04 marzo 2010
Obama honra a mujeres de toda clase y condición que han contribuido a mejorar el país
“El compromiso de nuestro país con los derechos de la mujer no debe terminar en nuestras propias fronteras, por lo que mi administración está haciendo del facultamiento de la mujer a nivel mundial una columna central de nuestra política exterior”, dice la proclama del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitida el 2 de marzo de 2010 con motivo del Mes de la Historia de la Mujer.
A continuación una traducción de la proclama presidencial:
(comienza el texto)
LA CASA BLANCA
Oficina del secretario de Prensa
2 de marzo de 2010
MES DE LA HISTORIA DE LA MUJER 2010
PROCLAMA DEL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Innumerables mujeres han cambiado el curso de nuestra historia, y sus vidas reflejan determinación inquebrantable. Desde acudir a las urnas hasta romper barreras en campos atléticos y de batalla, la mujer estadounidense ha tenido una actitud decidida frente a la adversidad y superado obstáculos para alcanzar la plenitud de su éxito. El Mes de la Historia de la Mujer es una oportunidad para reconocer las contribuciones que la mujer ha aportado a nuestro país, y para rendir homenaje a aquellas que abrieron caminos para facultar a la mujer y lograr la igualdad.
Mujeres de toda clase y condición han mejorado sus comunidades y nuestro país. Sylvia Méndez y su familia defendieron su derecho a una educación y catalizaron la eliminación de la segregación racial de nuestras escuelas. La doctora Dorothy Height, que comenzó como una consejera en un gobierno municipal, ha dedicado su vida a forjar una sociedad más justa. Una de nuestras jóvenes heroínas, Caroline Moore, contribuyó a avances en astronomía al descubrir una estrella supernova a la edad de 14 años.
Cuando mujeres como éstas alcanzan su potencial, nuestro país como prospera en su totalidad. El deber de nuestro gobierno no es garantizar el éxito sino asegurar que todos los estadounidenses puedan alcanzarlo. Mi administración trabaja para cumplir esta promesa con iniciativas como el Consejo de la Casa Blanca para Mujeres y Niñas, que fomenta la importancia de tener en cuenta a mujeres y niñas en las políticas y programas federales. Este consejo está comprometido a asegurar que nuestro gobierno haga todo lo posible para brindar a nuestras hijas la oportunidad de alcanzar sus sueños.
A medida que seguimos adelante, debemos corregir desigualdades que persisten. La mujer conforma más del 50 por ciento de nuestra población pero cuenta con menos de 17 por ciento de nuestros escaños en el Congreso. Más de la mitad de nuestros estudiantes universitarios son mujeres, sin embargo cuando terminan sus estudios, sus compañeros varones aún reciben salarios más altos en promedio por el mismo tipo de trabajo. La mujer también tiene de manera desproporcionada menos empleos en ciencia e ingeniería. Ese es el motivo por el cual mi administración lanzó nuestra campaña Educar para innovar, que inspira a jóvenes de todos los entornos a llevar a Estados Unidos a la vanguardia en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Al aumentar la participación de la mujer en estos campos, fomentaremos una nueva generación de innovadoras que sigan los pasos de tres mujeres estadounidenses seleccionadas como ganadoras del Premio Nobel 2009.
El compromiso de nuestro país con los derechos de la mujer no debe terminar en nuestras propias fronteras, por lo que mi administración está haciendo del facultamiento de la mujer a nivel mundial una columna central de nuestra política exterior. Mi administración creó la primera Oficina para Asuntos Mundiales de la Mujer y designó una embajadora en misión especial para dirigirla. Colaboramos con las Naciones Unidas y otras instituciones internacionales para apoyar la igualdad de la mujer y reducir la violencia contra mujeres y niñas, en especial en situaciones de guerra y conflicto. Nos estamos asociando a nivel internacional para mejorar el bienestar de la mujer por medio de inversiones en agricultura, nutrición y salud, así como en programas que facultan a la mujer para que contribuya al progreso económico y social en sus comunidades. Además, seguimos dando continuidad a los compromisos que hice en El Cairo para promover el acceso a la educación, mejorar la alfabetización y ampliar las oportunidades de empleo para mujeres y niñas.
Este mes, sigamos adelante con el legado de nuestras madres y abuelas. A medida que honramos a las mujeres que han dado forma a nuestro país, debemos recordar que tenemos la tarea de escribir el siguiente capítulo en la historia de la mujer. Sólo si enseñamos a nuestras hijas que ningún obstáculo es demasiado grande para ellas, que ningún límite puede impedir su ascenso, las animaremos para que alcancen sus más grandes aspiraciones y consigan una igualdad verdadera.
POR TANTO, YO, BARACK OBAMA, presidente de los Estados Unidos de América, en virtud de la autoridad de que me invisten la Constitución y las leyes de Estados Unidos, proclamo por la presente el mes de marzo de 2010 como el Mes de la Historia de la Mujer. Exhorto a todos nuestros ciudadanos a que celebren este mes con programas, ceremonias y actividades apropiadas en honor de la historia, los logros y las contribuciones de las mujeres estadounidenses.
EN FE DE LO CUAL, firmo en este segundo día de marzo, del año de Nuestro Señor dos mil diez y de la independencia de los Estados Unidos de América el ducentésimo trigésimo cuarto.
BARACK OBAMA
(termina el texto)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )