11 agosto 2009

Washington — La decisión del régimen militar gobernante de Birmania de condenar y sentenciar a Aung San Suu Kyi, la laureada con el premio Nobel de la Paz, a otros 18 meses de arresto domiciliario, es "injusta" y es una violación de los principios universales de los derechos humanos, dijo el presidente Obama, al pedir la libertad de la veterana dirigente democrática y de otros presos políticos birmanos.
“La supresión de las ideas nunca puede lograr que estas se pierdan. Le pido al régimen birmano que tome en cuenta los criterios de su propio pueblo y los de la comunidad internacional y se dedique a lograr una reconciliación nacional genuina", dijo Obama, en una declaración difundida el 11 de agosto.
La decisión de la junta militar de Birmania también va en contra del compromiso asumido por ese país con los derechos humanos como firmante de la Carta de la Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático, y también muestra "su constante falta de consideración" a las declaraciones del Consejo de Seguridad de la ONU en relación con Birmania, dijo Obama, al pedir la "liberación inmediata e incondicional" de Suu Kyi.
Suu Kyi fue acusada de supuestamente violar los términos de su anterior arresto domiciliario, por permitirle al estadounidense John Yettaw entrar a su vivienda, luego que él cruzara a nado un lago para llegar a la casa de ella, sin invitación previa. De acuerdo con las versiones de prensa Yettaw fue acusado de violar las leyes de inmigración y las leyes municipales de Birmania, así como por violar los términos del arresto domiciliario de Suu Kyi.
Según informes, Yettaw fue sentenciado a siete años de prisión, incluyendo cuatro años de trabajos forzados, algo que Obama calificó como "un castigo fuera de toda proporción con sus acciones".
El presidente dijo que la decisión de los militares birmanos sirve para recordar que los otros presos políticos del país también deben ser liberados. A ellos "se les ha negado la libertad, porque quieren un gobierno que respete la voluntad, los derechos y las aspiraciones de la ciudadanía birmana", dijo el presidente.
Por su lado, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, hablando desde Goma, en la República Democrática del Congo, aseveró que Suu Kyi “no debió ser enjuiciada y no debió ser condenada".
Al hablar con la prensa, el 11 de agosto, Clinton dijo que las elecciones birmanas, previstas para el 2010 "absolutamente no tendrán ninguna legitimidad", a menos que la dirigencia militar decida "acabar de inmediato con la represión de tantos en ese país e inicie un diálogo con la oposición y los grupos étnicos".
Agregó que los más de 2000 presos políticos cautivos en Birmania deben ser liberados, inclusive Suu Kyi y Yettaw. La secretaria dijo que condena a Yettaw es "severa, especialmente si se tiene en cuenta su estado médico". Se sabe que Yettaw padece de diabetes y otras enfermedades.
A Suu Kyi, cuya Liga Nacional para la Democracia ganó las elecciones de 1990 en Birmania, se le impidió llegar a ser primera ministra por la junta militar gobernante de ese país y ha pasado bajo arresto domiciliario 14 de los 20 años transcurridos. Su detención con el arresto domiciliario previo debía terminar en mayo, pero de acuerdo con la ley birmana no podía ser ampliada.
En el Departamento de Estado el subsecretario para Asuntos Públicos, P.J. Crowley, declaró a la prensa en Washington, el 11 de agosto, que la medida tomada por la junta birmana es "completamente inaceptable".
"En base a los hechos en el caso, en esencia, ella fue condenada por ser amable. Se trata de un esfuerzo, apenas encubierto, del gobierno birmano, de dejarla al margen de las elecciones del año próximo", dijo, al agregar que se trata de un caso con "motivaciones políticas".
Los gobernantes militares de Birmania "temen a una mujer de 64 años, que posiblemente pesa 50 kilos. Pero que sí representa es la idea de lo que es un gobierno, por el pueblo, en nombre del pueblo, en lugar de un gobierno manejado por pocos en beneficio de los menos", agregó Crowley.
La administración Obama ha venido revisando su política con relación a Birmania. Crowley dijo que la revisión sigue adelante y que no tiene un plazo para ser completada, aunque anotó que la acusación y la condena "tendrá claramente un impacto negativo" en ello.
"Hay oportunidad para un tipo de relación diferente" entre Birmania y Estados Unidos, así como con el resto de la comunidad internacional, dijo. "Claramente lo que vemos es que se trata de un paso en la dirección equivocada".
Crowley añadió que funcionarios de Estados Unidos pronto tendrán conversaciones "con cualquiera que tenga el interés tanto en lo que está ocurriendo en Birmania como con cualquiera que nosotros consideremos que tenga influencia en Birmania" para trasmitir las preocupaciones de la administración Obama y su opinión de que la medida de los militares birmanos es inaceptable.
Las declaraciones de Obama y de Clinton están disponibles, en inglés, en el sitio www.America.gov.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://www.america.gov/esp )