18 junio 2009
Más de 1.800 adoptados de Rusia durante 2008

Washington — Cuando Steve, un funcionario público de Estados Unidos, y su esposa Susan decidieron ir al extranjero para adoptar a un niño, la nacionalidad no tenía importancia. “No comenzamos con la idea de buscar un chico ruso”, dijo Steve. Lo que buscaban era una agencia con buena reputación, que los ayudara a navegar el denso y riguroso proceso de adopción. Ocurrió que la agencia que más les gustó operaba con Rusia, Ucrania y varios países de Europa del Este.
Luego de más de dos años de reunir documentos, inspecciones de la vivienda yl entrenamiento, finalmente fueron a Moscú para conocer a su futuro hijo, un niño de 23 meses de edad. Ambos quedaron impresionados por el profesionalismo de las autoridades rusas encargadas de la adopción y por la calidad del orfanato, que durante sus dos primeros años de vida fue el hogar de su hijo. “El director parecía saberlo todo de sus pupilos”, dijo Steve.
En el año 2008, los estadounidenses adoptaron 17.438 niños en el extranjeros, más que todos los demás países combinados. De esta cantidad 1.861 llegaron de Rusia, el tercero en importancia luego de Guatemala (4.123) y China (3.909). Actualmente en Estados Unidos hay más de 200.000 niños adoptados en el extranjero.
“Nosotros consideramos que los niños que no tienen una familia deben tener la posibilidad de hallar una familia fuera de su país, si se ha hecho un esfuerzo de buena fe para encontrar una familia local”, afirmó Michele Bond, vicesecretaria adjunta en la Oficina de Asuntos Consulares, en el Departamento de Estado de Estados Unidos, la oficina central en Estados Unidos para la adopción entre países.
Bond dijo que el gobierno de Estados Unidos analiza cuidadosamente cada caso y que rechaza aquellos que plantean temas legales, sociales o éticos. “Necesitamos asegurarnos que, en cada caso de adopción que ocurra, las leyes y las políticas de Estados Unidos se hayan cumplido plenamente y que se hayan cumplido las leyes y políticas del otro país”.
EN BUSCA DE LAS NORMAS MÁS ESTRICTAS
Desde abril de 2008 cuando entró en vigor en Estados Unidos la Convención de La Haya para la Protección de los Niños y Cooperación Respecto a la Adopción entre Países, se han impuesto requerimientos más estrictos para los servicios de adopción y los posibles padres.
Los prestatarios del servicio, acreditados bajo la convención de La Haya, deben cumplir más de 500 criterios, entre ellos las normas éticas más exigentes, calificación profesional del personal y los mecanismos para responder a los reclamos, dijo Thomas DiFilipo, presidente del Consejo Conjunto de Servicios Internacionales para Niños. La convención establece un registro central de reclamos y un sistema de seguimiento para todos los casos de adopción. El proceso de acreditación, que puede demorar más de un año, debe repetirse cada tres o cuatro años, aseveró DiFilipo.
“Nuestra recomendación a países como Rusia, que todavía no han tomado la decisión de sumarse a la convención, es trabajar solamente con agencias que tienen acreditación de La Haya”, anotó Bond, al agregar que tal acreditación asegura la máxima protección para los niños y los padres adoptivos.
UNA ALTERNATIVA NECESARIA
La mayor parte de los expertos en adopción dice que las adopciones dentro del país siempre son preferibles a las que se hacen en otro país. “Considero que es nuestra responsabilidad, en la medida que nuestra ayuda es requerida, ayudar a los gobiernos a desarrollar y promover las adopciones dentro del país, de manera que la mayor cantidad de niños pueda crecer en hogares buenos y cariñosos, en su país de nacimiento”, dijo Bond. Agregó que las autoridades de Rusia tienen un sistema transparente y de buen funcionamiento, que asegura que más niños saludables sean adoptados localmente.
DiFilipo aseveró que su organización tienen muchos programas para ayudar a los niños a quedarse en su país, y cuando sea posible, con las familias de su nacimiento. De hecho, añadió, la cantidad de adopciones internas en Rusia ha venido creciendo en años recientes, mientras que las adopciones entre países son las mismas, e incluso muestran una declinación.
Pero él, tanto como Bond, dicen que las adopciones entre países deben estar disponibles como alternativa para los niños que no pueden hallar familias en su propio país. Ningún país del mundo, afirman, puede proporcionar suficientes familias adoptivas para sus niños. Incluso hay huérfanos estadounidenses que son adoptados en otros países.
“No creo que sea una situación en la que alguien gana y otro pierde”, dijo Bond. Trágicamente hay muchos más niños que necesitan familias, que familias que pueda encontrarse para ellos”.