23 diciembre 2008

Los estadounidenses celebran la Navidad con muchas tradiciones

Prácticas festivas mezclan lo tradicional con lo nuevo

 
Foto ampliada
Jóvenes bailarinas de la compañía de ballet de Boston se preparan para actuar de renos en una función del Cascanueces de Tchaikovsky.
Jóvenes bailarinas de la compañía de ballet de Boston se preparan para actuar en una función del Cascanueces de Tchaikovsky.

Washington – La Navidad, celebrada por la mayoría de los cristianos el 25 de diciembre, conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret. Al igual que muchos pueblos del mundo, los estadounidenses han desarrollado sus propias tradiciones y prácticas, las cuales se han transformado con el transcurso del tiempo.

Hoy día, la mayoría de los estadounidenses combinan las costumbres religiosas y seculares con las tradiciones de su propia familia, a menudo incorporando alimentos, adornos y rituales de sus países de origen o de lo que sus antepasados consideraban su patria. El pavo asado y el jamón son ingredientes populares de la cena de Navidad en todo el país, pero dependiendo de la región, también lo son los tamales, el ganso asado con col roja, el cangrejo de río al estilo jambalaya, el asado de cerdo o la ensalada “de los siete pescados”.

En el Suroeste, se encienden luminarias la víspera de Navidad, las luminarias son faroles confeccionados con bolsas de papel llenas de arena e iluminadas por una vela encendida. Muchos méxico-estadounidenses celebran Las Posadas, una procesión que representa la búsqueda de hospedaje de María y José, en Belén. Los sueco-estadounidenses celebran festivales de Santa Lucía, y en Puerto Rico hay parrandas, en las que un grupo de amigos va de casa en casa cantando canciones tradicionales, sorprendiendo a demás amigos con su música.

Aunque la Navidad es para muchos estadounidenses una festividad religiosa, los tribunales federales han defendido su condición como día festivo oficial. Como razonó un tribunal: “al conceder a los empleados federales un día de feriado pagado en Navidad, el gobierno no hace más que reconocer la importancia cultural de dicho festivo”.

Hasta cierto punto, las festividades no cristianas que se celebran casi en la misma época del año en que se celebra la Navidad –sobre todo la Janucá judía y el Kwanzaa afroamericano– también se funden en lo que se considera una “temporada festiva” más amplia.

CARACTERÍSTICAS DE LA NAVIDAD ESTADOUNIDENSE

Los primeros puritanos de Nueva Inglaterra no veían bien las celebraciones bulliciosas que presenciaban en Gran Bretaña. En 1659, la colonia de Massachusetts tipificó como delito, por breve tiempo, la observación de la fecha y la Navidad siguió siendo una jornada laboral en gran parte de Nueva Inglaterra y Pensilvania. En otras partes de la Norteamérica británica, sin embargo, se celebraba el festivo con gusto, con fiesteros disfrazados que iban de puerta en puerta y que recibían pequeños obsequios de comida y bebida.

Las navidades modernas, más comercializadas, comenzaron a aparecer en el siglo XIX con la nueva costumbre de comprar regalos para los niños pequeños. La temporada de compras navideñas empezó a adquirir importancia económica.

Dionna Kogassagon, de 9 años, recibe un abrazo de un soldado de la Guardia Nacional de Alaska, vestido de Papá Noel.

Otras tradiciones navideñas también comenzaron en el siglo XIX. Papá Noel (en inglés Santa Claus –derivado del holandés Sinter Klaas y del alemán San Nicolás–) asumió la personalidad de un alegre repartidor de juguetes y piloto de un trineo tirado por ciervos a través de obras como el poema de 1823 “Una visita de San Nicolás”.

Según la leyenda el árbol de navidad se remonta a Martín Lutero, el clérigo alemán del siglo XVI cuya crítica de las prácticas establecidas de la iglesia católica precipitaron la reforma protestante. La leyenda relata que en una víspera de navidad, Lutero llevó un abeto a casa y lo adornó con luces para recordarles a sus hijos las maravillas de la creación divina.

La costumbre se expandió a Gran Bretaña y a Estados Unidos en el siglo 19. En la actualidad muchos estadounidenses compran un árbol recién cortado, de hojas verdes perennes como el pino, o réplicas de aluminio y plástico que pueden volver a usarse. El árbol de navidad se coloca en la sala familiar y se decora con luces y ornamentos diversos, por lo general pequeñas figuras de ángeles y otras formas relacionadas con la celebración. En algunas familias los regalos aparecen debajo del árbol en la mañana del 25 de diciembre, depositados por miembros de la familia o, como podrían creer los niños más pequeños, colocados por Papá Noel tras aterrizar con su trineo en el techo y haber descendido por la chimenea… ¡todo esto después que los chicos se fueron a dormir!

Las tarjetas de navidad comenzaron a aparecer en el último cuarto del siglo XIX. Actualmente, las tarjetas están ilustradas con imágenes religiosas o son portadoras de mensajes más seculares, con frecuencia humorísticos. Con el auge de Internet, se está haciendo una opción crecientemente popular el envío de tarjetas transmitidas electrónicamente. Sin embargo, los estadounidenses enviarán cerca de 20.000 millones de tarjetas, cartas y paquetes de Navidad.

PRÁCTICAS CONTEMPORÁNEAS

Al ser las compras de Navidad tan importantes para algunas tiendas, la Navidad se ha convertido en una “temporada” propia. Durante la gran depresión económica de la década de 1930, el entonces presidente Franklin D. Roosevelt propuso cambiar el Día de Acción de Gracias para extender la temporada de compras entre ese feriado y Navidad. En la actualidad, el día después del feriado de Acción de Gracias se conoce como “viernes negro”. Es una importante jornada de compras (algunas tiendas abren sus puertas incluso antes del horario habitual) que les permite a los negocios tener ganancias y quedar con las cuentas “en negro”, y puede representar una porción sustancial de las ganancias anuales.

Pero esta temporada extendida de navidad tiene que ver mucho más que con las compras. Para muchos estadounidenses es una época de buena voluntad general y una ocasión para ofrecerse como voluntario.

El entretenimiento popular de la temporada incluye un número de costumbres favoritas clásicas. A las populares transmisiones por televisión de las películas “El milagro de la calle 34” (1945) y “Es una vida maravillosa” (1946) se ha unido en años recientes “Un cuento de Navidad” (1983), basada en los relatos del narrador de radio Jean Shepherd. También se presentan por televisión programas de dibujos animados con el tema navideño. Algunos, como “La Navidad de Charlie Brown” y “Rodolfo, el reno de la nariz roja”, datan de mediados de la década de 1960 y los disfrutan los niños de hoy y sus nostálgicos padres por igual.

No obstante, el significado religioso original de la celebración se mantiene como su principal elemento para muchos. Algunas congregaciones recrean escenas de pesebres o representaciones del establo donde nació Jesús, completas con figurines que representan al niño Jesús y a quienes estuvieron presentes en su nacimiento. Muchas iglesias celebran misas a la medianoche la víspera de Navidad, a las que concurre mucha gente. Algunas incluyen Misas de Navidad o una dramatización del nacimiento de Jesús.

Al igual que con tantos aspectos de la vida cultural del país, la Navidad en Estados Unidos refleja los valores de un pueblo libre y diverso.

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