13 mayo 2009
Congresista destaca el papel positivo que desempeñan los musulmanes estadounidenses

Washington — El presidente Obama y su administración están totalmente comprometidos a lograr “un diálogo profundo y positivo con musulmanes de todo el mundo que esté basado en el respeto mutuo y el apoyo a nuestros intereses mutuos”, dijo una funcionaria clave del Departamento de Estado.
La magnitud de los desafíos que encaramos hacen esencial ir más allá del diálogo entre gobiernos para “intentar alcanzar y desarrollar alianzas con elementos de la sociedad civil”, dijo la subsecretaria adjunta para Asuntos de Oriente Próximo Madelyn Spirnak.
La diplomacia pública, dijo Spirnak, “es la base del poder inteligente de Estados Unidos” y exige que escuchemos y no sólo que sermoneemos a los demás.
“No siempre ... estaremos de acuerdo”, agregó, “pero estamos dispuestos a escuchar y dialogar con socios con los que no estemos en desacuerdo para así poder entendernos mejor entre nosotros y fomentar nuestros intereses mutuos”.
Spirnak, que dirige la Iniciativa de la Alianza de Oriente Medio en el Departamento de Estado, dijo que Estados Unidos ha hecho un esfuerzo consciente para acercarse a los jóvenes musulmanes, particularmente a aquellos vulnerables al extremismo, “por medio de programas de aprendizaje de inglés, intercambios de estudiantes de secundaria y universidad, y programas de deportes”. Estos programas, explicó, “están dirigidos a los jóvenes en situación de riesgo y proporcionan una visión alternativa de esperanza y oportunidad”.
Spirnak pronunció sus comentarios el 5 de mayo en la 10ª conferencia anual del Centro para el Estudio del Islam y la Democracia, una organización sin fines de lucro, con sede en Washington, que se describe a sí misma como “dedicada a estudiar el pensamiento político islámico y democrático y a subsumirlo en un discurso democrático moderno e islámico”.
Su charla siguió a una jornada en la que se presentaron mesas redondas y discursos de académicos y representantes de organizaciones sin fines de lucro, de Estados Unidos y el extranjero, en su mayoría desde la perspectiva musulmana, sobre el tema “Cómo mejorar las relaciones con el mundo musulmán”.
MUSULMANES DE EE.UU. TIENEN IMPORTANTE PAPEL EN FORMACION DEL DIÁLOGO
Spirnak manifestó que el gobierno de Estados Unidos recibe de buen grado el diálogo con las comunidades musulmanas estadounidenses, de las que dijo que “desempeñan un papel constructivo e importante en la mejora de las políticas públicas de nuestro país”. Indicó a su público mayoritariamente compuesto de musulmanes estadounidenses que “los musulmanes estadounidenses no miran desde fuera, sino que ustedes son parte del tejido de este país y lo han sido durante generaciones”.
“Estados Unidos es parte del mundo musulmán”, dijo el congresista Keith Ellison de Minnesota, uno de los dos musulmanes con un escaño en el Congreso. Ellison explicó que en Estados Unidos hay seis millones de musulmanes y que “participan en todos los aspectos de la vida estadounidense”. Entre ellos hay al menos 17 funcionarios electos en todo el país, según indicó.
“No hay una separación estricta entre Estados Unidos y el mundo musulmán. Ustedes y yo y muchos de nosotros en esta sala somos prueba de ello”, dijo Ellison. “La gente que desea abrir una zanja y crear una aguda división quiere que pensemos que Estados Unidos no tiene nada que ver con el mundo musulmán”.
Tender puentes es importante, “porque vivimos en un mundo en el que todo está muy conectado”, dijo Ellison. “Como estadounidenses de cualquier credo, tenemos que lograr una nueva relación, una nueva interacción”.
Sin embargo, los puentes han de tenderse en doble sentido, señaló. “No hay nada en el Islam que instruya a la gente a que no le guste Estados Unidos”.
Ellison instó a su público a oponerse a los abusos de derechos humanos en países musulmanes como en cualquier otra parte. “No condonen este comportamiento en los países con mayoría musulmana sólo por el hecho de que compartan su fe”, expresó.
Ellison citó como ejemplo su propia protesta el 27 de abril a las puertas de la embajada de Sudán respecto de las actuaciones del país en la región de Darfur. Fue uno de cinco congresistas y otros tres activistas que sufrieron arresto por desobediencia civil al cruzar las líneas policiales en un esfuerzo por llamar la atención del público al asunto de Darfur.
En la ceremonia de clausura de la conferencia, el director ejecutivo del Centro para el Estudio del Islam y la Democracia, Radwan Masmoudi, presentó el Premio del grupo al Demócrata Musulmán del Año a Ahmed Shaheed, ministro de Asuntos Exteriores de las Maldivas, el primer funcionario de gobierno en activo en recibir el premio en sus diez años de historia.
El premio reconoce a Shaheed por su “papel en estimular la democracia y preservarla frente a las dificultades, por promover la tolerancia y la armonía, y por abrir una ventana a un siglo de razón, libertad, derechos humanos y democracia en las Maldivas y en el sur de Asia.”