06 diciembre 2006

La lucha contra la "cleptocracia"

 
Josette Sheeran, subsecretaria de Estado, habla sobre la estrategia nacional para internacionalizar la lucha contra la cleptocracia.
Josette Sheeran, subsecretaria de Estado, habla sobre la estrategia nacional para internacionalizar la lucha contra la cleptocracia.

Este artículo pertenece al periódico electrónico “Cómo combatir la corrupción”. Para consultar los demás artículos de este periódico haga clic a la derecha.

La corrupción a gran escala de funcionarios públicos, la cleptocracia, es una especial amenaza para la democracia y el estado de derecho en los países en desarrollo. Dicha corrupción socava el principio de responsabilidad financiera, desalienta la inversión extranjera, sofoca el rendimiento económico y menoscaba la confianza en los sistemas legales y judiciales.

Según datos del Banco Mundial, todos los años se paga un billón de dólares en sobornos, y según las Naciones Unidas, sólo en África, más de 400.000 millones de dólares se han saqueado y ocultado en países extranjeros. La cleptocracia es una cuestión de desarrollo, porque la corrupción de las instancias superiores socava el desarrollo económico y hace ineficaces importantes proyectos, como por ejemplo, la lucha contra la pobreza. En muchas partes del mundo, los cleptócratas se han forrado sus propios bolsillos en vez de financiar el desarrollo, por ejemplo, de nuevas carreteras, escuelas y hospitales.

En los últimos años, los Estados Unidos y sus socios internacionales han estado elaborando nuevos medios para impedir el acceso de los funcionarios corrompidos a la riqueza que han acumulado mediante actividades corruptas, así como para emplear nuevos medios de localización de sus bienes.

En 2006, en un intento de combatir la corrupción de altas instancias, Estados Unidos puso en práctica la Estrategia nacional para internacionalizar la lucha contra la cleptocracia. La Estrategia lleva la lucha contra la corrupción de instancias superiores a un nuevo nivel, al recabar la participación de instituciones financieras y socios extranjeros de Estados Unidos en actividades más intensas destinadas a elaborar prácticas óptimas para localizar y confiscar fondos robados, mejorar el intercambio de información y asegurar una mayor rendición de cuentas en la asistencia para el desarrollo.

Dos aspectos esenciales de la lucha contra la cleptocracia son la denegación de asilo seguro a los funcionarios corruptos y la recuperación y distribución debida de los ingresos de las actividades corruptas.

Denegación de asilo

El 12 de enero de 2004, el Presidente Bush emitió la Proclama presidencial 7750, por la que se confieren a la Secretaria de Estado poderes concretos para identificar a las personas a quienes se debe denegar la entrada en los Estados Unidos por sus actividades de corrupción pública gravemente lesivas para los intereses nacionales de los Estados Unidos, entre ellas las siguientes:

• Las actividades económicas internacionales de empresas estadounidenses;

• Las metas de asistencia exterior de los Estados Unidos;

• La seguridad de los Estados Unidos contra la delincuencia y el terrorismo transfronterizos;

• La estabilidad de instituciones y países democráticos.

Por esta proclama se impide a dichas personas entrar en Estados Unidos para disfrutar de los beneficios de su corrupción y se deja en claro que Estados Unidos está comprometido a apoyar las actividades internacionales dirigidas a combatir la corrupción de los funcionarios públicos dondequiera que se produzca.

Recuperación de activos

Estados Unidos trabaja también con sus aliados internacionales para rastrear y recuperar los ingresos de la corrupción. Mediante el uso de instrumentos de investigación policial y decomiso, Estados Unidos también presta asistencia a las investigaciones extranjeras para recuperar activos.

En el curso de los últimos años, las autoridades estadounidenses han devuelto a varios países millones de dólares que habían sido desfalcados por sus antiguos dirigentes.

Estados Unidos también colabora con sus aliados internacionales en la formulación de prácticas óptimas para identificar, localizar, inmovilizar y recuperar activos adquiridos por medios ilícitos a través de la corrupción a gran escala y está colaborando con otros centros financieros internacionales para establecer y promover prácticas óptimas para impedir el ingreso del producto de la corrupción, facilitar el intercambio de información sobre actividades financieras sospechosas y alentar y establecer alianzas públicas y privadas.

Además de estas medidas, la Corporación Desafío del Milenio del Presidente Bush, programa que proporciona ayuda a los gobiernos extranjeros comprometidos a gobernar con justicia, invertir en su pueblo y alentar la libertad económica, recompensa a los países que erradican la corrupción.

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