10 noviembre 2008
Desfiles, ceremonias y homenajes se realizan en todo el país
Washington — El 11 de noviembre es Día de los Veteranos en Estados Unidos, y con ese motivo están previstos desfiles, ceremonias y homenajes en todo el país en honor de quienes sirvieron en las fuerzas militares de Estados Unidos.
“Nuestro país tiene una deuda eterna con nuestros veteranos, por su silenciosa valentía y servicio ejemplar”, dijo el presidente Bush. “El Día de los Veteranos recordamos a estos héroes por su valor, lealtad y su abnegación”.
Como siempre este año el anfiteatro conmemorativo construido en torno a la Tumba del Soldado Desconocido, en el cementerio de Arlington, en las afueras de Washington, será el punto central en las ceremonias dedicadas al Día de los Veteranos. La tradición está firmemente establecida: una guardia combinada de los diversos cuerpos representando a todos los servicios de las Fuerzas Armadas, realizan la “presentación de armas” frente a la tumba, luego el presidente deposita una corona y un corneta toca un estremecedor llamado que se usa en los entierros militares en Estados Unidos.
En 1958 dos muertos en guerra, dos estadounidenses no identificados, uno de la Segunda Guerra Mundial y otro de la Guerra de Corea, fueron enterrados en el cementerio de Arlington, junto a la Tumba del Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial, que fue enterrado ahí en 1921, y en 1984 un soldado desconocido de la Guerra de Vietnam fue colocado a su lado. Todos ellos juntos simbolizan a todos los estadounidenses que dieron su vida en todas las guerras.
La celebración anterior, más centrada en el Día del Armisticio, se hacía en conmemoración del final de la lucha en la Primera Guerra Mundial, cuando el armisticio se aplicó a las 11 de mañana del 11 de noviembre de 1918, la “undécima hora del undécimo día del undécimo mes”.
Un año después, el presidente Woodrow Wilson proclamó el primer Día del Armisticio, estableciendo el tono característico para la celebración en Estados Unidos en los años venideros. Dijo que el feriado estaría “lleno de orgullo solemne por el heroísmo de todos quienes murieron en servicio del país y con la gratitud por la victoria, ambos debido a aquello de que se nos libró y por la oportunidad que ofrecida a Estados Unidos para mostrar su interés por la paz y la justicia en el consejo de las naciones”.
El mensaje de paz y de solidaridad internacional del Día del Armisticio fue reiterado cuando el feriado recibió formalmente su nombre en 1926. El Congreso aprobó una resolución solicitando al presidente que ordene la iza de la bandera de Estados Unidos en todos los edificios públicos el 11 de noviembre, y a los ciudadanos “que conmemoren la fecha en las escuelas e iglesias, u otros lugares adecuados, con ceremonias apropiadas a las relaciones con todos los otros pueblos”.
Más adelante, en 1938, el Congreso designó el Día del Armisticio como feriado legalmente, y está dedicado a la causa de la paz mundial.
Pero la esperanza de Wilson, de que la Primera Guerra Mundial fuera “la guerra para terminar las guerras” pronto se desmoronó con el estallido de nuevos combates en Europa. Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial en 1941. Más de 16 millones de estadounidenses participaron en ella; 407.000 murieron, más de 292.000 en batalla.
Para rendir tributo a esos 16 millones, y a otros que sirvieron a la nación en cualquiera de sus guerras, el Congreso y el presidente Dwight Eisenhower redesignaron en 1954 el 11 de Noviembre como “Día del Veterano”. “Ese día recordemos con solemnidad el sacrificio de todos aquellos que combatieron tan valientemente, en los mares, el aire y en las playas extranjeras para preservar nuestro patrimonio de libertad”, escribió Eisenhower en la primera proclama del Día del Veterano, y agregó “y reconsagrémonos nosotros en la tarea de impulsar una paz duradera de manera que todos sus esfuerzos no sean en vano”.
El periodista de televisión Tom Brokaw llamó la atención al sacrificio de la generación de la Segunda Guerra Mundial en un libro que escribió en 1998, titulado “La generación más grande”, en el que la calificaba como “la generación más grande que cualquier sociedad haya producido”. Ese mismo año, el director de cine Steven Spielberg retrató a los soldados estadounidenses en Europa durante la Segunda Guerra Mundial en la película titulada “Salvar al soldado Ryan”; Clint Eastwood hizo lo mismo con las tropas en el Pacífico con sus películas “Cartas desde Iwo Jima” y “La banderas de nuestros padres”.
En mayo de 2004 los ancianos pero orgullosos veteranos asistieron a la inauguración del Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, en la Explanada Nacional de Washington, ubicado entre el monumento a Lincoln y el monumento a Washington.
En 2007 un documental de 15 horas filmado por Ken Burns, titulado “La guerra”, presentó entrevistas con docenas de veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Burns dijo que se realizó el proyecto debido en parte a que los veteranos de esta guerra estaban muriendo rápidamente. “Me dolía el que esas memorias se estuvieran perdiendo”, dijo.
Este año se conmemora el 15 aniversario del Monumento a las Mujeres en Vietnam, que será el centro de las ceremonias para el Día del Veterano en el Monumento a los Veteranos de Vietnam en Washington.
El Monumento a los Veteranos del Vietnam, en los jardines de la avenida Constitución, junto a la Galería Nacional, consiste en un muro de piedra negra, en la que están inscritos los nombres de los más de 58.000 soldados muertos o en paradero desconocido por su participación en la guerra de Vietnam. Los nombres de ochos mujeres soldados que murieron en la guerra del Vietnam aparecen también incluidos.
El monumento a las mujeres es una escultura que muestra a tres mujeres, una de ellas cuidando a un soldado. Más de 265.000 mujeres sirvieron durante la guerra de Vietnam.
“Al honrar a la mujer en el servicio militar durante la era de Vietnam, el Monumento a las Mujeres en la guerra de Vietnam allanó el camino al reconocimiento de las muchas mujeres que actualmente sirven en nuestras fuerzas armadas”, dijo Diane Carlson Evans, fundadora y presidenta de la Fundación del Monumento a las Mujeres en Vietnam, que fue enfermera del ejército durante la guerra del Vietnam.
Para más información, véase el Proyecto Historia de los Veteranos, en la Biblioteca del Congreso (en inglés), donde se pueden escuchar relatos de primera mano de las experiencias de los veteranos.