23 julio 2010
Científico, empresario y varios funcionarios informan al Congreso sobre la iniciativa

Washington – El gobierno de Estados Unidos, respaldado por científicos y empresas estadounidenses, invierte dinero y energía en reducir de manera significativa el hambre y la pobreza en el mundo para el año 2015.
Patricia Haslach, funcionaria del Departamento de Estado encargada del programa Feed the Future (Alimentar el Futuro), declaró ante una subcomisión del Congreso, el 20 de julio, que la promesa realizada por el presidente Obama en la cumbre del G8 en L'Aquila (Italia), de destinar 3.500 millones de dólares a iniciativas de desarrollo agrícola y seguridad alimentaria hasta el año 2012, había atraído 18.500 millones de dólares más de otros donantes. Haslach dijo que el gobierno de Estados Unidos solicitará a los donantes que se responsabilicen de sus compromisos.
“En el año desde que los líderes del mundo anunciaron en L'Aquila su compromiso renovado con el desarrollo agrícola y la seguridad alimentaria, hemos hecho progresos significativos en pedirle cuentas a los donantes. Nuestros embajadores y el personal de las embajadas se comunican con regularidad para animar a los donantes a que entreguen las cantidades prometidas”, expresó Haslach.
El programa Alimentar el Futuro es una iniciativa de la administración Obama que apoya el objetivo de las Naciones Unidas de reducir a la mitad la pobreza mundial y el hambre para el año 2015. Haslach dijo que las cantidades que prometieron los donantes en L'Aquila, que ascienden a 22.000 millones de dólares, pueden “aumentar significativamente los ingresos de al menos 40 millones de personas, lo que incluye a 13 millones de personas que viven en la pobreza extrema con menos de 1,25 dólares al día”.
Haslach añadió que en la cumbre del G20 en Pittsburgh, celebrada en septiembre de 2009, el presidente Obama había prometido una cantidad adicional de 475 millones de dólares para establecer el Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria. Fundaciones privadas y otros gobiernos han prometido o aportado más de 400 millones de dólares adicionales a este programa.
La funcionaria explicó que el programa Alimentar el Futuro es uno de los elementos de un esfuerzo colectivo mundial que implica a gobiernos, investigadores agrónomos, empresas y fundaciones sin fines de lucro.
“No se trata sólo de una iniciativa estadounidense, sino más bien de una iniciativa mundial. Otros países reconocen que favorece nuestros intereses colectivos abordar las causas fundamentales del hambre y la pobreza”, dijo Haslach.
En la misma comparecencia a la que acudió Haslach estuvo también presente William Garvelink, de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), quien dijo que Alimentar el Futuro está concebido para crear soluciones de desarrollo a largo plazo que van mucho más allá de la entrega de ayuda alimentaria para aliviar el sufrimiento agudo. Con respecto a la salud infantil en África, “tenemos que abordar las múltiples dimensiones de la nutrición, lo cual abarca el acceso a los servicios de salud, el control de los ingresos por parte de la mujer y la mejora de la cantidad y calidad de la dieta, especialmente para mujeres y niños pequeños”, dijo Garvelink. Las agricultoras africanas, que representan la mayoría de los pequeños productores, son un foco importante del programa Alimentar el Futuro, explicó.
Garvelink, que ha pasado gran parte de su carrera como funcionario de desarrollo en África, dijo que la meta de la ONU de reducir a la mitad la pobreza mundial y el hambre para el año 2015 será difícil de alcanzar. “Cincuenta y uno por ciento de los africanos viven con menos de 1,25 dólares al día. Eso es sólo un 7 por ciento menos que en 1990 y muy lejos de... la meta de reducir a la mitad la cifra de los que viven con 1,25 dólares al día”, indicó.
William Danforth, presidente del Centro Donald Danforth de Ciencias Botánicas de St. Louis, dijo por su parte que los avances científicos que han dado lugar a incrementos de la producción alimentaria con menos agua, tierra y energía, se beneficiarán del programa. La biotecnología ha aumentado la disponibilidad y asequibilidad de los alimentos, ha reducido el uso de los plaguicidas y ha permitido conservar la capa arable fértil a través de la agricultura sin labranza, dijo.
A modo de ejemplo explicó que el Centro había desarrollado una cepa más nutritiva de la yuca que tiene niveles muchísimos más altos de vitamina A, hierro, zinc y proteínas y es más resistente a las enfermedades. Doscientos cincuenta millones de personas en el África subsahariana y 700 millones de personas en todo el mundo dependen de la yuca como fuente importante de calorías. Con fondos de la Fundación Bill y Melinda Gates, Danforth explicó que el Centro, y sus socios africanos, estaban estableciendo laboratorios de biotecnología de yuca en Uganda, Kenia y Nigeria. El centro también está desarrollando variedades más nutritivas de batatas y maní.
Gerald Steiner, un ejecutivo de la empresa Monsanto, del ramo de la biotecnología y agricultura, dijo que Monsanto se había comprometido a apoyar el programa Alimentar el Futuro.
“Del 2000 al 2030, vamos a poner de nuestra parte para ayudar a los agricultores a duplicar sus cosechas de cultivos básicos –maíz, algodón y soja– y producir también cada celemín o fardo con una tercera parte de los recursos de la tierra, el agua y la energía. Y, lo que es igual de importante, al hacerlo estaremos ayudando a los agricultores a generar más ingresos y a mejorar la vida de sus familias y comunidades rurales”, dijo Steiner a la subcomisión.
Agregó que Monsanto también había donado lo que calificó de “joya” en su cadena de producción de biotecnología: una cepa de maíz blanco resistente a la sequía y conocimientos de fitogenética acelerada.
“Calculamos que podría dar lugar a nuevas variedades de maíz blanco que producen entre un 20 y un 35 por ciento más durante una sequía moderada, cifra suficiente para mantener a raya el hambre”, comentó.
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )