04 marzo 2010
“Nuestros dos países han tenido dificultades a veces para cumplir con nuestros ideales de igualdad, tolerancia e inclusión. Pero creo que los ciudadanos de Estados Unidos y los ciudadanos brasileños pueden estar orgullosos de lo que hemos logrado. Nuestros compromisos con el pluralismo y la democracia nos hacen más competitivos en el escenario mundial”, dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton luego de reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil Celso Luiz Nunes Amorim en Brasil, el 3 de marzo.
A continuación una traducción de fragmentos de las declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton:
(comienza la transcripción)
Departamento de Estado
Oficina del Portavoz
Para publicación inmediata
3 de marzo de 2010
Declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton en un acto con el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil Celso Luiz Nunes Amorim:
(comienzan los fragmentos)
[….]
SECRETARIA CLINTON: Muchas gracias señor ministro de Relaciones Exteriores. Es un placer, una vez más, estar aquí en Brasilia y tener la oportunidad de reunirme con usted y firmar estos importantes acuerdos. Como dijo el ministro de Exteriores, cubrimos un gran trecho hoy. Examinamos, por supuesto, el esfuerzo de auxilio en Chile y la importancia de que los países de las Américas se unan en tiempos de crisis. El presidente Lula fue a Chile. Yo fui ayer. Trabajaremos juntos para ayudar Chile a recuperarse.
Apreciamos también los esfuerzos de liderazgo de Brasil en Haití. Las tropas brasileñas continúan dando la pauta en MINUSTAH, proporcionando seguridad y estabilidad. Los médicos brasileños continúan salvando vidas. Y Brasil es una de las razones clave por las que la comunidad internacional puede avanzar con la clase de compromiso con Haití que sea duradera y produzca resultados tangibles para el pueblo haitiano.
Agradezco también la firme relación que Brasil y Estados Unidos han tenido en el curso de los años, y el hecho de que ahora la ampliamos y reforzamos. Nuestros gobiernos no coinciden en todos los asuntos. No sé de cualesquiera dos gobiernos que coincidan en todos los asuntos. Pero compartimos valores fundamentales – un compromiso ferviente con la democracia y la libertad. Compartimos un sentido de responsabilidad social, la convicción de que ambos estamos mejor cuando a otros se les da la oportunidad de desarrollarse a sí mismos.
Estados Unidos y Brasil están comprometidos con la meta fundamental de la no proliferación. El ministro de Relaciones Exteriores y yo discutimos nuestro compromiso mutuo de asegurar que Irán no adquiera un arma nuclear. Estados Unidos espera con interés continuar esta conversación con Brasil en las semanas venideras.
El ministro de Relaciones Exteriores y yo discutimos la situación en Honduras y el progreso que allí se logra para restaurar la democracia constitucional. Estados Unidos está comprometido a ayudar a Honduras en la senda hacia la reintegración en la comunidad interamericana. Queremos trabajar con Brasil y otros países para fortalecer a la OEA para que pueda promover de manera más efectiva nuestros valores democráticos compartidos, responda cuando se subvierta el orden democrático o surjan otros desafíos, y ayude a prevenir que se desaten crisis políticas en primer lugar.
Dada la gama de desafíos que tenemos ante nosotros, Estados Unidos y Brasil han iniciado un diálogo mundial de asociación entre nuestros ministerios de asuntos exteriores para profundizar esa cooperación. Los acuerdos que firmamos hoy son parte de ese compromiso ampliado. El memorando de entendimiento sobre cambio climático fortalecerá nuestra cooperación en cuestiones claves, que incluyen basarse en el acuerdo de Copenhague, que nuestros dos países ayudaron a elaborar en diciembre pasado; reducir las emisiones debidas a la deforestación y degradación de bosques; redoblar nuestro compromiso con nuestra asociación bilateral en energía renovable, eficiencia energética, y otros asuntos de clima y energía. Admiramos mucho todo lo que Brasil ha logrado en este campo y esperamos trabajar juntos en cooperación, en beneficio de otros países también.
El memorando sobre desarrollo trilateral aumentará nuestros esfuerzos para ampliar el círculo de la prosperidad, aumentar la inclusión social y económica, mejorar el cuidado de la salud y darle a la gente los instrumentos que necesitan para salir de la pobreza en los países más necesitados aquí en nuestro propio hemisferio.
Ponemos atención también en cuanto a África. Es una preocupación que Brasil y Estados Unidos comparten, y juntos trabajaremos. Brasil es un socio natural para nosotros en el asunto de la seguridad alimentaria y ha aplicado un programa integral de gran éxito que ha reducido significativamente la desnutrición en este país. Nuestra meta debiera ser que todo niño nacido en las Américas, o en cualquier parte del mundo, tenga la oportunidad de realizar a plenitud el potencial que Dios le ha dado.
Esta meta sería imposible si la mitad de la población se queda atrás. Por eso nuestro memorando de entendimiento con respecto a las mujeres y las niñas fomentará una mayor cooperación para eliminar la violencia contra las mujeres, combatir la trata de mujeres y niñas, aumentar la participación de las mujeres en la toma de decisiones, mejorar la igualdad y e igual salario en el empleo, y crear nuevas oportunidades para las mujeres en todas partes. Esto no es sólo lo correcto, sino que Brasil y Estados Unidos coinciden en que es lo más inteligente que se puede hacer. La inversión en el potencial de las mujeres y niñas es una de las maneras más seguras de lograr mayor progreso económico, estabilidad política y prosperidad.
Nuestros dos países han tenido dificultades a veces para cumplir con nuestros ideales de igualdad, tolerancia e inclusión. Pero creo que los ciudadanos de Estados Unidos y los ciudadanos brasileños pueden estar orgullosos de lo que hemos logrado. Nuestros compromisos con el pluralismo y la democracia nos hacen más competitivos en el escenario mundial. Brasil y Estados Unidos se parecen mucho más al resto del mundo que muchos otros países. Esa es una fortaleza muy grande.
Posteriormente hoy día, visitaré una universidad afrobrasileña en Sao Paulo, que me dicen es la primera de su tipo, y me reuniré con algunos de los jóvenes más brillantes de Brasil. Las asociaciones que juntos formemos asegurarán que Brasil y Estados Unidos continúen en el sendero hacia una mayor igualdad, logrando las metas que nos hemos fijado.
Así que permítanme que agradezca nuevamente al ministro de Relaciones Exteriores por su hospitalidad y sus esfuerzos para promover la cooperación entre nuestros países, y espero con interés continuar trabajando con él.
[…]
(termina la transcripción)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )