21 agosto 2009

Washington — Aunque en su reciente gira por el África la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton enfocó su atención en la seguridad alimentaria y el desarrollo en ese continente, esa preocupación se extiende a otras regiones del mundo, como América Latina o Asia, donde el gobierno de Estados Unidos sigue aportando millones de dólares en asistencia.
Incluso antes de realizar su visita a siete países del África subsahariana, del 4 al 14 de agosto, Clinton habló sobre la necesidad de atacar el hambre mejorando la agricultura en el mundo en desarrollo.
En una reunión de donantes internacionales, que tuvo lugar en Madrid en enero, Clinton explicó la posición de la administración de Obama al señalar que “el presidente y yo tenemos la intención de enfocar la atención en seguridad alimentaria para que los países en desarrollo puedan invertir en producción alimentaria, acceso, educación y tecnología”.
Estados Unidos continúa siendo el mayor donante internacional de alimentos, y aporta más de la mitad de tal ayuda al mundo en desarrollo, según la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la oficina responsable de administrar la mayoría de los programas de asistencia alimentaria de Estados Unidos. De 2008 a 2009 las donaciones alimenticias de Estados Unidos destinadas a eliminar el hambre en los países más pobres del mundo han sido de un total de 5.500 millones de dólares.
En años recientes, USAID ha proporcionado alivio alimenticio de emergencia s a países de todo África, así como a Afganistán, Bangladesh, Birmania, Nepal, Sri Lanka, Siria, Yemen, Colombia y Ecuador. En algunos casos, USAID compró y transportó alimentos locales en países que no tenían los medios de distribuir los alimentos a las personas necesitadas, como en los casos de Etiopía, Somalia, Nepal y Tayikistán.
Además de ayuda alimentaria crítica, USAID y otras agencias estadounidenses como el Cuerpo de Paz trabajan para mejorar la agricultura y mejorar los medios de vida rurales en los países en desarrollo.
En 2008, USAID respondió a la devastación causada por el huracán Gustav en Haití con un ambicioso programa dirigido a mejorar las vidas de los granjeros y a elevar sus ingresos por medio de mejoras tecnológicas, mejor salud y nutrición y el establecimiento de un sistema de detección anticipada de desastres naturales.
En Afganistán, en donde la infraestructura agrícola ha sido dañada por décadas de guerra, los granjeros están aprendiendo nuevas maneras de cultivar uvas con ayuda de un programa de USAID que trabaja conjuntamente con los equipos de reconstrucción provincial. Los granjeros reciben capacitación en tecnologías de bajo costo, cuidado de las viñas, métodos para incrementar la producción y almacenaje y transporte de cosechas.

VOLUNTARIOS DEL CUERPO DE PAZ TRABAJAN PARA MEJORAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
El Cuerpo de Paz, la agencia estadounidense de voluntarios establecida por el presidente John F. Kennedy en 1961, tiene 2.800 voluntarios que trabajan en 25 países de África como maestros de inglés, trabajadores sanitarios y expertos en desarrollo rural.
Sin embargo el 40 por ciento de sus 7.000 voluntarios que sirven en 74 países también participan en programas de apoyo a la seguridad alimentaria. El asunto es de tal importancia que en 2008 la agencia estableció un grupo de trabajo sobre seguridad alimentaria mundial cuyo cometido es reunir información y recursos para combatir el hambre.
Los voluntarios del Cuerpo de Paz también son parte de programas de desarrollo empresarial en muchos países en los que enseñan destrezas a jóvenes, granjeros, artesanos, organizaciones no gubernamentales (ONG), instituciones de crédito y empresas de tecnología informática.
En Ucrania en donde el Cuerpo de Paz lleva más de 13 años operando programas de desarrollo, los voluntarios viven y trabajan en más de 217 ciudades y pueblos y se centran en proyectos de desarrollo económico de la comunidad. Enseñan destrezas empresariales en el ámbito del libre mercado al tiempo que se hacen consultas con asociaciones empresariales, empresarios individuales, ONG, escuelas y gobiernos locales.
Los voluntarios también organizan sesiones de capacitación en mercadeo, infraestructura empresarial, técnicas de venta y publicidad y relaciones públicas para empresarios y estudiantes de empresariales.
Las alianzas del sector privado son otra prioridad principal de Estados Unidos en material de desarrollo. En América del Sur, USAID es parte de un programa innovador con la Alianza Financiera para el Comercio Sostenible (Finance Alliance for Sustainable Trade - FAST), que está conformada por prestamistas, importadores y procesadores con sede en Estados Unidos.
Una alianza que comenzó en 2003 con socios de FAST — Finanzas ecológicas y la Fundación Calvert, fondos de inversión alternativos — proporciona préstamos a corto plazo para el comercio a productores de café en México y Costa Rica. La iniciativa después se amplió a agricultores cafetaleros en el este de África.
En América Latina en su totalidad el programa USAID/FAST ha otorgado 5,7 millones de dólares en créditos al comercio a 18 diferentes organizaciones de agricultores cafetaleros y ha ayudado a más de 4.000 pequeños agricultores a mejorar sus medios de vida.
En Armenia, USAID trabaja con socios del sector privado en un programa de servicios de asesoría empresarial para granjeros y los pobres en zonas rurales para ayudarles a establecer negocios de pequeña y mediana escala. El proyecto de tres años y 1,6 millones de dólares enseña prácticas de gestión moderna y ofrece asistencia técnica y consultoría empresarial a pequeñas empresas en las zonas menos desarrolladas del país.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )