14 enero 2010
A continuación una traducción de las declaraciones del presidente Obama sobre los esfuerzos de recuperación en Haití:
(comienza la transcripción)
LA CASA BLANCA
Oficina del Secretario de Prensa
Para publicación inmediata
14 de enero de 2010
DECLARACIONES DEL PRESIDENTE OBAMA SOBRE LOS ESFUERZOS DE RECUPERACIÓN EN HAITÍ
EL PRESIDENTE: Buenos días. He ordenado a mi administración que se haga un esfuerzo rápido, coordinado y enérgico para salvar vidas y apoyar la recuperación en Haití.
Las pérdidas sufridas en Haití son devastadoras. Para responder a un desastre de esta magnitud se requerirán todos los elementos de nuestra capacidad nacional —nuestra ayuda de diplomacia y desarrollo; el poder de nuestro ejército y lo que es más importante, la compasión de nuestro país. Esta mañana, están conmigo varios miembros de mi equipo de seguridad nacional quienes dirigen esta respuesta coordinada.
He dejado bien claro a cada uno de estos funcionarios que Haití debe ser la prioridad absoluta de sus departamentos y agencias en este momento. Este es uno de esos momentos que exige el liderazgo estadounidense. Por nuestros ciudadanos que están en Haití; por el pueblo haitiano que ha sufrido tanto; y por nuestra humanidad común, estamos en solidaridad con nuestros vecinos del sur, sabiendo que por la gracia de Dios, vamos a hacerlo.
Esta mañana, puedo informar que las primeras oleadas de nuestros trabajadores de alivio y rescate están en el terreno y trabajando. Un equipo de inspección trabajó durante la noche para identificar áreas de prioridad para la ayuda, y compartió los resultados de esa revisión con todo el gobierno de Estados Unidos y con socios internacionales que también envían apoyo. Los equipos de búsqueda y rescate trabajan activamente para salvar vidas. Nuestro ejército ha asegurado el aeropuerto y lo ha preparado para recibir el equipo pesado y los recursos que están en camino, y para recibirlos las 24 horas del día. Un puente aéreo ha sido establecido para entregar artículos de alta-prioridad como agua y medicinas. Y coordinamos estrechamente con el gobierno haitiano, con las Naciones Unidas, y con otros países que están también en el terreno.
No tenemos prioridad más alta que la seguridad de los ciudadanos estadounidenses y hemos transportado por aire, fuera de Haití, a los estadounidenses heridos. Estamos realizando más evacuaciones y continuaremos haciéndolo así en los días que siguen. Sé que muchos estadounidenses, especialmente los estadounidenses de origen haitiano, están desesperados por recibir información sobre sus familiares y amigos. El Departamento de Estado ha establecido un número de teléfono y una dirección de correo electrónico que se pueden encontrar en www.state.gov para preguntar acerca de sus seres queridos. Y ustedes deben saber que no descansaremos hasta que localicemos a nuestros conciudadanos estadounidenses que están en peligro.
Aunque procedemos lo más rápidamente posible, llevará horas – y en muchos casos días – transportar a todo nuestro personal y recursos al terreno. Los caminos están intransitables. El puerto principal está seriamente dañado. Las comunicaciones apenas comienzan a restablecerse y los temblores continúan.
Nada de esto parece suficientemente rápido si uno tiene a un ser querido que está atrapado, si uno duerme en las calles, o si no puede alimentar a sus niños; pero es importante que todos en Haití comprendan que en este momento, una de las operaciones de auxilio más grandes en nuestra historia reciente va para Haití. Van más equipos estadounidenses de búsqueda y rescate. Más alimentos. Más agua. Médicos, enfermeras y paramédicos. Más personal, equipo y capacidades que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Las fuerzas Armadas de Estados Unidos van en camino también para apoyar este esfuerzo. Varios barcos del Servicio de Guardacostas ya proporcionan servicios básicos como agua y apoyo técnico esencial para esta masiva operación logística. Los elementos de la División 82 de paracaidistas del Ejército llegarán hoy. Desplegamos también una Unidad Expedicionaria de infantes de Marina, el portaaviones Carl Vinson, y el buque hospital de la Armada, el Comfort.
Hoy, puedo anunciar también una inversión inmediata de 100 millones de dólares para apoyar nuestras operaciones de alivio. Esto significará más equipo de salvamento, alimentos, agua y medicina necesarios. Esta inversión inicial aumentará durante el año venidero al embarcamos en la tarea de recuperación a largo plazo de esta tragedia inimaginable.
Estados Unidos forjará las alianzas que esta empresa exige. Nos asociaremos con el pueblo haitiano. Y eso incluye al gobierno de Haití, que necesita nuestro apoyo a medida que se recupera de la devastación de este terremoto. Incluye también a los muchos haitianos de origen estadounidense que están decididos a ayudar a sus amigos y familiares. Le he pedido al vicepresidente Biden que se reúna este fin de semana en el sur de la Florida con miembros de la comunidad haitiana estadounidense y con el personal de auxilio que se moviliza para ayudar al pueblo haitiano.
Nos asociaremos con las Naciones Unidas y su dedicado personal y fuerzas de pacificación, especialmente los de Brasil, que ya están en el terreno debido a sus excelentes esfuerzos de mantenimiento de la paz. Y quiero decir que nuestros corazones están con las Naciones Unidas, que ha sufrido una de las pérdidas más grandes de su historia. No cabe duda que podemos continuar el trabajo hecho con tanto del esfuerzo por aquellos que la ONU ha perdido, y vemos que su legado es la esperanza de Haití para el futuro.
Nos asociaremos con otras naciones y organizaciones. Por eso me he avocado con los líderes de las Américas y de otras partes que envían recursos para apoyar este esfuerzo. Y nos asociaremos con la fuerte red de organizaciones no gubernamentales de todo el país que comprenden las luchas diarias del pueblo haitiano.
Sin embargo, aún cuando ponemos nuestros recursos en apoyo de esta emergencia, debemos acudir a la generosidad y compasión tremendas de nuestro pueblo estadounidense. Quiero agradecer a los muchos estadounidenses que ya han contribuido a este esfuerzo. Quiero alentar a todos los estadounidenses que quieren ayudar a que visiten el sitio whitehouse.gov para obtener mayor información. Y en los días venideros, continuaremos trabajando con esos individuos y organizaciones que quieren ayudar en este esfuerzo para que puedan hacerlo.
Finalmente, quiero hablar directamente al pueblo de Haití. Pocos en el mundo han sufrido las dificultades que ustedes han conocido. Mucho antes de esta tragedia, la vida cotidiana era a menudo una lucha amarga. Y después de sufrir tanto por tanto tiempo, encarar este nuevo horror debe hacer que algunos miren hacia arriba y pregunten—¿hemos sido abandonados?
Al pueblo de Haití, le decimos claramente y con convicción: ustedes no serán abandonados; no serán olvidados. En esta hora de gran necesidad, Estados Unidos está con ustedes. El mundo está con ustedes. Sabemos que son un pueblo fuerte y resistente. Ustedes han sufrido una historia de esclavitud y lucha; de desastres naturales y recuperación. Y durante todo ello, su espíritu no se ha quebrantado y su fe ha sido firme. Hoy, ustedes deben saber que la ayuda está llegando, y más—mucha más—está en camino.
Muchas gracias a todos.
(termina la transcripción)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )