses perderán confianza en nuestra economía”, dijo.
Tanto el presidente como Paulson se esforzaron mucho para asegurar a los estadounidenses que han acudido a medidas “sin precedente” sólo con reservas, y que esa intervención será “limitada y temporal”.
“Estas medidas no tienen como propósito tomar control del libre mercado, sino preservarlo”, dijo Bush.
Las actuaciones de septiembre y octubre son la mayor intervención del gobierno de Estados Unidos en los mercados privados desde la Gran depresión de la década de 1930.
EL MUNDO ENFRENTA UN DESAFĺO GLOBAL
La velocidad con que la crisis ha abarcado desde los mercados hipotecarios de Estados Unidos a otros mercados financieros y otros países ha sorprendido a los encargados de elaborar políticas en todo el mundo. Han tenido que cambiar repetidamente sus posturas y anunciar medidas que al principio resistieron.
Bernanke dijo que la estrategia de Estados Unidos “continuará evolucionando y se refinará mientras nos adaptamos a nuevos acontecimientos y a los reveses que serán inevitables”.
El anuncio de la Casa Blanca fue precedido por una actuación unificada de 15 países que utilizan el euro como moneda para comprar participaciones de equidad en sus bancos principales y garantizar depósitos bancarios y préstamos interbancarios. En una actuación separada, el Reino Unido, que no es parte de la zona euro, ha propuesto un paquete de rescate de 85.000 millones de dólares para sus instituciones financieras. Otros países como Australia, Nueva Zelanda y los Emiratos Árabes Unidos han actuado en días recientes para sacar a flote sus mercados financieros.
Bush dijo que Estados Unidos y otros países están poniendo en práctica el plan de acción acordado el 10 de octubre por el G7 de los principales países industrializados que fue endosado un día más tarde por el Grupo de los 20 (G20) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El G20 incluye grandes mercados tales como Brasil, China, India, México y Corea del Sur.
Tras una semana de grandes pérdidas en los mercados de valores del mundo y un pronóstico sombrío del FMI para la economía mundial en 2009, el G7 aprobó el 10 de octubre un enfoque compartido ante la crisis financiera basado en los principios de prevención del fallo de “instituciones financieras de importancia sistémica” y de adoptar “todas las medidas necesarias” para restaurar el funcionamiento de los mercados de crédito, asegurar la capacidad de los bancos de adquirir capital, proteger los depósitos bancarios de los consumidores y recomenzar mercados secundarios en hipotecas y otros activos de seguridades. El desarrollo de planes detallados se dejó a la discreción de los países individuales.
El secretario de Hacienda de Estados Unidos, Henry Paulson, dijo después de la reunión que “nunca ha sido más esencial hallar soluciones colectivas para asegurar mercados financieros estables y eficientes y restaurar la salud de la economía mundial”.
Sin embargo consideró “irreales” las expectativas de algunos economistas del sector privado de una respuesta mundial concertada o de “las mismas políticas exactamente” entre países con distintos sistemas jurídicos, financieros y reglamentarios.
En todo el mundo los mercados de valores crecieron el 13 de octubre tras las noticias de que los encargados de elaborar políticas iban a considerar medidas más agresivas.
Véanse los textos completos de Bush, Paulson y Bernanke en los sitios Web respectivosde la Casa Blanca, el Departamento de Hacienda y la Reserva Federal, los dos últimos en inglés. Se puede consultar un resumen de las actuaciones recientes de Estados Unidos en el sitio del Departamento de Hacienda, en inglés.