09 noviembre 2009
Musulmán estadounidense crea fundación para salvar a los niños de la violencia
Washington — ¿Cómo soporta un padre la muerte de su hijo a manos de un pandillero? El musulmán estadounidense Azim Khamisa, un empresario internacional de San Diego, encontró la respuesta al establecer la Fundación Tariq Khamisa (TKF) en 1995, una fundación que lleva el nombre de su hijo y que trabaja para reducir la violencia comunitaria entre los jóvenes.
“Quería hacer algo por Tariq, algo por mi país, y algo por mi”, dijo Khamisa. “Si no hubiera perdonado, continuaría siendo una víctima y una víctima no puede tener calidad de vida”.
Todo comenzó en San Diego la noche del 21 de enero de 1995, cuando el estudiante de la Universidad del Estado de San Diego de 20 años de edad Tariq Khamisa fue muerto a disparos por un chico de 14 años reclutado por una pandilla, cuando Tariq se dedicaba a entregar pizzas. Azim Khamisa no respondió exigiendo venganza y retribución. En lugar de ello, se fijó en la pérdida de dos jóvenes estadounidenses, uno muerto y otro en prisión.
“¿Y si me convierto en un enemigo, no del chico que mató a mi hijo, pero de las fuerzas que le llevaron a matarlo? ¿y si me dedico a extender mi influencia al máximo para luchar contra la plaga de la violencia juvenil?”, pensó Khamisa.
Khamisa emprendió un viaje espiritual que le ayudó a perdonar. El 7 de abril de 1995, 10 semanas después de la muerte de Tariq, se dirigió en auto hasta la montaña Mammoth en el sur de California en donde pasó unos días en soledad y reflexionando. “Sabía que Tariq estaba en paz, aunque yo no lo estaba. Comencé a entender que para encontrar la paz para mi tenía que encontrar algo que pudiera hacer por Tariq, por su experiencia”, dijo.
Para convertir la muerte de su hijo en algo significativo y rendir homenaje a la vida de Tariq, Khamisa contactó al abuelo del muchacho que atacó a su hijo. “Le dije que no sentía animosidad contra él o su familia y que creía que tanto su familia como la mía habían sido víctimas de este trágico incidente”, dijo Khamisa. “Me complació ver que su fe era tan fuerte como la mía, y que tenía un deseo similar que le apremiaba de terminar con la plaga de la violencia juvenil”.
Juntos, Khamisa y el abuelo del atacante han hablado ante cientos de miles de estudiantes a través del Foro del Impacto de la Violencia de TKF. Este programa se centra en el poder del perdón en un esfuerzo por romper el ciclo de la violencia.
TKF ha desarrollado una variedad de programas para reducir la violencia en las comunidades y proporcionar un ambiente pacífico para los chicos. Entre ellos:
Programas escolares: Los programas escolares de TKF educan a estudiantes sobre los efectos de la violencia y les facultan para tomar decisiones positivas. Por ejemplo, a través del programa Círculo de Paz (Circle of Peace) de 16 semanas de duración, alumnos de escuela elemental e intermedia aprenden destrezas tales como a manejar su ira, a ser sensibles a culturas diferentes a las suyas y a hablar en público. Los estudiantes también se dedican a fomentar la paz en sus entornos escolares al servir como modelos positivos de conducta. TKF también ofrece un programa de 12 semanas de duración, Finalizar el Círculo de la Violencia (Ending the Circle of Violence) que se centra en la historia de Tariq Khamisa, su atacante, y las decisiones que sus familias tomaron.
Proyecto de Facultamiento para la Paz (Peace Empowerment Project - PEP): Este programa de tres años de duración, financiado con una subvención privada, contrata coordinadores PEP a tiempo completo para aplicar los programas integrales de TKF en un grupo selecto de escuelas. Cada coordinador está localizado en una escuela en particular e incorpora los programas TKF en el programa de estudios diario y en la cultura de la escuela. TKF ha formado un equipo con el Colegio Universitario de Artes y Letras de la Universidad de San Diego para crear una evaluación del proyecto. El resultado que se pretende es que el comportamiento de los estudiantes que están en el programa TKF cambie y así se modifique el clima de la escuela hacia un ambiente más pacífico.
Coalición de Padres por la Paz (Parent Peace Coalition): Este programa de 12 semanas de duración ofrece a los padres un espacio seguro en el que comentar las maneras en las que la violencia afecta a sus hijos y descubrir vías hacia su prevención, Los miembros se centran en un tema en particular y actúan en grupo para ayudar a tratar directamente la violencia que afecta a sus hijos y a sus comunidades.
Esperanza que funciona (Hope Works): El programa de asesoramiento Esperanza que funciona es un proyecto piloto diseñado para reducir la participación en pandillas y la violencia en las comunidades. Esta iniciativa utiliza una estrategia de prevención para tratar los problemas antes de que hagan falta soluciones caras y drásticas.
Para más información (en inglés), véase el sitio web de la Fundación Tariq Khamisa.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )