17 noviembre 2008
Hay que encontrar equilibrio entre capitalismo e intervención del Estado, dice

Washington – Los problemas en el sector de la vivienda, las estructuras reglamentarias y el flujo de capitales han contribuido a la desaceleración económica mundial, según dijo James Barth del Instituto Milken.
Durante una charla electrónica con America.gov el 12 de noviembre, Barth explicó algunos de los problemas que precipitaron la desaceleración de los mercados financieros estadounidenses, en particular la crisis de las hipotecas de alto riesgo. Estas hipotecas, que se concedieron a personas de dudosa solvencia crediticia, con frecuencia se titularizaban, es decir, se establecía con ellas un fondo común y a continuación se vendían en los mercados internacionales. Cuando el valor de los préstamos cayó debido a la incapacidad de los propietarios de pagar los préstamos, también se vio reducido el valor de estos títulos, dando pie a los problemas que han experimentado los inversionistas.
“Las empresas que tienen demasiado poco capital y demasiados activos afrontan el grave riesgo de insolvencia si el valor de esos activos se viera reducido, incluso en cantidades mínimas”, explicó Barth. “Por consiguiente, las autoridades financieras tienen que reevaluar la cantidad adecuada de capital que se debería exigir a instituciones financieras”.
Por el momento, la comunidad internacional trata de buscar maneras de mejorar la situación económica mundial. El 14 y 15 de noviembre, los líderes del Grupo de los 20 se reunieron en Washington para examinar las causas de la actual situación y maneras de reformar el sistema económico mundial. (Véase “Las grandes economías del mundo se comprometen a estimular el crecimiento”).
Barth dijo que China, Indonesia y la India, que estuvieron presentes en la cumbre, han realizado contribuciones importantes al crecimiento económico mundial. Tanto el capitalismo como la intervención del Estado se han utilizado como métodos para promover el crecimiento económico en esos y otros países del mundo, dijo. Pero es difícil saber el nivel adecuado que se ha de utilizar para cada uno. “La dificultad radica en encontrar el equilibrio correcto entre ambos métodos en el momento oportuno para promover el crecimiento estable y de largo plazo, y eso dependerá de las circunstancias de cada país”, explicó.
Barth, que es además profesor de finanzas en la Universidad de Auburn, en Alabama, preveé que el sector de la vivienda no mejorará en Estados Unidos hasta mediados de 2009, pero dijo que la perspectiva económica no parece que será la próxima Gran Depresión, la última convulsión económica de amplio alcance en Estados Unidos. Cerca del 9 por ciento de todas las hipotecas llevaban atrasos en el pago, comparado con la mitad durante la Gran Depresión. Barth dijo también que la actual tasa de desempleo, de 6,5 por ciento, es mucho más baja que el 25 por ciento de desempleo que hubo durante la Gran Depresión.
Véase, en inglés, la transcripción de la charla electrónica de Barth .