14 octubre 2008
Muchos tenedores de acciones son presa del pánico ante incertidumbre y pérdidas

Washington — Cuando el mercado de valores da un salto hacia arriba, los inversores se apresuran a saltar adentro. Cuando el mercado baja, a menudo se dan a la fuga.
Pero, en ocasiones, ocurren momentos de pánico liso y llano. Esta sensación la experimentan ahora, en todo el planeta, millones de inversores abrumados por los acontecimientos – la crisis provocada por la falta de pago de las hipotecas, las quiebras de los bancos y las intervenciones y rescates extraordinarios de gobiernos y bancos centrales de todo el mundo.
Los inversores institucionales y los que juegan en grande procuran salvar lo que pueden y encontrar algún terreno libre de peligros. Los pequeños inversores, inclusive aquellos que tienen cuentas de retiro en el mercado de valores, se sienten desamparados mientras los azotan eventos fuera de su control o comprensión.
Joel Naroff, president of Naroff Economic Advisors en Holland, Pennsylvania, le dijo a America.gov que, en cierta medida, hay una muy buena razón para que la gente se sienta preocupada.
Pero la preocupación mezclada con el estrés y el miedo se convierte en pánico.
Los expertos le dicen al público que se mantenga en calma, y que no entregue al pánico o venda valores con una gran pérdida. Hay que pensar a largo plazo, aconsejan, y mantener su posición si no se necesita dinero ya mismo. Pero esto es mucho más fácil de decir que de hacer.
Jared Bernstein, economista del Economic Policy Institute en Washington, declaró que se acepta ampliamente que la psicología desempeña un papel importante en las decisiones de los inversores.
“‘La exuberancia irracional” (el entusiasmo que provoca una acción o valor que se dispara hacia arriba), “se ha vuelto demasiado común cuando la burbuja se infla, seguida invariablemente, tal como la noche sigue al día, por el pánico”, le dijo a America.gov.
Los asesores financieros y los psicólogos, que le han seguido el rastro a las evoluciones del mercado, observan que las ventas motivadas por el pánico son un mecanismo de imitación que cobra vida por su propia cuenta y, a menudo, desafía el sentido común.
“La gente no toma decisiones racionales cuando se trata de invertir su dinero. De hecho, la gente es irracional”, dijo David Ballard, psicólogo de la Asociación Psicológica Estadounidense (APA) en Washington.
Una encuesta sobre el estrés realizada por la APA en octubre encontró que cerca de la mitad de las personas encuestadas se sentían preocupadas en cuanto a la posibilidad de satisfacer las necesidades básicas de sus familias.
“Cuando uno está en ese nivel (de ansiedad), el desplome del mercado de valores golpea a nivel visceral. La gente reacciona emocionalmente”, explicó Ballard a America.gov.

La reciente crisis financiera ha afectado a un segmento poblacional más amplio que nunca antes, debido a que un mayor porcentaje de estadounidenses ha invertido ahora en valores financieros, dicen los analistas.
“El vientre económico de Estados Unidos -- la clase media – recibió el golpe”, dijo Scheherazade Rehman, profesora de negocios internacionales en la Universidad George Washington, de Washington.
Los inversores que entraron en el mercado solo en años recientes nunca habían experimentado grandes declinaciones del mercado. Ahora que las pérdidas reales se sienten por todo lo ancho, venden sus acciones, a menudo sin mirar atrás o adelante.
Los inversores más experimentados no venden a impulso del pánico. David Edwards, presidente y gerente de carteras en Heron Capital Management Inc. de la ciudad de Nueva York, dice que sabe que es probable que la turbulencia se aquiete, tal como lo hicieron antes las perturbaciones del mercado.
“Las cosas estarán mejores dentro de tres meses, pero ahora se muestran sombrías”, apuntó.
Otros observadores también miran a lo lejos, y urgen a los inversores presas del pánico que controlen sus emociones y mantengan la perspectiva.
En un informe titulado “Don’t Just Do Something, Stand There” (No se limite a hacer algo, manténgase allí”) el asesor de inversiones Ric Edelman observa que “cada uno de los 13 mercados alcistas por los que hemos pasado desde 1945 ha sido seguido por un tremendo mercado bajista”.
Algunos expertos económicos ni siquiera piensan que el actual apretón del mercado es algo extraordinario, por lo menos no lo es todavía.
“Yo no diría que es un pánico”, declaró a America.gov Robert Savickas, profesor de finanzas en la Universidad George Washington. Calificó el actual frenesí de ventas de sólo un “vaivén emocional”.
Sin embargo, “si estas emociones repercuten en el resto de la economía, me sentiría preocupado”, dijo.
Una cosa es segura, dicen los observadores: los inversores serán cautelosos en el futuro próximo.
Naroff dijo que pasará algún tiempo antes de que la gente entre (en el mercado) y compre otra vez acciones por las razones correctas.
Entre tanto, los vendedores presas del pánico dominan el mercado.
“Creo que es una situación en la que el aspecto del pánico es el miedo, miedo a que uno vaya a perder todo su dinero. “A uno no le interesa lo que cuesta”, dijo. “Simplemente, quiere salir”.