29 septiembre 2009
Clinton dice que EE.UU. ha destinado 3.500 millones de dólares para los próximos tres años

Washington — Estados Unidos ha reanudado la tarea de ayudar a los países pobres en vías de desarrollo para que aumenten su producción agrícola, implantando nuevamente una política que había abandonado hace casi tres décadas, dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton.
“En 1981 nos salimos de las inversiones en la productividad agrícola, en favor de la ayuda alimentaria de emergencia”, dijo Clinton, en un discurso pronunciado el 25 de septiembre ante la Iniciativa Global Clinton en Nueva York. “La revitalización de la agricultura no será tarea fácil. De hecho, esta es una de las iniciativas diplomáticas, y de desarrollo, más amplias y ambiciosas que jamás haya emprendido nuestro país”.
El ex-presidente Bill Clinton, en sus comentarios para presentar a su esposa, dijo que Estados Unidos y otros países ricos abandonaron las políticas de desarrollo agrícola destinadas a los países pobres, con la “ingenua noción” de que los países ricos simplemente enviarían comida a los países hambrientos en maneras que aportarían beneficios económicos a los países exportadores de alimentos.
“Esa idea persistió por igual en sucesivos gobiernos Republicanos y Demócratas, incluido el mío”, afirmó el ex-presidente, que concluyó su mandato en 2001.
La secretaria Clinton dijo que la administración Obama se comprometió en la Cumbre del G8 realizada en julio, a invertir un mínimo de 3.500 millones de dólares durante los próximos tres años para ayudar a los países pobres a mejorar la producción de alimentos. Esa es la contribución de Estados Unidos al compromiso total del G8 de 20.000 millones de dólares destinados a combatir el hambre en los países pobres.
Más de mil millones de personas, es decir la sexta parte de la población mundial, padece de hambre crónica, y los abastecimientos alimentarios en todo el mundo tendrán que aumentar en un 50 por ciento en las próximas dos décadas para atender la demanda, según informa el gobierno de Estados Unidos.
Clinton afirmó que el pequeño agricultor típico del mundo es una mujer que vive en un pueblo del África subsahariana, Asia o América Latina, que cultiva una parcela de la que no dueña. Esta agricultora se levanta antes del amanecer, camina kilómetros para recoger agua y trabaja todo el día en el campo, a veces cargando con un bebé a la espalda.
“Si tiene suerte, ninguna sequía ni plaga de insectos destrozará sus cultivos y podrá cosechar lo suficiente para alimentar a su familia y tal vez le quede algo para vender. Pero no hay carreteras al mercado más cercano, y de todos modos no hay a quien venderle el producto. Las demás personas son igual de pobres que ella”, dijo Clinton.
A diferencia de esta agricultora, un hombre joven vive en una ciudad atestada de gente, a 120 kilómetros, sin trabajo o con un trabajo por el que le pagan centavos, dijo Clinton. Cuando va al mercado encuentra alimentos que se están pudriendo, o a un costo fuera de su alcance. “Está hambriento y con frecuencia furioso. El esfuerzo diario para cosechar, comprar o vender alimentos es la lucha que define sus vidas”.
Según Clinton, la política de desarrollo agrícola de la administración Obama se basará en cinco principios:
• Permitir que cada país defina sus necesidades de inversión agrícola
• Atender las causas subyacentes del hambre y colocar a la mujer en el centro de los esfuerzos para encontrar las soluciones. “Hemos visto una y otra vez, en las microfinanzas y en otros programas, que las mujeres son empresarias, responsables y prácticas. Invierten sus ganancias en sus familias y comunidades. Y devuelven los préstamos a una tasa más elevada que la normal”, afirmó.
• Mejorar la coordinación a nivel de país, región y global, para evitar la duplicación de los esfuerzos.
• Utilizar a las organizaciones de desarrollo multilateral, como el Banco Mundial.
• Mantener la trayectoria trazada. “Puede que tarde años, incluso décadas, llegar a la meta final, pero tenemos que darlo todo en el tiempo que tenemos”, aseveró Clinton.
“Esta es una de las iniciativas diplomáticas, y de desarrollo, más amplias y ambiciosas que jamás haya emprendido nuestro país”, dijo Clinton, quien agregó: “Pero puede hacerse, y se hará”.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )