03 febrero 2010
Las mujeres son la clave de un futuro más prometedor para Afganistán
Washington — Facultar a la mujer es esencial para mejorar la vida en Afganistán, y la administración Obama ha desvelado un plan para hacer precisamente eso.
El Plan de Acción de la Mujer para Afganistán esbozado por la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton en la Conferencia de Londres sobre Afganistán el 28 de enero, pretende aumentar la seguridad de la mujer afgana, su liderazgo en los sectores público y privado, el acceso a las instituciones judiciales, a la educación y a los servicios de salud, y la capacidad para aprovechar las oportunidades económicas, especialmente en el sector agrícola.
En declaraciones de 29 de enero, el Departamento de Estado indica que el gobierno afgano está emprendiendo “importantes pasos” para mejorar las condiciones de la mujer. Se ha comprometido a elaborar legislación que erradique la violencia contra la mujer y ha reconocido la importancia de la mujer tanto en la Estrategia de Desarrollo Nacional Afgana como en el Plan de Acción Nacional para la Mujer de Afganistán.
El número de niñas que reciben educación en Afganistán ha mejorado drásticamente, y ahora las niñas representan alrededor del 35 por ciento de los 6,2 millones de estudiantes matriculados en las escuelas afganas. Bajo el régimen talibán menos de 900.000 niños y ninguna niña estaban matriculados.
Sin embargo, todavía queda mucho por hacer, según el Departamento de Estado. Las declaraciones del 29 de enero destacan que “el mayor barómetro del progreso de Afganistán” como país es que los ciudadanos no sean víctimas de la violencia y la coerción, que los padres encuentren empleo, que sea fácil obtener atención de la salud de calidad y que las niñas puedan asistir a la escuela.
Desde el año 2001, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha reparado o construido más de 670 escuelas y mejorado la formación de 54.000 maestros afganos. La asistencia del gobierno de Estados Unidos se ha extendido a 18 provincias y a más de 43.000 niños, de los cuales el 60 por ciento son niñas. Estados Unidos espera trabajar con el gobierno afgano para ampliar estos programas incluso más.
En cualquier caso, los programas no serán de mucha utilidad si las niñas tienen miedo de asistir a la escuela. Aunque los extremistas hayan destruido escuelas y echado ácido sobre niñas pequeñas que asistían a la escuela, los programas de asistencia estadounidenses proporcionarán mayor protección para niñas en las escuelas y para los centros de salud. Si se solicita, se pueden construir muros alrededor de las escuelas como una forma de protección. Otra es entrenar mejor a la Policía Nacional Afgana y al Ejército Nacional Afgano. Hay otra forma más de protección: incorporar a más mujeres en las filas de los oficiales de policía. Estados Unidos ha ayudado a capacitar a más de 500 mujeres oficiales de policía desde 2003.
La violencia contra la mujer continúa siendo un desafío clave en la sociedad afgana, pero como dijo la secretaria Clinton ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la violencia no se puede explicar como algo cultural, sino que es un acto criminal y debe tratarse como tal. La estrategia general de la financiación de Estados Unidos ha estado dirigida a asegurar que el sistema de justicia afgano proteja los derechos de la mujer. También intenta aumentar la participación de la mujer en la política local y nacional, así como en los sistemas tradicionales de gobierno como las shuras (consultas a los líderes de una comunidad).
La mujer es el motor del crecimiento económico. Según el Departamento de Estado, generalmente invierten hasta el 90 por ciento de sus ingresos en sus familias y sus comunidades, dos veces la tasa que invierte un hombre. Incorporar a más mujeres afganas a la fuerza laboral, especialmente en la agricultura, la industria que mayores ingresos produce en el país, es una de las máximas prioridades del gobierno de Estados Unidos.
Puesto que más del 80 por ciento del pueblo afgano obtiene sus ingresos de la agricultura, la ayuda de Estados Unidos está dirigida a aumentar la participación de la mujer en este sector al tiempo que aumenta la productividad de la tierra disponible para el cultivo. Se está capacitando a las mujeres en producción agrícola, ganadería, veterinaria y producción avícola. También se están concediendo pequeños préstamos para ayudar a las mujeres afganas a que abran sus propios negocios agrícolas, así como pequeñas empresas de artesanías y prendas de vestir.
El 29 de enero la secretaria Clinton declaró: “las mujeres y las niñas, que son uno de los recursos infrautilizados más importantes del mundo, merecen nuestra inversión en su potencial”.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )