05 octubre 2009

Washington — La primera sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas con la participación de Estados Unidos ha sido “una estupenda experiencia de aprendizaje” y aunque Estados Unidos no siempre estará de acuerdo con la opinión de este órgano “es importante que estemos defendiendo los valores que consideramos importantes”, dijo Esther Brimmer, secretaria de Estado adjunta para Asuntos de Organizaciones Internacionales.
En declaraciones emitidas el 2 de octubre en el Departamento de Estado, Brimmer destacó una resolución de Estados Unidos, copatrocinada con Egipto, que afirma “los valores fundamentales de la libertad de palabra, opinión, expresión y la libertad de prensa”.
La medida trata sobre la interferencia en la libertad de expresión que se ejerce contra periodistas, escritores, usuarios de Internet y activistas de derechos humanos y “confirma el papel central de la libertad de expresión, el debate abierto y la batalla de ideas para combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas de intolerancia”, dijo.
Al copatrocinar la resolución, la administración de Obama “consideró que era importante llenar los vacíos que en el pasado pareció tener el Consejo de Derechos Humanos y unir a los estados occidentales con los estados miembros de la Organización de la Conferencia Islámica y superar previos vacíos existentes”, dijo. (Véase EE.UU. destacará importancia de libertad de expresión en Consejo de Derechos Humanos).
La resolución es significativa por haber establecido las normas según las que todos los países son juzgados en materia de libertad de expresión, y Brimmer dijo que el Consejo de Derechos Humanos también está aplicando un mecanismo conocido como el Examen Periódico Universal que exige a todos los estados miembros de las Naciones Unidas que dialoguen con regularidad sobre sus historiales de derechos humanos.
Junto con la aplicación de las normas de derechos humanos, la resolución y el examen periódico proporcionarán apoyo a los defensores de los derechos humanos que pueden utilizar estas normas para “apoyar los derechos humanos que intentan reclamar en sus países”.
La sesión del Consejo con una duración de tres semanas, que concluyó el 2 de octubre, también trató de los derechos humanos en Burundi y Camboya, y fortaleció el mandato del experto independiente de las Naciones Unidas en Somalia. También adoptó una resolución copatrocinada por Estados Unidos sobre la independencia judicial y otros temas entre los que se encuentran medidas sobre el VIH/SIDA y la extrema pobreza, dijo Brimmer.
Estados Unidos ha criticado con frecuencia al Consejo de Derechos Humanos y lo ha calificado como una institución “defectuosa” que gasta una cantidad desproporcionada de su tiempo condenando a Israel. (Véase Administración Obama quiere involucrarse más en la ONU).
La administración de Obama no está de acuerdo con todas las acciones del Consejo, pero “no esperábamos estarlo”, dijo Brimmer. “Sin embargo, hemos lanzado un esfuerzo para crear nuevas alianzas y fortalecer el diálogo y superar algunos de los impedimentos más comunes a la eficacia multilateral”, agregó.
“Es importante que estemos ahí defendiendo los valores que consideramos importantes, es por ello que deseábamos reincorporarnos al Consejo. Deseábamos ser parte de aquellos que argumentan la razón por la que los derechos humanos son importantes, deseábamos ser aquellos que defienden la universalidad y ponernos junto a aquellos que comparten estos valores, y tenemos que estar en ese órgano para hacer eso”, dijo Esther Brimmer
Cuando se le preguntó por el informe Goldstone que informó de las supuestas violaciones de derechos humanos israelíes y palestinos durante la violencia que se produjo en Gaza en diciembre de 2008 y enero de 2009, la secretaria adjunta dijo que Estados Unidos tiene “serias preocupaciones sobre el enfoque desequilibrado en Israel del informe, sus amplias conclusiones legales y de hecho, y muchas de sus recomendaciones”.
Sin embargo, dicho informe contiene “serias alegaciones” en cuanto a las violaciones de derechos humanos internacionales y el derecho humanitario que “merecen seguimiento”. Se anima a ambas partes a emprender investigaciones internas en el informe y a “examinar sus responsabilidades al respecto”, indicó.
Brimmer también dijo que Estados Unidos agradecía la decisión de las Naciones Unidas de posponer la consideración del informe por seis meses adicionales.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )